Y?, como distribuimos los ingresos en el matrimonio?

Leyendo por allí me encontré con un interesante gráfico que habla acerca de como los matrimonios administran su dinero. Sospecharía que en el caso de mormones esto no debe ser muy distinto, pero como somos “un pueblo especial”, y con una orientación un poco machista sobre todo los mas viejos, quizás mi presunción no sea tan cierta. De hecho recuerdo haber escuchado de parejas en las cual aun cuando la mujer trabajara, la administración de todo el dinero la hacia “el patriarca”, lo cual al menos en este grafico tiene un 16% del preferencias.

Yo asumiría que lo mas común es el 27% “todo lo ponemos juntos” lo cual significa a su vez, que nadie manda o administra en forma preferencia el dinero, sino que ambos usan el dinero común según sus propias necesidades sin tener que consultar al otro o esperar que de su decisión. En mi caso personal, solo yo tengo ingresos en mi familia pero no tenemos algún orden en como se usen las tarjetas: Mi esposa las usa libremente (y me da algo de dinero a mi para mis gastos….), aunque también es cierto que el que revisa las cuentas y toma las decisiones principales respecto a gastos grandes, sigo siendo yo, consultando con ella ciertamente, pero tomando la decisión casi final, básicamente por la escusa de que soy el que conoce el flujo de dinero futuro y cuanta plata tenemos en balance entre cuentas, tarjetas, ingresos y gastos (o quizás, simplemente por que soy un machista mas). Y ustedes en sus hogares SUD, como administran su dinero?.
managemoneyl

Y?, cual libro canónico es el más importante?

Esta pregunta es interesante porque a pesar de que cada uno cree a pie juntillas que su libro de escrituras favorito es al mismo tiempo el más importante, resulta ser que como siempre para gustos colores, así que no hay una real uniformidad respecto a cuál es el libro canónico más importante.
Cada libro tiene sus propios argumentos a favor y en contra los cuales voy a tratar de resumir en el artículo. No está de más (porque nunca faltan…) aclarar que este es un artículo sin ninguna intención doctrinal, inspirada o que sea necesaria responder para nuestra salvación, es simplemente una pregunta para conversar un rato.

La Biblia.

Antes de continuar, creo necesario dividir la biblia en Antiguo y Nuevo Testamento como dos libros diferentes: uno enfocado en los tratos del Dios de Israel con su pueblo y sus profetas, y otro centrado en el ministerio de Jesucristo y los apóstoles en el meridiano de los tiempos.
La Biblia es para prácticamente toda iglesia cristiana EL LIBRO que contiene la palabra de Dios. Y aunque esto también es cierto para los miembros de la Iglesia, la letra pequeña de “hasta donde este traducida correctamente” hace que para muchos mormones la Biblia pierda puntos debido a las partes que han sido incorrectamente traducidas o directamente cambiadas o eliminadas durante el periodo de apostasía (1 Ne 13:26)
Es cierto que Jose Smith tradujo y corrigió de forma “inspirada” varias partes de la Biblia, pero exceptuando algunos capítulos que se encuentran en la Perla de Gran Precio, la mayor parte de este trabajo se toma como “útil” pero no canónico.

De cualquier forma, en mi opinión la Biblia, en especial el Nuevo Testamento, tienen una preponderancia principal ya que es en ese canon donde se relata en mayor extensión la vida y las enseñanzas de Jesucristo, siendo directamente SU testamento. No por nada el Libro de Mormón existe en cierta medida para dar testimonio de la Biblia, y no al revés (1er Ne 13.38-40). “La biblia tiene un valor incalculable. No se puede estimar su valor por nada que sea conocido entre los hombres y a lo que se haya fijado un valor” (George Q. Cannon, 1881)

El Libro de Mormón.

