Jehovah Dios – Discusión.

Ok. Como lo había comentado, a mí me aburren los temas dostrinales y más aún las discusiones tipo testigo de Jehová. Pero tengo que reconocer que a muchos hombres (por que las mujeres son mucho más inteligentes en ese aspecto) les encantan esas discusiones.

Ya me había cansado y retirado pero viendo que continúan y aprovechando de que Israel me envió un lindo PowerPoint con sus estudios y no podemos dejar de pasar la ocasión de cuando recibo colaboraciones, abro este articulo para que puedan “compartir” aquí. Posiblemente en unos días voy a pasar la cuadrilla de limpieza en el artículo de enviar noticias.

Muy probablemente no voy a discutir el tema ya que a mí me parece más que claro y además, de verdad me aburren las especulaciones y los especulativos con temas raros (a mí me gustan los temas del evangelio en su aplicación práctica, social, y por supuesto, la historia, pero fíjense como por lo general no me acerco a temas dostrinales). Sin embargo no puedo dejar de advertir que aun cuando puede ser libremente discutido, no puedo dejar de sentir un cierto tufillo apostata trasnochado cuando por ejemplo me hablan de que los exaltados serán solo 144.000, que Judas estará en el reino celestial o que Cristo no es física y literalmente Jehová. Les recomiendo tener mucho cuidado sobre todo en expresar estas ideas en una capilla ya que no sería la primera vez que viera la pérdida o excomunión de alguien por creer o sostener cosas tan alejadas de lo aceptado en público y ponerse a discutir por eso.

Así que, como decía Shao Khan: Let’s Fight!

Clase 02 – Dios el Padre Eterno – misioneros – parte 01

Hay mucho mas que el piano señores!

Ajajaja, no sabia como titular el articulo, y no es que me caiga mal el piano, pero estaba conversando con Barbi y me hizo una observación curiosa: Por que no podemos utilizar en la capilla un instrumento que no sea otro que el piano o el órgano?.

Y no es que alguna vez no se halla usado otro instrumento, pero si es que alguna vez se utiliza un instrumento musical diferente, es solo en “ocasiones especiales” y debe ser, obviamente, un instrumento “clásico” tipo violín, clavicordio o flauta traversa, por que una guitarra con suerte para noche de talentos, supongo por que su popularidad le hace ser “poco espiritual”.

En realidad, a veces siento que le falta algo de sabor a la sacramental. No digo digo que nos pongamos evangélicos y tengamos una batería y guitarras eléctricas, pero tampoco entiendo tanto conservadurismo con todos los himnos ezpirituales y que no se pueda hacer algo mas abriendo el abanico musical del domingo. Yo he sido sud toda mi vida así que no tengo mucha experiencia en otras iglesias, pero en un par de ocasiones he ido a misa y por lo menos yo me he sentido impresionado (y hasta inspirado) con la utilización de la música y una simple guitarra.

Es evidente que la Iglesia incentiva la música, pero es muy limitada en cuanto a los tipos de instrumentos, acabo de escuchar los himnos todos son solo violín y piano. Seria una idea interesante el incorporar un par de instrumentos mas de acompañamiento dominical ademas del órgano o simplemente es una “volada” nomas, pero que rompería la tradicional reunión sacramental?. Yo creo que una guitarra realmente ayudaría, aunque por si acaso, si envió a los niños a aprender algo voy a partir primero por el piano y el violin. Ya saben: eso de liberal es solo una chapa, en el fondo, soy un romantico conservador sud Wink

Madres que trabajan fuera del hogar.

Nuevamente: Esta es la enseñanza respecto a este tema que aparece en el Manual del Matrimonio Celestial publicado en 2003, y que esta complemente en linea y aclara mucho lo que aparece en la Proclamación respecto a la responsabilidades de padre y madre.

Dada la controversia que genero en el articulo anterior lo publico, como “ayuda memoria”. El texto es muy interesante, pero por supuesto no lo estoy publicando diciendo “hey!, esta es la norma” ni estoy diciendo que estoy 100% de acuerdo o en desacuerdo con lo publicado. Simplemente estoy publicando la enseñanza que se podría decir mas oficial del tema, haciendo la observación de que a simple vista, como que “en el mundo de hoy” en general esta enseñanza no se sigue mucho. De todas formas es un tema personal y tengo excelentes ejemplos de familias en la Iglesia en que ambos cónyuges trabajan y otros que no, pero eso a mi ni me va ni me viene, simplemente estaba poniendo la enseñanza de la Iglesia, allí vera cada uno como se aplica a si mismo.

