Por Axel V.
Este es la primera parte un discurso sobre Hagot “el curioso” (Alma 63:4-9) pronunciado por Robert E. Parsons.
El discurso es muchisimo mas largo y, como no tengo mucho tiempo y esto de la traducción es lento, lo dividí en partes, no se cuantas saldrán finalmente, pero este es el inicio. Disfruten.
Robert E. Parsons “Hagot y los polinesicos”, en el Libro de Mormon: Alma, el testimonio del mundo, eds. Monte S. Nyman y Charles D. Tate Jr., (Provo, Utah: Centro de estudios religiosos, Universidad Brigham Young, 1992), 249-262.
Capítulo 15: Hagot y los polinésicos
Robert E. Parsons
Robert E. Parsons es profesor emérito de escrituras antiguas de Brigham Young University.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se muestra profundamente interesada en la gente polinésica casi del tiempo en que la iglesia fue organizada en 1830. Justo trece años después, en 1843, el profeta Jose Smith envió el primer misionero a las islas del Pacifico. El interés en la gente del Pacifico viene de un breve acontecimiento en el Libro de Mormon, [protagonizado] por Hagot, un constructor de barcos nefita quien se fue de américa y navego lejos y de quien “nunca mas se volvió a saber” (Alma 63:8). En este trabajo se revisaran las tradicionales creencias de la Iglesia respecto de la gente polinésica, y por tanto se explicara el temprano interés del profeta Jose en la las Islas del Pacifico. No se examinara a fondo las teorías actuales o pasadas del origen de los polinesios, pero se concentrara en el acontecimiento del libro de mormon y la interpretacino complementaria que han llevado a las creencias tradicionales.
La historia de Hagot está registrada en solos 6 versículos (4-9) de Alma 63. Grandes guerras entre los Nefitas y Lamanitas habían recién concluido y no parecía haber agitación entre los sobrevivientes. En este tiempo miles (incluso decenas de miles) migraron a la tierra del norte (Alma 63:4). En el 55 A.C., Hagot construyo un “barco excesivamente largo” y se puso en marcha en el mar del oeste por la estrecha franja de tierra y se fue al norte con muchos hombres, mujeres, niños y provisiones (Alma 63:5-6). Este barco regreso en el 54 A.C., fue provisionado y navego al norte de nuevo y nunca más se escuchó de ellos. Un barco mas se fue ese año, y tampoco se volvió a oír de ellos (Alma 63:7-8). El interés en estas media página que resume dos años de los la historia nefita ha llevado a las siguientes interpretaciones.
¿Qué paso con estos barcos perdidos? Solo especulaciones y teorías pueden aventurarse, pero la mas común es que los barcos se perdieron en el mar. Esto es lo que los nefitas piensan que paso con ellos (Alma 63:8).
Una segunda teoría es que ellos se fueron a Japón. La base de esta teoría proviene de la oración de Elder Heber J. Grant ofrecida cuando el dedico Japón en 1901 para recibir el Evangelio restaurado.
De acuerdo con los recuerdos de Alma Taylor´s sobre el evento, Elder Grant “hablo de aquellos que, a causa de la iniquidad, habían sido separados de entre los nefitas… y dijo que sentía que venían del linaje de aquellos nefitas reveldes quienes se unieron a los lamanitas, que la sangre de Lehi y Nefi [y de todo Israel] había sido transmitido a la gente de la isla, mucho de los cuales tienen las características y costumbres de los indios americanos, [y el] le pido al Señor que de ser cierto esto, no olvida la integridad de sus siervos Lehi y Nefi y recordara la promesa hecha a ellos en relación a sus descendientes en los últimos días sobre esta gente [los japoneses] porque sentía que eran una nación digna” (Palmer, 91).
Una tercera teoría es que ellos fueron a Hawái. Al hablar a los Hawaianos en Laie, Elder Matthew Cowley dijo de ellos: “Hermanos y hermanas, ustedes son hijos de Dios –ustedes son Israel. Tiene en sus venas la sangre de Nefi” (Cole 384). Al exponer esta teoría, algunos creen que ellos no fueron solo a Hawái, sino que también a otras Islas Polinesia, asi, esta teoría es el énfasis de este trabajo.
¿Tiene la Iglesia una posición oficial sobre alguna conexión entre Hagot y las Polinesias? En una carta al presidente de misión de la Misión Samoan de fecha 6 de Septiembre de 1972, formada por N. Eldon Tanner y Marion G. Romney, bajo el membrete de la Primera Presidencia, ellos escribieron:
En su carta de 6 de Septiembre de 1972, pregunto si la gente Polinesia es lamanita o Nefitas. Hay muchas especulaciones acerca de del origen de esta gente. Nosotros no tenemos, sin embargo, evidencia en las escrituras o revelación del Señor que nos diga exactamente de donde provienen estas personas o sus antepasados.
ENSEÑANZAS DE AUTORIDADES GENERALES
A pesar de esta carta de 1972 de la Primera Presidencia, nosotros tenemos muchas declaraciones definidas de miembros de los Doce, y de Presidentes de la Iglesia reiterando su firme creencias que los Polinesios provienen de la Colonia Americana de Lehi. Elder Mark E. Petersen, en su mensaje de la conferencia de 1962, dijo:
Los santos polinésicos se caracterizan por una tremenda fe. ¿Por qué tienen esa fe tan grande? Es porque esta gente son de la sangre de Israel. Ellos son herederos de la promesa del Libro de Mormón. Dios ahora los despierta a su gran destino. Como Santos de los Últimos Días nosotros siempre hemos creído que los polinesios son descendientes de Lehi y parientes sanguíneos de los indios Americanos, a pesar de las teorías contrarias de otros hombres (Petersen 457).
La construcción de templos entre la gente Polinesia ha sido el origen de muchas declaraciones conectando a esta gente con el Libro de Mormón. Cuando la piedra angular se coloco en el Templo de Nueva Zelanda, Elder Hugh B. Brown declaro en la oración final:
Te damos gracias, O Dios, por revelarnos el Libro de Mormón, la historia de los antiguos habitantes de las américas. Te damos gracias que de entre los habitantes, los antecesores de estos cuyas cabezas se inclinan aquí ante ti, vienen de las costas occidentales de América del mar del sur de conformidad con tu plan y ahora sus descendientes humildemente alzan sus voces en agradecimiento, reconociendo tu bondad, tu misericordia y tu amor por ellos y los que fueron antes de ellos.
Humildemente te agradecemos que este edificio este erigido en esta tierra, para que estos fieles Maorís que vinieron aquí en los primeros días, los descendientes de Padre Lehi, puedan ser recordados por sus descendientes y salvos por medio de las ordenanzas que, en esta Casa, deberán realizarse en Tu nombre (Cummings 63; citado en Cheesman 14).
Continuara…
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