
Llega el verano, sol, arena, playas, todas esas cosas entretenidas para los suertudos que gozan de vacaciones.
Nadar en la playa, ese simpatico placer que no pueden disfrutar ni la gente que vive en punta arenas o la patagonia, ni… los misioneros.
Ya me estoy terminado el “Another Side of Heaven” de Elder Groberg, en su version de libro original. Es simpatico el libro, la verdad, es bien diferente a la pelicula, pero algo que me llamo la atención es como Elder Groberg (el cual actualmente es 70 autoridad general) habla todo el tiempo con mucho cariño del mar, navegar, nadar y todo eso. La verdad entre nosotros, Elder Groberg cuenta todas sus aventuras en su mision en tonga lleno de alegria y fe, pero si uno se pone a pensar, en mi opinion el fue bastante demasiado arriesgado e irresponsable muchas veces por que de verdad, cada 30 o 40 hojas, cuenta como casi se iba a morir por X motivo y se salvaba para continuar la obra.
El cuento es que Elder Groberg parecia no tenerle ningun miedo al mar, lo cual me parecio extraño considerando la multitud de leyendas que tenemos de que los misioneros no se pueden bañar por que “satanas domina sobre las aguas”.
Ahora lo mas extraño es que los mormones, sobre todo los misioneros, asi como le tienen fobia al agua cuando son misioneros, se olvidan automáticamente de esta fobia cuando dejan de servir ya que como se sabe para estas fechas (verano en el hemisferio sur) todos andan como peces en el agua felices de la vida, lo cual no deja de ser “extraño” por decir lo menos dado lo creyente que son en esta “doctrina” mucho de los jovenes misioneros retornados.
Bueno, el cuento es que me puse a investigar de nuevo respecto a la doctrina de “los misioneros no pueden bañarse ya que el devorador tiene control de las aguas y es peligroso para ellos” y resulta que para variar la explicación podria ser un poco mas simple.
Según un misionero retornado en un foro mormon en internet, en su mision tuvieron la oportunidad de tener una ronda de Preguntas y respuestas con elder Neal A. Maxwell en donde los misioneros le preguntaron el tema: Por que no podemos nadar?.
mas acerca de este mojado tema en leer mas. Read More
Con todo el respeto que merecen nuestros lideres mas ancianos, miembros con mas experiencia e inclusive autoridades de la Iglesia, muchas veces nos vemos envueltos en sus costumbres y tradiciones y las comenzamos a enseñar como doctrina, siendo que en el mejor de los casos son solo eso, tradiciones, y en el peor, principios de apostasía. El Libro de Mormon habla todo el tiempo de ello, aun cuando hace hincapié en las buenas tradiciones, también dice que muchas veces los hijos de los hombres se ven confundido “y ni siquiera creen cuando se [les] enseña, a causa de las tradiciones de sus padres, las cuales no son correctas” (Mosíah 1:5).

Junto con Barbi estamos viviendo nuestros primeros dias de padres, sin dudar ha sido sensacional, por mas que nos habian contado y habiamos tratado de estudiar al respecto, ha sido simplemente algo que hay que vivir para entender. Micaela es simple y sencillamente la mayor bendicion que hemos tenido en nuestras vidas. No podemos dejar de decir la maravilla que es ella, sin embargo, hemos descubierto de que esto de ser padres es un trabajo de tiempo completo, de todas formas, en los pequeños momentos de paz e intimidad que tenemos con Barbara cuando Micaela duerme (ella ni se preocupa del resto, cuando ella duerme, duerme, y cuando quiere despertar, no importa en que anden los demas, ella despierta) nos hemos puesto a conversar cuando van a venir sus hermanitos, y cuantos seran. Y esa es una pregunta que muchos jovenes (y no tan jovenes) santos de los ultimos dias se hacen: Cuantos hijos debemos traer al mundo para sentir que hemos “hecho” nuestra parte del Plan?.![[campo010.jpg]](http://2.bp.blogspot.com/_KVRsdIdNWvY/RinjZ3ubwGI/AAAAAAAAAe4/Gt8LekYIxUY/s1600/campo010.jpg)
Por el Obispo Jaime Castillo





