 

MADRES QUE TRABAJAN FUERA DEL HOGAR – ENSEÑANZAS SELECCIONADAS

Es casi imposible ser una ama de casa todo el día y al mismo tiempo trabajar fuera de la casa jornadas enteras.

Presidente Gordon B. Hinckley

 

Presidente Spencer W. Kimball

“Se espera que el marido mantenga a la familia y sólo en caso de emergencia debe la esposa salir a buscar empleo fuera del hogar. A ella le corresponde estar en el hogar para que éste se convierta en un agradable refugio.

“Muchos divorcios comienzan a germinar en el momento exacto en que la esposa sale del hogar y entra al mundo del empleo. Dos ingresos elevan la calidad de vida por encima de la norma. Cuando los dos cónyuges tienen empleo, la vida plena y adecuada de la familia se ve interrumpida, las oraciones familiares pasan a ser irregulares y se genera una independencia que va en contra de la cooperación, causando distorsiones, poniendo límites a la familia y frustrando a los hijos que ya han nacido… “

…Les suplico a quienes pueden y deben estar criando una familia: Esposas, dejen de lado la máquina de escribir, la lavandería, la guardería, la fábrica, la cafetería, y regresen al hogar.

“No existe profesión que sea remotamente tan importante como la de esposa, ama de casa, madre, con sus responsabilidades tales como cocinar, lavar los platos y tender las camas de los preciados hijos y del marido. “Esposas, regresen al hogar, regresen a sus maridos.

Hagan del hogar un refugio para ellos. Regresen, esposas, a sus hijos, tanto los nacidos como los que están por nacer. Vístanse con el manto de la maternidad y, sin avergonzarse, ayuden en la función primordial de crear cuerpos para las almas inmortales que con anhelo están a la espera.

“Una vez que hayan complementado plenamente a sus esposos en la vida del hogar y que hayan dado a luz hijos que crecen en completa fe, integridad, responsabilidad y bondad, habrán logrado el máximo éxito, el que no tiene comparación, el que es digno de envidia por todo el tiempo y la eternidad” (discurso pronunciado en una charla fogonera en San Antonio, Texas, págs. 27, 32–33).

“¿Qué creen que piensa el Señor de las personas que prefieren tener pianos, televisores, muebles o autos en lugar de hijos de carne y hueso, y no es ese el caso cuando la gente se da esos lujos y dice que el dinero no le alcanza para tener hijos?” (Teachings of Spencer W. Kimball, pág. 329). “

Hemos dicho a menudo que sólo las madres pueden rendir este divino servicio llamado maternidad. No se puede delegar a nadie más. No lo pueden rendir ni las enfermeras, ni las guarderías, ni las niñeras, ni los más amables parientes. Sólo una madre —con la ayuda de un padre, hermanos y otros parientes amorosos— puede dar la totalidad del atento cuidado que se necesita” (“The Blessings and Responsibilities of Womanhood”, Ensign, marzo de 1976, pág. 73).

Presidente Ezra Taft Benson

“…dediquen tiempo a estar presentes y disponibles cuando sus hijos vayan y vengan: cuando salgan para la escuela y cuando vuelvan de ella, cuando salgan con otros jóvenes y cuando regresen del paseo, cuando lleven amigos a casa. Estén allí ya sea que tengan hijos de seis o dieciséis años… Entre los mayores problemas que enfrenta nuestra sociedad está el de los millones de niños que vuelven diariamente a una casa vacía y sin supervisión debido a que ambos padres trabajan” (A las madres en Sión).

