Daily Archives: abril 27, 2011

Salamandra 3 – Algunas Conclusiones.

La virtualmente policiaca historia de las falsificaciones de Mark Hofmann y la carta salamandra pueden entregarnos varias lecciones bastante interesantes, sin orden de importancia sino segun me recuerde.

La creencia de la Infabilidad Profetica.

No tengo claro si se debe a nuestro background religioso cultural o simplemente a que las personas tendemos a divinizar a nuestros lideres, pero el caso es que muchos creen a pies juntillas en que el profeta jamas se puede equivocar, lo cual ciertamente es real, pero para los casos en los cuales se esta actuando precisamente como Profeta, que es un tema que muchos olvidan y que de hecho se usa comúnmente para tratar de desacreditar el llamamiento del profeta.

En este caso Gordon B. Hinckley fue en cierta (pero no completamente) engañado por las falsificaciones de Hoffman, pero no fue mas engañado que muchos otros expertos en el area. De hecho el asumir que Gordon B. debia haber sabido todo no tiene sentido ni logico ni dentro de las escrituras. La biblia menciona en varias ocasiones Profetas que fueron engañados (Moises, Josue, Jose Smith) o que directamente no hicieron lo correcto o que se equivocaron (Jonas, Pedro, Jose Smith nuevamente), por lo cual es por lo menos sorprendente que existan criticos que juzgen a los lideres de la Iglesia de estos tiempos y no apliquen el mismo criterio Biblico al respecto.

De hecho, en este ultimo punto es donde se pueden obtener las lecciones mas interesantes del tema, la tergiversacion de las historias que envuelven a la Iglesia con el fin de deslizar todo tipo de criticas e inclusive mentiras en el clasico goebbeliano de “miente miente, que algo siempre queda”

Algunas de las mentiras (o incluso confusiones entre los miembros) mas comunes respecto al caso Hoffman y que saldran a la luz cuando el caso sea mostrado por los criticos de la Iglesia son los siguientes.

La Iglesia gasto ciento de miles de dolares en los documentos.

-No muy verdadero. A pesar de que es verdad de que la Iglesia si gasto dinero en obtener documentos historicos, esto ha sido historico en la Iglesia a partir del mandamiento de guardar los registro de todo lo ocurrido en Sion (DyC 69:8; 85:1-2) y ha sido una caracteristica a travez de toda la historia de la Iglesia.

Por otro lado, los montos han sido mucho menores a los expresados por los criticos y en ningun caso llegaban a los “cientos de miles de dolares” (por lo menos, por articulo). De hecho en el caso de la Carta Salamandra, cuando fue ofrecida a la Iglesia se pidio a esta su cambio por una moneda de oro de 10 dolares “mormona”, la cual costaba entre 60 a 100 mil dolares y que era propiedad del museo de la Iglesia. Dado que se considero que el documento lo estaban vendiendo “muy caro” fue que se pidio autorizacion al Presidente Hinckley (en aquel tiempo, consejero de la primera presidencia pero dado que el presidente Kimball estaba muy enfermo, el elder Hinckley era en la practica el lider de la iglesia) quien al final lo desestimo pensando que aunque era un documento valioso, era muy caro para que la Iglesia considerase su adquisicion.

Al final, a pesar de la presion para que la Iglesia comprase el comprometedor documento el presidente Hinckley decidio que no iba a comprar la carta, lo cual nos deja listo para el segundo mito de la historia de Hoffman.

El intento de ocultamiento de la Iglesia

Los criticos de la Iglesia tienen un tercer caballito de batalla para atacar respecto a este tema y en mi opinion, es la idea que requiere mas imaginacion: La acusacion de la conspiracion mormona para ocultar los documentos que atacan la imagen e historia de la Iglesia.

Es notable pensar que si la Iglesia realmente hubiese querido comprar y ocultar la historia que supuestamente desmitificaba el testimonio de Jose Smith, entonces, no hubiese rechazado en tantas ocasiones la compra de estos complicados documentos. Al contrario, los documentos una vez que llegaron a manos de la Iglesia fueron casi de inmediato publicados y compartidos con el resto, a pesar de que podian ser muy cuestionables a nuestras creencias.

