El Juez

Todo santo de los últimos días está familiarizado con la figura eclesiástica de un obispo. Es muy probable que un miembro nuevo ni siquiera sepa que es un presidente de estaca, setenta y más títulos o llamamientos eclesiásticos aunque se los hayan enseñado los misioneros de tiempo completo; no generalizo pero así suele suceder, entonces esta figura paterna y agradable para algunos, detestable para otros suele ser el líder que mas contacto tiene con la congregación y que preside un barrio.

Sabemos que esta llamado para atender los asuntos espirituales y temporales de una congregación y sean muy carismáticos y positivos algunos hombres o definitivamente lo contrario a estos adjetivos otros , algo se debe reconocer: Son ellos quienes representan el llamamiento de mayor acercamiento a los temas importantes para las ovejas de su congregación y además deben lidiar con juntas, burocracia administrativa y siempre sonreír a pesar de su cansancio físico o mental.

No hay líder más amado y también mas odiado por sus feligreses debido a este roce tan cercano, sin embargo a pesar lo mucho que se ha comentado en Camorrah respecto a tanto líder que solo busca su honor y su gloria, y respecto a los tristes abusos que se dan por algunos, es muy real que miles de ellos en verdad lo hacen de corazón y buscan el bienestar de su barrio.

Estos hombres son el orgullo mormón del clero no pagado, los que están disponibles para su amado barrio aun a altas horas de la noche y aun así al siguiente día deben levantarse a obtener el pan para su familia. Aun aquellos que son corpos y que además sirven como obispos deben dar la segunda milla. Un miembro se retira tranquilamente a su casa después de sus servicios dominicales y estos hombres deben seguir al pie del cañón, llamadas nocturnas, asuntos especiales, etc. Ellos parecen ese tipo de automovil todo terreno que debe estar disponible a todo y para todos. Reciben ayuda de todo un barrio o al menos en teoría así debe ser, pero en la práctica ¿será que esto se lleve a cabo?; o solo se limita a que se critique a la distancia su labor? .

Es muy cierto que muchas veces no comulgues con sus ideas y te parezca que no ayudaras porque está en contra de lo que piensas y es válido. El albedrio es un don divino, aun así puede que te des la vuelta y el deba seguir al pie del  cañon en su ministerio.

Recordemos que estos hombres no reciben ninguna compensación material por sus servicios, están en la misma batalla de la vida que un miembro de a pie. El rey Benjamin decía en su famoso discurso : soy como vosotros, sujeto a toda clase de enfermedades de cuerpo y mente… Y eso lo olvidamos al no querer ayudarles o cuando el orgullo sea mayor al beneficio de los santos de una congregación …

Recuerden este clamor del rey Benjamin que suele resonar fuertemente para aquellos que se enriquecen al mezclar asuntos eclesiásticos con temas temporales: “aun yo mismo he trabajado con mis propias manos a fin de poder serviros”.. Sion, la tan anhelada Sion y tan cerca de nuestros barrios, si, ciertamente se seguirá diciendo que las AG no actúan bajo este principio de clero no pagado por sus estipendios y regalías, si , y ciertamente seguirán habiendo sentimientos encontrados en muchos santos de Sion al ver envanecerse a algunos pocos entre los del clero pagado, sin embargo cuando esta experiencia de vida termine podremos recordar con gozo aquel humilde siervo que fue como uno de nosotros y adicional a sus horas de trabajo para mantener a su familia dono altruistamente muchas pero muchas horas más para el bien de su pueblo.

En lo particular yo no comulgo con la malapractica (perseguida por algunos) de considerar una AG como un rockstar. Ellos ciertamente dan sus servicios y consejos y hacen bien, están para eso y muchos de ellos para eso son pagados, pero si vamos mas profundamente, nos hemos puesto a pensar que el hombre de la iglesia que tenemos mas cerca da un sacrificio encomiable al estar en las batallas de la vida contigo y es la persona más cerca al que puedes acudir en un problema: Tu, mormon millennial, tan cerca de las redes sociales y de los blogs, y también tu, mormon generación x, y o z, o aun baby boomers, ¿realmente valoras y ayudas como se debe a estos hombres que sostuviste alzando tu mano y allí comprometiste tu apoyo “a pesar de”?.

Recordamos que son humanos y también se fatigan?. Si realmente quieres observar un cambio en como vivimos el evangelio, aprecia a tu obispo, tu juez en Israel, y pon tu hombro junto con el. Al ayudarles sembraras en tu corazón el servicio a tu prójimo y a su vez esta semilla florecerá y quién sabe, tal vez un día te toque estar en su lugar y sentir en carne propia el pesado y abnegado trabajo de EL JUEZ….