“Cuando en una familia el esposo es sano y puede trabajar, se espera que mantenga a su familia. A veces nos cuentan de esposos que debido a condiciones económicas adversas han perdido el trabajo y esperan que sus esposas salgan a trabajar, aunque ellos son todavía muy capaces de mantener a su familia. En estos casos, instamos al esposo a hacer todo lo que esté a su alcance para que su esposa pueda quedarse en la casa cuidando a los hijos mientras él continúa manteniendo a la familia lo mejor posible, a pesar de que el trabajo que pueda conseguir no sea ideal y tengan que ajustar el presupuesto familiar…

“A veces la madre trabaja fuera de la casa animada por su marido, e incluso ante la insistencia de él. Él es el que quiere tener las conveniencias que puede comprar el dinero extra. En esos casos, hermanos, no sólo sufrirá su familia sino que quedará afectado su propio progreso espiritual. Les digo a todos ustedes, el Señor le ha dado al hombre la responsabilidad de mantener a su familia y ganar lo suficiente para que la esposa pueda cumplir con su función de madre en el hogar…

“Uno de los efectos aparentes que el movimiento en pro de los derechos de la mujer ha tenido es el de generar sentimientos de descontento en las jóvenes que han escogido cumplir con la función de esposa y madre. A menudo se les hace sentir que se pueden desempeñar de maneras más llenas de realización y aventura, opciones que se presentan como superiores a los quehaceres domésticos, a cambiar pañales y a estar escuchando a los hijos que llaman a sus madres. Tal punto de vista carece de la perspectiva eterna de que Dios eligió a la mujer para cumplir con la noble función de ser madre y de que la exaltación es la paternidad y la maternidad eternas. [‘To the Elect Women of the Kingdom of God’, Dedicación de la Sociedad de Socorro de Nauvoo, Illinois, 30 de junio de 1978]” (Teachings of Ezra Taft Benson, págs. 506–507, 548–49).

“Existen entre nosotros quienes intentan convencer a los demás de que estas verdades centradas en el hogar no se aplican a las condiciones contemporá- neas. Si ustedes escuchan y dan oído a tales filosofías, serán engañados y se les alejará de sus obligaciones primordiales.

“Las voces tramposas del mundo claman que las mujeres pueden seguir ‘estilos de vida alternativos’, sosteniendo que algunas mujeres son más aptas para una carrera profesional que para ser esposas o madres.

“Tales personas esparcen su descontento mediante una propaganda engañosa que sostiene que la mujer puede hallar más emoción y realización en funciones que no sean la de ama de casa. Algunas han tenido la osadía de sugerir que la Iglesia se aparte de su concepto tradicional de que la mujer mormona debe ser ama de casa y criar a los hijos. También dicen que es sabio poner límites al tamaño de la familia para que la madre tenga más tiempo para cumplir con las metas personales y encontrar realización” (“The Honored Place of Woman”, Ensign, noviembre de 1981, pág. 105)

“La primera responsabilidad de la mujer debe ser prepararse para cumplir con su misión divina y eterna, ya sea que se case siendo joven o con mayor edad. Es insensato dejar de lado esa preparación para recibir una educación en campos que sólo sirven para ganarse un dinero temporalmente. Mujeres, cuando se casen, será el esposo y no ustedes quien tenga la función de mantener a la familia. No sacrifiquen sus preparativos para cumplir con la misión que les fue ordenada en las eternidades por enfocarse en la conveniencia temporal de adquirir técnicas lucrativas que tal vez usen y tal vez no” (“In His Steps”, pág. 64).

“Es tiempo de que los corazones de los padres se vuelvan a los hijos, y los corazones de los hijos, a los padres, o ambos seremos condenados. Frecuentemente se siembran las semillas del divorcio y se privan de las bendiciones de tener hijos porque las esposas trabajan fuera del hogar. Las madres que trabajan deben recordar que generalmente, sus hijos necesitan más de ella que del dinero” (véase Liahona, mayo de 1971, pág. 23).

Presidente Gordon B. Hinckley

“Hermanas, protejan a sus hijos; ellos viven en un mundo de maldad. Esas fuerzas están a su alrededor. Me siento orgulloso de tantos de sus hijos e hijas que viven vidas limpias. Pero me siento sumamente preocupado por muchos de aquellos que gradualmente están siguiendo los caminos del mundo. Nada es de más valor para ustedes como madres, absolutamente nada. Sus hijos son la cosa más valiosa que ustedes tendrán en esta vida o en la eternidad. Ustedes en verdad serán afortunadas si, al envejecer y al ver a esos seres que trajeron a este mundo, encuentran rectitud en la vida de ellos, virtud en su vivir e integridad en su comportamiento.