El otro testamento de Jesucristo tiene mucho a su favor para ser considerado por posiblemente una mayoría como el libro canónico más importante.
Para comenzar, Jose Smith lo consideraba “el libro más correcto sobre toda la tierra y la piedra clave de nuestra religión”, lo cual es un fuerte espaldarazo para el BoM. No tengo un estudio acabado sobre el tema, pero me parece que a pesar de eso, Jose y los primeros lideres no eran tampoco ultra fanáticos del libro de mormón, de hecho mi percepción es que el Libro de Mormón, aunque valioso, tenía una posición complementaria a la Biblia durante el siglo XIX y gran parte del XX, algo que sin embargo cambia en la segunda mitad del siglo XX en el cual se reafirma la importancia del Libro de Mormón como “clave” de nuestra religión.

Por ejemplo Ezra Taft Benson (quien fue el que le puso el subtítulo de “otro testamento”) enseño que “las escrituras son llamadas las palabras de vida, y en ninguna otra parte esto es más cierto que en el Libro de Mormón”, multiplicándose el estudio del Libro y viviéndose claramente la parte de “clave” de nuestra religión: Si uno tiene un testimonio del Libro de Mormón, automáticamente logra un testimonio firme sobre Jesucristo, la Biblia, Jose Smith, los Profetas modernos, la Iglesia, etc. etc.

Esa es una característica muy potente que es un factor clave para que muchos lo consideren el libro más importante de las escrituras.

Doctrina y Convenios.

La Biblia contiene el convenio de Dios con el antiguo Israel y con el Antiguo Antiguo Israel. El Libro de Mormón, el convenio con habitantes de América y si seguimos esa línea, es Doctrina y Convenio el libro que contiene el convenio entre nosotros, la última dispensación, y Dios.
Prueba de este punto es que Doctrina y Convenios contiene muchos puntos importantes del evangelio que no están contenidos ni explicados en las otras escrituras. Por ejemplo la organización de la iglesia y el sacerdocio, la revelación de los grados de gloria, el nuevo y sempiterno convenio y la obra vicaria, o la palabra de sabiduría, son temas que no son explicados en ninguna otra escritura y en varios casos, corresponden a temas que nos incumben solo a nosotros: la dispensación del cumplimiento de los tiempos.

De todas formas el lenguaje y los contenidos de DyC no son los más valorados por todo el mundo por cuanto el Libro parece más un manual que una historia o relato, como son todas las restantes escrituras conocidas. De igual manera vale la pena recordar que DyC es el único libro que sigue escribiéndose, por cuanto es donde se están colocando las “declaraciones oficiales” y donde supongo, se agregaran las siguientes revelaciones cuando aparezcan y quieran ser formalizadas.

La Perla de Gran Precio.

La perla de gran precio tiene un carácter especial: Son escrituras “modernas”, pero que contienen revelaciones antiguas y que dan más detalle de lo que ya está contenido en el antiguo testamento y en el nuevo.

La perla también contiene el relato de la primera visión, clave de nuestra religión, y los artículos de Fe, el resumen de nuestro credo. De todas formas no creo que me equivoque si afirme que no debe haber prácticamente ninguna persona que crea que La Perla es el libro canónico más importante de todos.

Y la Liahona?

Aja!. Creyeron que me había olvidado?. Primero que nada, yo no creo que la Liahona sea siquiera comparable a los libros canónicos, como inclusive en algunos cartelitos han aparecido en las capillas. El tema es bastante claro, simplemente no son escrituras (o no han pasado por el proceso para ser sostenidas como escrituras). Sin embargo una característica distintiva de nuestra religión es que creemos que nuestros líderes tienen el derecho y la autoridad para hablar por Dios, a nombre de Dios (es decir, escritura).

Vamos a saltarnos la parte de si algo en particular es o no es escritura y vamos a asumir que lo son. Entonces la pregunta es, son las palabras inspiradas de los profetas actuales, mas importantes que los libros de escrituras?.

