No se si ustedes lo han visto, les paso, o conocen a alguien. Este es un ”don” que se le pega a la gente que sirve sus misiones en español, en sus propios paises, pero por alguna extraña razon, vuelven a casa hablando como gringos….
Me acuerdo que antes de servir mi mision, el temor numero uno entre los prospectos al ejercito de Dios con los que me juntaba era ese, volver con gringuitis, como se conoce en Chile a este extraño “don”. No se por que raro motivo, hubo un par de generaciones completas en los 80s y 90s en las cuales todos los jovenes que conocia volvian de la mision Chile Santiago *.*, Chile Antofagasta o la Osorno, hablando como si hubiesen servido en el medio de Utah, Idaho o Wyoming. “Hooolaaaaa, comouuuu estaaaa ustaaddd, ahhhmmm, ehhhmmmmm, siempeeeii, me acodeeei deei ussteeddt, en la missiaan. ahhhhhmmmm…”.
Lo mas entretenido era cuando llegaban con gringitis multicultural. Una vez llego un amigo de servir en mendoza, argentina, con una increible (e inimitable) mexcla de argentinitis+gringuitis+espiritualitis, todo de una. Aun me acuerdo de Frank corriendo a buscarme a mi casa cuando este amigo llego de la mision y solo diciendome con una gigantesca y picarona sonrisa: Preguntale Algo!, Preguntale Algo!!!, jejejejejeje, era increible escuchar esa mezcla de lenguas
Por suerte me salve. Claro, me habia propuesto nunca hablar como gringo, menos aun considerando que habia sido enviado en realidad no muy lejos de mi casa, en la mitad de Chile, asi que cada cierto tiempo, como si no queria la cosa, le preguntaba a los miembros si se me habia pegado “la gringuitis”. Por suerte tenia un grupo de amigos misioneros de todos lados de Chile con los que entramos juntos al CCM, que nos apoyabamos “para no caer”. Y no cai, aunque cuando volvi, todos me decian que hablaba un poco, haaarto mas lento… bueno, algo de espiritualitis se me tenia que pegar, pero gringuitis?. Nada!
De todas formas el año pasado estaba dandome de puñaladas por no haber estudiando el idioma gringo en la mision. De repente, literalmente de un dia para otro, me encontraba comenzando una de mis metas de juventud, tomar un postgrado en el imperio. No era en la byu como me habia propuesto, pero exceptuando la curiosidad de saber que se sentia vivir dentro de un monton de mormones, la perspectiva se veia aun mejor; sin embargo, habia un graaaannnn pero: no tenia la mas minima idea de nada, literalmente nada de ingles. La beca me habia tomado desprevenido y la verdad es que no hablaba ni entendia nada, no conocia ni una sola regla gramatical del ingles, y lo peor, tenia que aprender el idioma en modo de urgencia en 4 meses.
No vamos a decir que aprendi, pero por suerte ya que fuimos la primera generacion del programa, fueron, por decir lo menos, bastante considerados con nuestro “ingles”. El caso es que igual llegue y comence a hablar y estudiar en ingles “en modo supervivencia”, como podia nomas, en mi nueva escuela.
Aun me cuesta n el hablar o el entender el ingles, pero el caso es que hace unos dias me encontre con un amigo gringo y nos pusimos a conversar de todo un poco mas de una hora en ingles. Al despedirnos e irme para la casa, me puse a pensar en lo increible (y loco por lo demas) de que podia hablar ingles. Ok, a veces como tarzan, a veces con un acento que te lo compro, o peor aun, con una pronunciechon de otro mundo, pero hablaba al fin y al cabo. Pero despues me puse a pensar un poco mas, y…. aun sigo hablando castellano como un Chileno!
Osea, cual fue el descubrimiento?. Que ni siquiera es necesario que uno viva en un ambiente gringo para que se le pegue la gringuitis. De hecho, me acorde de un par de amigos que sirvieron en los estados unidos, y claro, volvieron con el acento algo raro, mas lento yo diria, pero no se podria decir que era tirando para gringo.
Entonces, la pregunta del dia: y que paso con la gringuitis?,Ya no se pega como antes? Tuvimos suerte en la gran mision sur que no existiera esa epidemia? O aun continua, escondida entre nosotros?. Quizas tiene que ver con la globalizacion, Y ya no es tan top como antes eso de tener amigos gringos asi que ya no es necesario “demostrarlo” al hablar, o quizas, ya no se pega tanto (aunque hay otras cosas que se pegan, el otro dia, luego de estudiar un par de dias con unos mexicanos, me di cuenta que se me habia pegado un poquito el acento del chavo del ocho, claro, le podemos echar la culpa a don ramon, pero igual comence a tener un poquitito de cuidado…., no sea que vuelva hablando como mis cuates!)
En fin, este si que es un tema “cultural” mormon. Como no tengo nada muy bien preparado para hoy, por que no comentar de la “gringuitis”?, ese extraño, querido y vilipendiado “don” de lenguas mormon.