“Considero que el cuidado con amor y la crianza de los hijos es más que una responsabilidad de tiempo parcial. Reconozco que a algunas mujeres les es preciso trabajar, pero me temo que hay muchas que lo hacen únicamente para obtener los recursos a fin de tener más lujos y algunos juguetes más costosos.

“Si les es preciso trabajar, tendrán que llevar una carga más pesada. No pueden darse el lujo de descuidar a sus hijos. Ellos necesitan la supervisión de ustedes en sus estudios, al trabajar tanto dentro como fuera del hogar, en el cuidado que únicamente ustedes pueden darles, el amor, la bendición, el aliento y la estrecha relación con una madre. “Por todo el mundo las familias están siendo destruidas. Las relaciones familiares se vuelven tirantes a medida que las mujeres tratan de mantenerse al corriente con los rigores de dos trabajos de tiempo completo.

“Tengo muchas oportunidades de [hablar] con líderes que censuran lo que está sucediendo: pandillas en las calles de nuestras ciudades, niños que matan [a] niños, que pasan el tiempo haciendo cosas que sólo pueden llevar a la prisión o a la muerte. Hacemos frente a una ola abrumadora de niños que nacen de madres sin marido. El futuro de esos niños queda casi inevitablemente arruinado desde el día en que nacen. Todo hogar necesita un buen padre [y una buena madre].

“No se pueden construir prisiones en este país lo suficientemente rápido para hacer frente a la demanda.

“No vacilo en decir que ustedes, las que son madres, pueden hacer más que cualquier otro grupo para cambiar esta situación. Todos estos problemas están arraigados en los hogares de la gente. Los hogares destruidos es lo que conduce al quebrantamiento de la sociedad.

“De modo que esta noche, mis queridas hermanas, el mensaje que tengo para ustedes, el reto que les doy y mi oración es que se dediquen una vez más al fortalecimiento de sus hogares” (Liahona, enero de 1999, pág. 118).

“Hace algunos años el presidente Benson dio un mensaje a las mujeres de la Iglesia, instándolas a dejar sus empleos para dar más atención a los hijos. Yo apoyo esa posición.

“Sin embargo, reconozco, al igual que él lo reconoció, que hay mujeres (de hecho, las hay muchas) que tienen que trabajar para atender las necesidades de su familia. A ustedes les digo: Hagan lo mejor que puedan. Confío en que si están trabajando durante jornadas enteras, lo estén haciendo para cumplir con las responsabilidades básicas del hogar y no para darse gustos y hasta lujos materiales. El deber mayor de toda mujer es el de amar a sus hijos, enseñarles, animarlos y guiarlos hacia la rectitud y la verdad. No hay ninguna otra persona que pueda sustituirla adecuadamente.

“Es casi imposible ser una ama de casa todo el día y al mismo tiempo trabajar fuera de la casa jornadas enteras. Me consta que muchas de ustedes se enfrentan con decisiones difíciles en cuanto a esto. Les repito, hagan lo mejor que puedan. Ustedes conocen sus circunstancias y sé que están profundamente interesadas en el bienestar de sus hijos. Cada una de ustedes tiene un obispo que las aconsejará y las ayudará. Si sienten la necesidad de hablar con una mujer comprensiva, no vacilen en ponerse en contacto con su presidenta de la Sociedad de Socorro.

“A las madres de esta Iglesia, a toda madre que me esté escuchando hoy, quiero decirles que a medida que pasen los años se sentirán cada vez más satisfechas con lo que hayan hecho por encaminar la vida de sus hijos en la dirección de la rectitud, la bondad, la integridad y la fe. Hay más posibilidades de que eso suceda si les dedican el tiempo debido” (Liahona, enero de 1997, pág. 78).