A favor tenemos declaraciones como por ejemplo de Spencer W. donde decía que para nosotros, nuestros tiempos, lo más importante eran las palabras de los profetas vivos que aquellas de los profetas muertos. En contra tenemos declaraciones como por ejemplo la de Harold B. Lee que decía que nadie está obligado a seguir las palabras de ningún líder excepto el profeta (actuando como profeta) si estas no concordaban con los libros canónicos, en algo que yo entiendo claramente como “libros canónicos >> palabras de profetas” excepto, si las palabras de los profetas son canonizadas (es decir, son aceptadas y se transforman en escritura por si mismas).

Y entonces, cual canon es el más importante?.

Hummmmm, quizás les daría la respuesta políticamente correcta de “todos son importantes y esta pregunta no es necesaria para su salvación”, pero eso sería demasiado fácil y sin gracia.

Para mí la respuesta de hecho es complicada. Personalmente el libro que más me gusta es el Nuevo Testamento, ya que es el libro que habla directamente de Jesús, su ministerio y enseñanzas. Creo así mismo que ningún libro acerca más a una persona a ser un buen cristiano, que el nuevo testamento.

Sin embargo… no puedo negar que El Libro de Mormón es simplemente el libro clave clave clave de nuestra religión. Por algo somos “mormones” y de hecho, por muy cristiano que pudiera ser por leer el nuevo testamento, en mi caso personal jamás hubiese creído en la divinidad de Jesucristo si no hubiese sido con la ayuda y testimonio del Libro de Mormón. Period.

Peeeerooooo, DyC, también tiene sus cositas: No soy judío del año 30, ni nefita (o lamanita) de la antigua américa, soy un miembro de la dispensación del cumplimiento de los tiempos, y técnicamente, es Doctrina y Convenios, el libro que contiene el convenio de mi generación con Dios, así que tampoco deja de ser, punto que también aplica si consideramos las palabras de los profetas vivientes como directamente la palabra de Dios para nuestros días.

Y entonces, cual es el libro canónico más importante de todos?. No era tan fácil la respuesta, así que les tiro la pelota a ustedes: cual considerarían el libro canónico más importante de todos o en qué orden ustedes los pondrían?

Para las madres que luchan con niños pequeños en la reunión sacramental

Por Irinna Danielson @ www.lds.org/blog

Tengo un niño de dos años. Y él es terrible, bueno, no todo el tiempo, pero el último domingo en la Iglesia (donde se supone que debemos tener nuestro mejor comportamiento), él fue el niño símbolo de los terribles dos años.

Sabía que las cosas estarían complicadas cuando le pidieron a mi esposo que ayudara en repartir la santa cena. Genial…. Yo y mis cuatro hijos, incluyendo el mencionado “terrible de dos años”, solos a nuestra suerte.

Las cosas se pusieron mal aun antes del himno sacramental. En primer lugar, él bebe comenzó a tirar el himnario de arriba abajo. Luego de ocuparme de eso, una pelea sobre las galletitas dejo a mi hijo de cuatro años llorando, y mientras trataba de cubrir su boca y consolarlo, mi hijo de dos años prácticamente había logrado empujar a su hermana mayor para librarse y salir corriendo por el pasillo. Sip, hoy fui “esa mama que no puede controlar a sus hijos”. Inmediatamente tome al de cuatro años llorando, agarre al de dos años y salí al pasillo fuera de la capilla.

No se calmó una vez fuera. En el pasillo, mi hijo estuvo corriendo por todos lados para escapar de mi mientras trataba de rallar unos papeles que había dejado en una silla, y cuando por fin logro abrir las puertas que daban hacia fuera de la capilla, casi lo dejo ir nomas… casi.

Ya en ese momento otras tres madres se habían unido a mí en el pasillo tratando de controlar a sus ingobernables hijos. La oración de la santa cena ya se había dado y un poseedor del sacerdocio cortésmente salió al pasillo para darnos a todas la oportunidad de participar de esta sagrada ordenanza. La única cosa era que, yo no me sentía participando en algo sagrado. No hubo un tranquilo momento para reflexión. No hubo tiempo para pensar en su significado. Sentí mucho como simplemente estar tomando un pedazo de pan y bebiendo una copa de agua, y tratando con todas mis fuerzas de asegurarme de que mi hijo solo tomara una.

