Daily Archives: agosto 5, 2008

Poder y Autoridad.

 “Mas esto no es todo; Se habían dedicado a mucha oración y ayuno; por tanto, tenían el espíritu de profecía y el espíritu de revelación, y cuando enseñaban, lo hacían con poder y autoridad de Dios”.

Una escritura sencilla, ubicada en el capitulo 17 de Alma, encierra en su contenido una de las verdades más poderosas de toda la restauración: El Poder y la Autoridad.

Recuerdo que antes de partir a mi misión me “preparé” estudiando la Biblia y las demás escrituras que usaría para convencer a la gente a la que me enviasen y argumentar nuestra “verdad”. Iba convencido de que iba a grandes debates donde, gracias a mi intelecto, conocimiento y capacidad de argumentación, podría llevar un montón de gente al evangelio verdadero de Cristo. Hoy en día, cuando recuerdo esto, me da hasta vergüenza pensar en mi ingenuidad y desconocimiento de “como era la cosa”: Poder y Autoridad…

Tuve suerte. Mi primer compañero, con quien estuve sólo un mes (el mes más importante de toda mi vida), entre risas y testimonio me enseñó que el camino iba por otro lado.

Aún recuerdo las primeras charlas en las que estuve presente -por un raro motivo, serví como misionero un mes, para después entrar al CCM y sólo luego de ello ir a mi misión asignada- y cómo me sentía en esas charlas. Cuando mi compañero mostraba la imagen de la primera visión, la relataba y luego testificaba. Les prometo que podía ver físicamente salir luz del rostro de ese joven que llegó desde Argentina para enseñar a mis compatriotas y a mí.

Creo que ni siquiera en esos dos años de fe y servicio dejé de ser analítico para pensar; pero al tiempo me di cuenta de que ocurría algo extraño cuando mis compañeros testificaban. Ellos no necesitaban probar lo que decían; no usaban las cientos de escrituras bíblicas que yo tenía preparadas para cada caso, ellos simplemente hablaban con un poder y una autoridad de los que anteriormente jamás me había dado cuenta. Un poco mas de tiempo después, también me di cuenta que esa manera era impresionantemente más eficaz para enseñar. Hubo instantes en los cuales pude realmente sentir que ya no me comunicaba, sino que la inteligencia fluía entre yo y quienes enseñaba. Realmente comencé a experimentar cosas que no conocía y que luego, al leer las escrituras, podía reconocer como cosas que estaba viviendo. Llegué a ser verdaderamente un embajador de Jesucristo; investido de su Poder y su Autoridad, y no en forma metafórica, sino que absolutamente real.

La GEE relaciona ambos términos, el Poder y la Autoridad, diciendo que: “El tener Poder sobre algo es tener la capacidad para controlarlo o mandarlo”. Doctrina y Convenios nos aclara aún más que “el poder está en ellos” para “consagrarse a una causa buena”. . . y efectuar mucha justicia” (DyC 58:27-28). El Poder no aparece como un derecho, sino que es una consecuencia directa de la pureza, rectitud y la fe: “. . .purificad vuestro corazón delante de mí, y entonces íd por todo el mundo y predicad mi evangelio a toda criatura que no lo haya recibido.” (DyC 112:28).

Los hijos de Mosiah también aprendieron esta lección. Cuando se encontraron con su amigo Alma hijo, él comenta que “se habían fortalecido en el conocimiento de la verdad; porque eran hombres de sano entendimiento y habían escudriñado diligentemente las Escrituras para conocer la palabra de Dios. Mas esto no era todo, se habían dedicado a mucha oración y ayuno por tanto… cuando enseñaban, lo hacían con poder y autoridad de Dios.”

Vemos claramente en este versículo cuál fue el precio que tuvieron que pagar un grupo de misioneros para ser efectivamente investidos de Poder. La Biblia es clara al respecto: “Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.

Y entonces, es ahí donde estaba el truco: Obtener la compañía del Espíritu Santo, la fuente final de nuestro Poder y nuestra Autoridad.

Para finalizar, puedo recordar al profeta Jose Smith. En una ocasión un periodista no miembro de la iglesia le preguntó cuál era la diferencia entre su religión y el resto de las religiones que habían en el mundo, -cuando yo leía eso, pensé rápidamente: Podría haber hablado de los grados de gloria… de la exaltación… del conocimiento de Dios como un personaje exaltado… de tantas cosas-, sin embargo, Jose mencionó sólo una: “Gozamos de la compañía del Espíritu Santo”….