“A las mujeres que tienen la necesidad de trabajar aún cuando prefieren quedarse en el hogar, les dirijo algunas palabras. Sé que muchas de ustedes se encuentran en esta situación. Algunas han sido abandonadas o están divorciadas y con hijos que cuidar. Otras son viudas con familias por las que [deben] velar. Les presento mi profundo respeto por la integridad y el espíritu de autosuficiencia que tienen. Ruego que el Señor las bendiga con fuerzas y gran capacidad, pues necesitan ambas cosas. Tienen tanto la responsabilidad de proveer sustento como la de cuidar del hogar, lo cual sé que es difícil y descorazonador. Ruego que el Señor las bendiga con sabiduría especial y con el tremendo talento de proveer por los hijos mediante tiempo, compañía y amor, y con esa guía particular que sólo la madre es capaz de dar. Ruego también que las bendiga con abundante ayuda, la que brindan la familia, los amigos y la Iglesia, que servirá para aliviar parte del peso que sienten sobre sus hombros y para brindar consuelo en momentos extremos.

“Percibimos, al menos en cierto grado, la soledad que a menudo deben sentir, y las frustraciones que deben experimentar al tratar de superar problemas que a veces parecen que exceden su capacidad de solucionarlos. A veces necesitan alimentos que poner en la mesa, y para ello confiamos en que los obispos acudan con comida y otros bienes y servicios como parte del gran programa que el Señor ha proveído en Su Iglesia. Pero reconocemos que la mayor necesidad es de comprensión, aprecio y compañía. Trataremos con un poco más de ahínco de cultivar estas virtudes, por lo que insto a cada una de las hermanas que estén en condiciones de hacerlo, a que se alleguen con redoblado interés a sus hermanas que se enfrentan a tales circunstancias algo desafortunadas.

“Ahora les extiendo una advertencia a las que trabajan sin ser necesario y que por así hacerlo dejan a sus hijos al cuidado de quienes a menudo son apenas pobres substitutos. No hagan algo de lo que más tarde tendrán que arrepentirse. Si el propósito de esa ocupación diaria es simplemente ganar más dinero para comprarse una lancha o un automóvil o para obtener bienes deseables, aunque no indispensables, y como precio de ellos sacrifican la compañía de sus hijos y la oportunidad de criarlos, ya verán ustedes que han perdido la sustancia mientras que trataban de aferrarse a las sombras” (Liahona, enero de 1984, pág. 143).

La familia: Una proclamación para el mundo

“Por designio divino, el padre debe presidir sobre la familia con amor y rectitud y tiene la responsabilidad de protegerla y de proveerle las cosas necesarias de la vida. La responsabilidad primordial de la madre es criar a los hijos. En estas responsabilidades sagradas, el padre y la madre, como iguales, están obligados a ayudarse mutuamente. Las incapacidades físicas, la muerte u otras circunstancias pueden requerir una adaptación individual. Otros familiares deben ayudar cuando sea necesario” (véase Liahona, junio de 1996, pág. 10).

Élder Howard W. Hunter

“A modo de experiencia personal, recuerdo lo que vivimos mi querida esposa y yo después de decidir a qué dedicarme en la vida. Había cursado algunos estudios en el campo farmacéutico con la mira de seguir una carrera médica. Como nos sucede a muchos, cambié de parecer y me metí en otro campo: la banca. Tuvimos la bendición de empleo constante, pero me sentí atraído por la profesión de la abogacía. Se trataba de una decisión importante porque yo ya estaba casado y tenía una familia a la cual mantener, pero tras orar y ayunar y aprender cuál era la mejor manera de proceder, terminé los estudios de mi primera carrera e ingresé a la Facultad de Derecho. Asistí a clases nocturnas porque me era necesario trabajar de día. Fueron años difíciles para nosotros, pero por lo general los deseos se pueden lograr si estamos dispuestos a hacer cierto esfuerzo. No necesito explicar que conté con la ayuda y el apoyo de mi esposa, que siguió siendo ama de casa y criando a nuestros niños. Lo que ella entregó en cuestión de amor, aliento, ahorro y compañerismo superó ampliamente a cualquier contribución material que pudo haber hecho en caso de haber salido a trabajar.

“Hay que darles mucho crédito a nuestras esposas por el pesado trabajo que día tras día hacen en el hogar. Nadie se esfuerza más que una madre y esposa dedicada. No obstante, en los casos normales el Señor ha asignado al hombre como el encargado de ganar el sustento.