No estaba manejando muy bien esto, especialmente al pensar que solo un par de días antes había leído decenas de maravillosas respuestas que daba la gente en las redes sociales respecto a un artículo que preguntaba cómo hacer de las sacramentales algo especial. Pensaba: “no puedo hacer ninguna de esas cosas, especialmente con este hijo mío. Es imposible para una mama como yo de tener una experiencia espiritual durante la repartición de la santa cena”.

Pensé que el domingo estaba arruinado, así que volví a la capilla después de que la santa cena hubo terminado y la reunión de testimonios hubo comenzado. El primer testimonio que escuche cambio enteramente mi perspectiva del día.

Una hermana compartió como ella estaba leyendo sus escrituras en el libro de Mosiah y llego a un versículo que hablaba acerca de tener un “reluciente testimonio” (Mosiah 3.24). Ella amaba el pensamiento de tener un reluciente testimonio tal como los profetas y apóstoles en las escrituras y quería hacer cambios en su vida para disfrutar esas bendiciones. Ella tiene cuatro niños pequeños, tal como yo, y hablo acerca de lo agitados que podían ser los domingos. Para combatir esta locura, ella compartió que había comenzado a orar fervientemente por experiencias espirituales cada domingo de manera que pudiera ayudarla a tener un testimonio reluciente. Ella se emocionó cuando dijo que cada vez que oraba con fe pidiendo una experiencia que fortaleciera de su testimonio los domingos, esto llegaba. Algunas veces ocurría en la capilla, otras veces no pasaba hasta que llegaba a su casa y en ocasiones este tierno momento no llegaba hasta prácticamente el final del día. El punto es que llegaba. Así como ella oraba con fe, el Padre Celestial respondía su oración con una experiencia fortalecedora cada domingo.

Por esos tres minutos en la reunión sacramental, todos mis hijos permanecieron quietos. Pude ser capaz de escuchar su testimonio y eso era todo lo que necesitaba oír. Al sentir el espíritu, mis ojos se humedecieron con lágrimas. Yo necesitaba orar por ayuda cuando fueran los domingos. Pero también sentí que necesitaba darme un descanso a mí misma. Las experiencias espirituales no están limitadas a los pocos minutos cuando se reparte la santa cena. Este es el ideal, pero no la realidad para muchos. Mis hijos nunca se van a sentar perfectamente reverentes (al menos en algunos años). Mi hijo de dos años quizás nunca se entretenga con su “libro sacramental” con dibujitos de Jesús. Pero eso no significa que el domingo tenga que ser un fracaso. Algunas veces, todo lo que se necesita es un momento, solo un minuto de sentir el Espíritu para rejuvenecerte lo suficiente para la próxima semana. En ese domingo, ese testimonio, esos tres minutos, era toda el rejuvenecimiento que yo necesitaba.

Si, los domingos pueden ser largos y difíciles. Pero como la esposa de mi obispo y madre de seis (tres de ellos menores a cuatro) escribió en Instagram “He comenzado a darme cuenta que el Padre Celestial esta esforzadamente tratando de enseñarme algo muy importante en este mismo momento, algo que bendecirá mi vida en maravillosas maneras”.

Así que para cada madre luchando con un niño pequeño en la reunión sacramental: tu no estás sola.

Otra persona escribió en Instagram que “con nuestros 4 niños pequeños bajo los 6 años, toma algún trabajo lograr que la reunión sacramental sea algo más que solo otra reunión. Pero hemos encontrado que si diligentemente buscamos por el espíritu… lo encontramos. Y cuando tengo espíritu CONMIGO mis hijos pueden ver esto y tratan de hacer lo mejor para dejar que papa y mama puedan escuchar el espíritu y aprender”.