Por ejemplo, en el caso de la Carta Salamandra, luego de ser comprada y donada a la Iglesia, fue publicada en forma integra en Church News menos de un mes despues de recibida la donacion.

Asi tambien ocurrio con el resto de documentos que la Iglesia compro o recibio por otros medios los cuales los criticos acusan de “haberse comprado para luego eliminarse” pero sin embargo, aparecieron publicadas en distintas revistas de la Iglesia por lo cual, luego de conocerse las falsificaciones de Hofmann, tuvo que publicarse una aclaracion en la Ensign explicando las muchas cartas que habian sido publicadas, y eran falsas.

Algunas de esas cartas ni siquiera las conservo la Iglesia tal como el documento de la Bendicion de Jose Smith a su hijo, que podria tomarse como una fuerte prueba de que la Iglesia Reorganizada era la verdadera sucesora en vez de nuestra Iglesia, la cual no fue comprada en primera instancia (nuevamente, se considero muy cara la oferta) para luego de ser comprada y publicada finalmente se termino regalando a la Iglesia Reorganizada.

De todas formas, Hofmann como un ultimo “favor” a la Iglesia, lanzo la historia de que la Iglesia oculto una historia de Oliver Cowdery, lo cual ha sido mencionado repetidamente por los criticos de la Iglesia como la prueba de que se habia tratado de ocultar informacion. Pero, como poder probar que la Iglesia no tiene un documento, si nunca ha tenido ese documento?, como . Al final eso no es lo importante para los criticos, ni siquiera que Hofmann no halla presentado alguna prueba de lo que ha dicho, la idea es perpetuar el mito del ocultamiento mormon.

Los criticos tomandose la atribucion del descubrimiento del fraude

Finalmente, lo que me parece mas gracioso del tema, es como los criticos de la Iglesia, los cuales tambien fueron engañados en primera instancia por Hofmann y popularizaron sus historias, luego de descubrirse el engaño, tomaron la posicion de “nosotros ya lo sabiamos” e incluso se mostraron como parte de quienes descubrieron a Hofmann (a pesar de que cuando este finalmente cae fue debido a su error al explotarle sus propias bombas en su automovil).

Resulta cierto que hubo contrarios a la Iglesia que presentaron dudas a las cartas de Hofmann pero no es menos cierto que incluso en la Iglesia fueron cuidadosos al respecto, el mismo presidente Hinckley mencionando explicitamente que a pesar de que los expertos no habian encontrado datos de falsificacion, tampoco habian concluido de que eran documentos 100% seguros.

En ese aspecto me parecio bastante adecuado la neutral historia que se publico en “Salamandra 1” en la cual se comenta que el verdadero documento que sirvio para desenmascarar a Hoffman no fue precisamente un documento religioso, sino el “Juramento de un Hombre Libre” que Hofmann trato de vender a la biblioteca del congreso de los EEUU y que fue descubierto como un posible fraude por un abogado con una amplia experiencia en impresiones que fue la manera como comenzo a desarmar la madeja hecha por Hofmann.

Finalmente, la ultima enseñanza es como a pesar del genio y de lo hecho por Hofmann se volvio a cumplir las palabras de Jose Smith en la carta de Wentworth

El estandarte de la verdad ha sido erigido; ninguna mano profana puede detener la obra en su progreso, persecuciones pueden surgir, el populacho se puede combinar, ejércitos se pueden juntar, la calumnia puede difamar, pero la verdad de Dios continuará adelante audaz, noble e independiente, hasta que haya penetrado todo continente, visitado todo clima, recorrido cada país, y sonado en cada oído, hasta que los propósitos del Dios se hayan cumplido y el Gran Jehová haya dicho que la obra está cumplida.

Una dura manera de aprender la leccion por Mark Hofmann, bombas de por medio, de que la verdad de Dios continuara adelante, audaz, noble e independiente … hasta que los propositos de Dios se hayan cumplido. Asi que los anti mormones, pueden seguir intentandolo, inventar cualquier historia, tergiversar como quieran la verdad pero ya sabemos, por esta y otras historias, de que finalmente todo su esfuerzo sera en vano.