“Existen razones poderosas para que las hermanas también se preparen para conseguir empleo. Deseamos que adquieran toda la preparación acadé- mica y vocacional que les sea posible antes de casarse. Si después enviudaran o se divorciaran y tuvieran que trabajar, quisiéramos que tuviesen un empleo bueno y bien remunerado. Y las hermanas que no se casen tienen todo el derecho de dedicarse a una profesión que les permita magnificar sus talentos y dones.

“Hermanos y hermanas, debemos hacer todo lo posible para prepararnos debidamente para nuestros empleos y profesiones. Tenemos una responsabilidad para con nosotros mismos de dar lo mejor que podamos, y a nuestras familias debemos proveerles lo mejor que podamos” (“Prepare for Honorable Employment”)

Élder Boyd K. Packer

“La Primera Presidencia aconsejó que: ‘La madre que delega a otros el cuidado de sus hijos para hacer trabajos no maternales así sea por dinero, fama o por servir a la comunidad, debe recordar que el hijo al que abandona ‘avergonzará a su madre’ (Proverbios 29:15). En esta época, el Señor ha dicho que a menos que los padres enseñen a los hijos las doctrinas de la Iglesia ‘el pecado será sobre la cabeza de los padres’ (D. y C. 68:25)…

“Este mensaje y advertencia de la Primera Presidencia se necesita más ahora que cuando se dio en [1942]. Y la voz de ninguna de las organizaciones de la Iglesia, no importa a qué nivel se encuentre, se iguala a la de la Primera Presidencia”

Élder Richard G. Scott

“El presidente Benson ha enseñado que la mujer que tiene hijos debe estar en su hogar para cuidarlos. Él ha dicho: ‘Nos damos cuenta que algunas de nuestras hermanas son viudas o divorciadas, y que otras se encuentran en circunstancias especiales en las que, por necesidad, deben trabajar durante un tiempo. Pero estos casos son la excepción, y no la regla’ (A las madres de Sión, folleto, 1987). Las hermanas que se hallen en estas circunstancias merecen recibir del Señor la mayor inspiración y fortaleza: no es así con las que salen a trabajar sin razón justificada” (Liahona, julio de 1993, pág. 34).

La proclamacion de la familia, un par de puntos.

La Familia: Una proclamación para el mundo es la cita numero 1 cuando se quiere discutir nuestra posición “oficial” en cuanto al matrimonio entre personas de un mismo género, sin embargo la Proclamación contiene muucho más que el solemne “matrimonio entre el hombre y la mujer es ordenado por Dios”.

De hecho la proclamación, proclama (valga la redundancia) al menos un par de temas en los que muchos prefieren al parecer pasar por alto o decir “eso era antes, ahora en la Iglesia es diferente”, será tan así?.

“Declaramos que el mandamiento de multiplicase y henchir la tierra permanece inalterable”. Dos o tres hijos cae en “multiplicarse” por 1 y 1.5, digamos que en la parabola de los talentos no le iria muy bien. Y no sé bien si cae en “henchir la tierra”; Si hacemos memoria, antes una familia mormona típica, era de 4 a 7 hijos, sin embargo es claro que esto ha cambiado. Y sin contar que también podemos preguntarnos si este mandamiento realmente debe permanecer inalterado, cuando vemos que el mundo ya ha pasado el límite de la sobrepoblación, que los recursos naturales están cada día más comprometidos y que los científicos advierten una y otra vez que vamos camino a una crisis global por que la tierra ya no soporta tanto henchimiento. Hemos guardado fe a los cientificos (y la economia) o al inalterado mandamiento?

Y otro punto que es proclamado: “Por designio divino, el padre debe presidir sobre la familia con amor y rectitud y tiene la responsabilidad de protegerla y de proveerle las cosas necesarias de la vida.”. Por designio divino, el hombre es el líder…. a 2015 se lee algo misógino, aunque en una tradicional familia SUD es algo que generalmente se cumple, pero el siguiente punto es más interesante.