Otra persona comentaba que “tengo niños pequeños, por lo cual reflexionar sobre el Salvador y lo que tengo que mejorar durante la semana es muchas veces difícil durante la sacramental. He descubierto que si me tomo un rato durante la noche del sábado para reflexionar sobre mi semana y hacer una lista de cosas que estoy haciendo bien y las cosas que debo mejorar, yo estoy mejor preparada para la reunión sacramental del día domingo”
Estos comentarios y el testimonio de la hermana de mi barrio me ayudo a preparar una lista de tres cosas que me pueden ayudar a tratar con mi hijo en la reunión sacramental. Quizás estas también les sean de ayuda:

1. Prepararse
2. Orar
3. Tener Paciencia

Podemos hacer la sacramental especial si nos preparamos para esta durante la semana o aun durante la mañana del domingo. De esa forma, aun si tienen que salir al pasillo con un desordenado chiquillo durante la sacramental, ustedes ya habrán reflexionado sobre las formas como podemos recordar a Jesucristo y de qué manera podemos servirle mejor.

Orar para obtener experiencias espirituales el domingo que nos ayuden a fortalecer nuestro testimonio, y aprender a darnos cuenta cuando estas llegan, tanto en la iglesia como en casa. Teniendo fe de que si uno ora por experiencias que fortalezcan el testimonio, estas van a llegar.
Y finalmente, tener paciencia. Los testimonios relucientes no se desarrollan en un par de un momento a otro, ni tampoco los niños reverentes.

Así que para cada madre luchando con un pequeño en una reunión sacramental: no se rindan.

“paz a tu alma. tu adversidad y tus aflicciones no serán más que por un breve momento” (DyC 121:7)

Tengo un hijo de dos años. Y es terrible. Bueno, no todo el tiempo. Y eso es algo que hay que recordar. Recordar los momentos especiales, tiernos, que ustedes tienen con sus hijos. Sus esfuerzos están funcionando, aun cuando el 99% del tiempo no parezca así.

Los Psicópatas en el liderismo de la Iglesia.

Fue una coincidencia, pero me ocurrio el dia de ayer. Leia un articulo en el diario de un exprofesor mío respecto a como en cierta forma los múltiples casos de corrupción política y empresarial que han salido a luz en mi país, ha sido debido a que entre los líderes políticos y empresariales, existe una probabilidad 5 veces mayor de tener a un psicópata puro que entre la población “normal”.

Cuando se refiere a un psicópata, no necesariamente uno se refiere a un asesino o un criminal, en realidad la mayor parte de ellos pueden pasar como personas perfectamente normales, pero que no piensan como el resto de la gente. Según algunos estudios entre el 1 y 2% de la población es psicópata, alguien que carece de remordimientos por sus actos al racionalizarlos o ni siquiera pensar en ello y que tiene un gran poder para manipular al resto sin experimentar ni en el menor grado un sentimiento de empatía, es decir la capacidad de percibir lo que el otro siente y actuar en consecuencia a ello.

Este tema se esta estudiando en los líderes (politicos y economicos) y se ha descubierto que la tendencia a la psicopatía es casi cinco veces mayor que en la población general. En palabras de un psicólogo corporativo dedicado a este tema “allá donde se pueda obtener dinero o prestigio, habrá un psicópata bien vestido e inteligente al que le atraen estas cosas y que lo hará muy bien para conseguir sus objetivos”

El canon psiquiátrico define al psicópata  –también llamado sociópata, un término más light en apariencia– como alguien incapaz de empatizar ni sentir culpa. No se queda ahí el retrato de estos seres parasitarios: tienen poderosas dotes para la manipulación personal o sexual, gran capacidad verbal, compulsiva tendencia a la mentira, egocentrismo maquiavélico y desproporcionado, propensión al aburrimiento, encanto superficial… Como dice Hare, “carecen de todas las cualidades que permiten a un ser humano vivir en armonía social”, pero gozan, añade el profesor universitario de Psiquiatría y Criminología Leopoldo Ortega-Monasterio, de “un perfil perverso y narcisista” e “incluso seductor” que viene muy bien si estás al mando.