Sólo ahora vengo a comprender lo que él le dijo a ese periodista, algo muy sencillo, casi nimio; pero que como en las parábolas del Salvador, cuando uno comienza a entender, se maravilla ante la profundidad de lo que El estaba diciendo.

Testifico que ésta es la Iglesia del Salvador, que Su autoridad y Su poder están presentes hoy en día en la tierra, y que si pagamos el precio que se nos pide para ser dignos de ello, podemos ser llenos de poder y autoridad de lo alto para bendecir a nuestros demás hermanos. Lo sé, porque lo he vivido.

En el nombre de Jesucristo, Amén.

Elder Oaks: Sed Cautos con respecto a los artículos de historia SUD

http://newsroom.lds.org/Static%20Images/Newsroom/photo/Background%20Information/Leader/Quorum%20of%20the%20Twelve/Oaks_medium.jpgPor Maddie Wilson
Tomado de Mormon Times.
Traducido por Cristian Diaz
Publicado: Sábado 02 de Agosto, 2008

El Elder Dallin H. Oaks del Quórum de los Doce de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días instruyó a los miembros este Viernes para que fuesen escépticos al leer en los medios reportajes referentes a la historia de la iglesia.

El Elder Oaks, quien habló en la exposición Amasa Mason Lyman en el Centro de Estaca Grant de Salt Lake City, puso como referencia un discurso que que dio el 16 de Agosto de 1985, en el Simposio de Doctrina y Convenios de la Universidad de Brigham Young.

“Cuando hablé entonces (en 1985), solamente podía emitir avisos de precaución,” dijo el Elder Oaks. “Ahora, con el conocimiento de lo que realmente ha sucedido, podemos medir aquellos avisos de precaución con lo que ahora se ha convertido en historia evidente.”

Cuando habló con líderes religiosos en 1985, el Elder Oaks dijo que estaba hablando en “una atmósfera de inusual agitación sobre la historia de la iglesia.” Documentos de la temprana historia mormona habían estado apareciendo en forma frecuente por muchos años, la mayoría “asociados a un excéntrico y joven especialista en documentos llamado Mark Hofmann.”

En 1980 Hofmann presentó un manuscrito de Charles Anthon y mostró lo que representaba un documento original conteniendo la bendición que José Smith diera a su hijo designándolo para la sucesión en el rol como profeta de la iglesia.

El más intrigante de los “descubrimientos” de Hofmann,” dijo el Elder Oaks en 1985, fue la revelación de una carta que Martin Harris escribió describiendo a José Smith e informando la experienia de Smith al obtener las planchas de oro. Una de las descripciones de 1830 fue llamada la “Carta de la Salamandra.” La carta fue adquirida por la Iglesia y reveló sus contenidos en Abril de 1985.

“Los medios informativos y los historiadores estabam teniendo un día de campo, especulando sobre la importancia de sus contenidos. Por lo que recuerdo, muchos reportajes en los medios proclamaban que la Carta de la Salamandra  dañaba seriamente la historia oficial y las reivindicaciones espirituales de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días,” decía el Elder Oaks en 1985.

Sólo 60 días después del discurso del Elder Oaks, una investigación concluyó que Hofmann era un “estafador de clase mundial así como un asesino y que todos estos documentos y muchos otros eran falsificaciones,” dijo el Elder Oaks. (Nota del Traductor: Hoffman fue el famoso asesino de las Cartas Bombas).

El Elder Oaks dijo en su discurso de 1985 que las historias y biografías se están imprimiendo a un rango sin precedentes y están emergiendo documentos desconocidos previamente que llevan el nombre de líderes de los primeros tiempos de la Iglesia. Los medios de información, decía él, lo pasan bien con todos aquellos documentos. “La controversia genera buenas copias, especialmente cuando es concerniente a una iglesia con algunas doctrinas que difieren profundamente de aquellas de la corriente principal del Cristianismo.”

En el discurso de 1985, el Elder Oaks proveyó a los lectores de algunos principios generales para aplicar cuando se lean reportajes de los medios referentes a desarrollos en la historia de la Iglesia:

1. Las incertidumbres científicas. “La mayoría de los medios informativos se dirigen a sus lectores o televidentes en una base diaria u horaria, a menudo bajo gran presión para ganarle a su competencia. Como resultado, frecuentemente no pueden obtener verificación científica irrefutable de los hechos que informarán.”
Las limitaciones de tiempo y espacio significan que los medios no pueden explicar a sus lectores los fundamentos científicos con suficientes detalles para que comprendan sus implicancias, dijo el Elder Oaks.