“La responsabilidad primordial de la madre es criar a los hijos”. Ups, Que justificación (o escusa) tendrán todas aquellas familias que tienen colgado el impreso de la declaración, pero en la cual la madre trabaja?. Hasta que edad se considera necesario que la mujer debe este en la casa criando a los hijos?, en qué casos esto se justifica que “no se aplique”, etc. etc. Supongo que aca el ‘libre albedrio’ deberia venir rapidamente al rescate!, pero…

Asi como decía (y de hecho por eso me puse a leer la proclamación) muchos la leemos, pero la proclamación es mucho más que solo el primer párrafo, de hecho estos fueron solo dos de los que me llamaron la atención a la rápida. Algún comentario de alguien?

50 sombras.

hola Admin.
Soy fan de la pagina y me he tomado la libertad de enviarle un correo. Resulta que el otro día fui a la casa de mi suegra y al entrar a una pieza donde tienen estantes con libros, vi que tenía la trilogía de 50 sombras de Grey, luego consulté a mi esposa si acaso ella había leído el libro, me contestó que no, pero que su madre sí y que mi cuñada, quien regresó hace poco de la misión, también se los leyó uno tras otro casi sin parar… bueno, me preocupa saber qué piensa la iglesia sobre esto, no he podido encontrar nada oficial.
salvo un artículo que se citó en deseret news: Subiendo la sexualidad saludable en un mundo con 50 sombras.

Ante la noticia de esta tarde que un joven no miembro mató a su novia jugando a las obscenidades que propone el libro pienso que sería un tema interesante de exponer en la pagina le dejo la inquietud, ya que aquí en Chile las entradas se agotaron con mucha anticipación para el estreno. por mi parte, no me interesa contaminarme leyendo el libro ni menos viendo la peli, pero me preocupa ver que miembros de la iglesia con recomendación vigente para asistir al templo, se sumerjan en estas cosas, cuando al mismo tiempo en las escrituras se nos dice que debemos “cesad de todas vuestras conversaciones livianas… de todo vuestro orgullo y frivolidad.” (D. y C. 88:121)

le doy las gracias por su ayuda. quedo atento a su respuesta.
saludos desde el Barrio Pocuro. Santiago

Ah chuta! Cuando recibi este correo dije, shaaaa, que voy a andar hablando de esa pelicula, me tiene aburrido el tema: prendo las noticias: 50 sombras, veo el matinal: 50 sombras, me meto a youtube: 50 sombras, me tiene chato el tema, y ahora quieren que escriba de ese tema?. Waaaaaaaaaaaa!!!!

Pero, como no he tenido tiempo para leer de otro tema, aca vamos de nuevo.

Le pregunte a mi esposa que onda con este libro y ella tampoco sabe mucho (también la tienen harta) así que me quede solo para escribir. Entonces, que pienso respecto a 50 sombras, en una versión 100% masculina y poco informada: Primero que nada, yo creo que es muy fácil imaginarse lo que recomendaría la Iglesia al respecto: Tienes desde el “Leería Jesus 50 sombras?”; el clásico “leer 50 sombras te persuadirá a hacer lo bueno o a lo malo?” (Moroni 7:15-17); o el “hacer pasar lo malo como bueno y lo bueno como malo” (2Nefi 15:20). También puedes encontrar un monton de citas anti pornografia (50 sombras es considerado soft porn, “pornografia para mamas” pero pornografia al fin y al cabo) hasta todo el tema sesual que en mi opinión, tiene mucho que ver con la glorificación de la fornicación y el uso de la mujer como un objeto.

Mira, yo no he leído el libro ni se mucho mas de su contenido, así que tuve que meterme a wikipedia para saber de la trama y la verdad, estoy asombrado como puede tener una historia tan, pero tan tonta. Algo va muy mal en el mundo para que un libro con una trama tan, tan, tan tan tan, pero tan tonta (y según los criticos literarios, tan mal escrita) pueda tener ese grado de popularidad, pero bueno, en gustos no hay nada escrito y ademas la gente cada dia lee menos así que vamos con mis comentarios por partes.