Y acá viene el tema. Debido a una conversación me enteré de una persona que estaba sufriendo eso en carne propia en su vida: Luego de descubrir que su pareja, un “lider” en la iglesia, estaba mirando videos de pornografia infantil, su primera reacción fue conversar con el (que por supuesto lo nego) y luego ir con sus líderes para pedir ayuda. Increiblemente sus lideres no solo no la apoyaron, sino que inclusive comenzaron a hostigarla cuando esta pareja comenzó a distanciarse para finalmente culparla (a las espaldas, como buenos pasivos agresivos mormones) cuando finalmente se divorciaron.

Esto me hizo acordarme de las dos peores estacas que conocí cuando estuve en mision (de hecho, podría sumar a un tercero, un presidente de estaca que además me parece que trabajaba en la AMM de Santiago) y sus presidentes que me parecian muy, muy raros en ese momento. Además de que eran personas narcisistas y que en el púlpito siempre hablaban de ellos, eran personas que se dedicaban a inventar nuevas reglas y a perseguir a todo aquel que no comulgara como ellos. Haciendo memoria, una característica comun era que era gente de estacas de bajo nivel sociocultural, lo cual en mi opinión explica algunas cosas, pero en ningún caso todas.

Me acuerdo de un presidente de estaca en una de las comunas mas “populares” de Santiago (popular es una forma educada de decir, con menor desarrollo) el cual era famoso por prohibir la recomendación del templo a quienes bebieran cocacola y…. sprite!. Hasta el dia de hoy me recuerdo una conferencia de estaca en la que este idiota (no me cabe otra palabra ni antes, ni ahora) pidió que se pusiera de pie un hermano que había cometido una transgresión y la había confesado en entrevista privada, contó a toda la congregación cual había sido la transgresión, y luego paso un par de minutos hablando de todo lo que el había ayudado a este hermano y gracias a eso ahora el hermano estaba mejor y blah blah blah.

No me sorprendió cuando me enteré que este gil había sido excomulgado por adulterio….

El otro superpresi, me recuerdo comiendo en su casa y cuando me sonríe y me cuenta entre risas la cantidad de misioneros que se habían “ido para la casa” gracias a su celo por cuidar que solo buenos misioneros sirvieran en su rancaguina estaca… (wtf pensaba yo en esos momentos, era eso una velada amenaza?). El tercero me era para la risa: ya había terminado la misión y me había titulado de ingeniería, y en esa difícil etapa de buscar trabajo, un amigo me contacto con él (trabajaba como contratista de la iglesia, ya saben, de “esos”) y gracias al contacto de mi amigo me ofreció “una oportunidad”: trabajar con él, pero gratis, porque básicamente me estaba haciendo un favor hasta que yo obtuviera experiencia….

Uno pensaría que esto es a nivel de algunos presidentes de estaca u obispos, pero el problema es que no ocurre solo allí. Dado que prácticamente todo miembro de la iglesia tiene un puesto de líder de una u otra cosa, las posibilidades de encontrarse con un psicópata ezpiritual son múltiples, y de hecho, en mi opinion los mas peligrosos no son los hombres si no directamente líderes de la soc soc o la obispa o esposa de un líder de estaca.

Y estos tienen varios niveles. De hecho como decía el psicólogo citado “allí donde puedan obtener poder o prestigio, allí estarán”, la estructura de la iglesia se da para estos buscadores de “poder” se hagan la américa por medio de múltiples llamamientos o el sumo sanctuarium de muchos de ellos: El servicio en el templo (por algún motivo, para varios de esto, no hay nada con mas “prestigio” que ser llamados como obreros allí…)

El profesor wigodsky comentaba que posiblemente a futuro a los líderes o ejecutivos empresariales o políticos se les debería dar cursos de ética o directamente hacerles examenes mentales para averiguar el nivel de psicopatía de ellos (si es que lo poseen). Si, aca en la iglesia tenemos el espíritu para discernir eso, pero para qué estamos con cosas, no es una idea mala para plantearse algún día, en especial porque en la estructura jerarquizada, omnipotente y muchas veces incuestionable de “la iglesia”, es un caldo de cultivo ideal para muchas de estas personas.