2. La falta de contexto. Los formatos de los reportajes de noticias son tales que “invariablemente informan (los hechos históricos) fuera de contexto.
“Un hecho histórico individual tiene sentido sólo en relación con otros eventos. Fuera de ese contexto, un hecho solitario casi por cierto llevará a una impresión errónea.”
Los medios de comunicación de noticias tienden a competir en términos de inmediatez más bien que en términos de precisión, dijo en 1985.
“Como resultado, cuando los medios informan hechos históricos, puede que provean información, pero rara vez proveen iluminación.”

3. Inclinación. Los lectores necesitan ser sensibles a la inclinación del escritor o editor, la cual puede ser religiosa o laica, creyente, escéptica u hostil, dijo el Elder Oaks.
La inclinación de un autor puede ser evidente en la forma en que él o ella retrata las experiencias sagradas y sus decisiones sobre cuál noticias publicar y cuales omitir. La inclinación también puede estar presente en el hecho de que los medios informativos han “ignorado toda la evidencia positiva y luego han gastado tantas líneas en descubrimientos negativos.”

4. Balance. El balance es contar las dos partes de la historia, dijo el Elder Oaks.
“Cuando medios informativos o periódicos supuestamente objetivos hacen correr una presentación o un artículo sobre la iglesia o sus doctrinas, debe ser balanceado.” Los lectores deberían tener cuidado con escritos que dan a entender un balance pero que no lo entregan, dijo él.

5. Verdades y verdades a medias. “Una mentira es más efectiva cuando puede viajar de incógnito en buena compañía, o cuando puede estar interrelacionada con la verdad de tal forma que no podamos determinar su linaje.” Los hechos verídicos pueden ser usados aún en forma incorrecta cuando son apartados de su contexto, donde ellos pueden llevar a una impresión errada.
Asímismo, algunas cosas que son verdad no son edificantes ni apropiadas para comunicarlas, dijo el Elder Oaks. Los miembros deberían confiar en el Espíritu santo, el cual, cuando se usa, no les permitirá ser engañados por las mentiras y las verdades a medias.

6. Evaluación. Esta tiene dos dimensiones: la intelectual y la espiritual.
“En términos de los intelectual, los lectores y televidentes claramente necesitan ser ás sofisticados al evaluar lo que les comunica,” dijo el Elder Oaks.
En términos espirituales, los Santos pueden confiar en la promesa dada en Moroni 10:5, de que “por el poder del Espíritu Santo conoceréis la verdad de todas las cosas.” Esta promesa, dijo el Elder Oaks, “les asegura a los lectores espiritualmente sensibles un poder de discernimiento que les ayudará a evaluar el significado de lo que ellos aprenden.”

El discurso del Elder Oaks en 1985 también contenía un aviso de precausión de que “la crítica es particularmente objetable cuando está dirigida hacia las autoridades de la iglesia, ya sean generales o locales.”

“Hablar mal de los ungidos del Señor está en una clase por sí mismo. Una cosa es depreciar a una persona que ejerce poder corporativo o incluso el poder gubernamental. Otra cosa muy diferente es criticar o depreciar a una persona por su desempeño en un oficio al cual ha sido llamado o llamada por Dios. No importa si la crítica es verdadera.”

Elder Oaks concluyó sus notas diciendo que los miembros de la Iglesia han recibido el “precioso don” del Espíritu Santo, cuya misión es “testificar del Padre y del Hijo y llevarnos hacia la verdad.

“Oro para que estas enseñanzas de las escrituras y de otros líderes de la iglesia sean de ayuda para todos aquellos que buscan leer, entender y explicar los varios acontecimientos del pasado que nosotros llamamos historia de la Iglesia.”

El programa también presentó música del Exposition Choir, dirigido por Patti O’Brien King, tataratatara nieta de Amasa Lyman. El coro cantó “Oh, que canciones del corazón (Oh, What Songs of the Heart”) de Mack Wilberg y Barlow Bradford, y “Para aquellos que vieneron antes que yo” (“To Those Who Came Before Me”) de Sally DeFord.