Entonces para mi esta claro que la Iglesia mirara muy feo a cualquier que diga que esta leyendo este libro por todo el tema de inmoralidad sexual. Posiblemente este tema de inmoralidad sexual meta todo en el mismo saco (fornicacion, utilización de la mujer, sadomasoquismo, etc) pero acá yo también tendría un poco de cuidado. NO ESTOY RECOMENDANDO EL SADOMASOQUISMO, pero, también hay que recordar que aunque los lideres siempre han dicho que el lecho matrimonial es sagrado y debe ser sano y puro y que no hay lugar para “todo lo que se quiera”, la enseñanza actualmente vigente es que ese es un tema privado y donde nadie se debe meter excepto esposo, esposa y el Señor. Así que si es mutuamente consentida y se “siente” que esta bien, no deberíamos condenar el sado así por que si si una pareja quiere practicarla. Pero lo que esta sin discusión es como en el Libro la protagonista parece no valorar su pureza sesual, todas las descripciones gráficas de relaciones sexuales (pornografia), la degradación del amor y la sexualidad y por cierto, que todo esta fuera del matrimonio.

Segundo. Lo de lectura. Yo se que acá todo mormon se tirara al cuello diciendo “como puedes tener tiempo para leer eso y no lees tus escrituras, lecciones, visitas, etc etc”. Miren, acá yo creo que hay que tener cuidado por que cada uno tiene la libertad de tener y disfrutar su tiempo libre. En mi familia, dudo mucho que tengamos alguna vez una copia de 50 sombras, básicamente por que me parece cutre (y tonto), pero también tenemos varios libros que no son para nada de premio nobel pero que nos divierten sin problemas. Ademas tampoco creo que sea justo condenar a un hermano o hermana por leer algo “subido de tono” de vez en cuando. Por lo menos yo seria muy hipócrita si dijera que jamas he leído novelas que se contienen partes eróticas o peliculas subidas de tono. No me siento orgulloso de ello, pero creo que tampoco me ha transformado en una mala persona, fornicario o adultero por eso. Creo que cada uno debe saber como gobernarse, y bueno, actuar en consecuencia.

Aunque, entre nosotros, de todas formas me sorprende mucho escuchar de una misionera recién llegada leyendo entusiasmada ese libro. Sin querer juzgar, igual es como raaaaaaarooooo. Supongo que ya no tengo el mismo espíritu con el que llegue de mi misión, y por eso digo “ah, si alguien lee eso, cosa de el”, pero llegando de misión es muy dificil entender como alguien aceptaría de por si, leer un libro que aunque yo lo tomo como “entretencion”, todos sabemos que trata de “entretencion erotica para mujeres”. No se puede negar que lectura de este tipo, de seguro caen en las primeras sombras de gris de encienden los deseos de “concupiscencia”.

Finalmente, respecto a la recomendación vigente. Nuevamente es mi opinión que la lectura de estos libros o ver la película, no es razón para no poder mantener una recomendación del templo vigente, pero si nos hace comenzar a bajar nuestros estandares y bajar guardias que pueden llevar en algún momento al pecado real que si te haga que te retiren la recomendación. Mi preocupación mas grande si alguien fuera un “fan” de esta serie seria respecto a como diablos alguien puede disfrutar una historia tan pero tan tonta (sorry, pero es que es toooooonnnnntaaaa, de verdad, persona que me diga “es una bonita historia” quedara automaticamente taggeada como tonta para mi) y ahora mas enserio, es este tipo de material que esta para confundir y al que claramente se refiere el profeta cuando da Ays por los que “llaman a lo malo bueno, y a lo bueno malo, que ponen tinieblas por luz y luz por tinieblas”, por que enserio, la historia no es una historia romantica, bonita, o excitante; es simplemente una historia que endulza la fornicacion, hace llamar “amor” a una relación innatural, pone como divertido el abuso, hace parecer como “ingenuidad” la falta de respeto por uno/una misma y coloca como “virtud” o característica deseable de una pareja el dinero (o acaso creen que encontrarían tan “fantastico” a mister gray, si en vez de tener millones fuera un tipo con un trabajo normal?. Pervertido seria lo menos que le dirían. Money chiquillas!, money!).

Esta novela (según su resumen) es un ejemplo de como el mundo, por razones comerciales, pervierte totalmente lo correcto no solo ante los ojos del Señor sino como bien pusieron en el link de la sexualidad saludable, del simple y puro sentido comun.