Elevangelio y la Iglesia

El Evangelio y la Iglesia
Ronald E. Poelman, 1984.

nota: hay algunos que conocen el “contexto” de este discurso, les pido que no lo comenten aqui, va a haber un articulo solo para ese tema. El discurso es muy interesante y es mi opinion que aunque el contexto es interesante, tambien hace que nos desviemos de un mensaje que vale la pena leer y ponderar en forma tranquila.

Tanto el evangelio de Jesucristo como la Iglesia de Jesucristo son verdaderos y divinos. Sin embargo, hay una distinción entre ellos que es significativa y que es muy importante que sea entendida.

De igual importancia es entender la esencial relación entre el evangelio y la Iglesia. El fallar en distinguir entre los dos y no comprender su adecuada relación puede llevar a confusión y prioridades mal puestas con irrealistas y por tanto equivocadas expectativas. Esto puede resultar en bendiciones y beneficios disminuidos y en casos extremos, aun el alejamiento.

Al tratar de describir y comentar sobre algunas características distintivas del evangelio y de la Iglesia al mismo tiempo de tomar nota de sus relaciones esenciales, es mi ruego que podamos desarrollar una perspectiva que realce la influencia que ambos, el evangelio y la Iglesia [tiene] en nuestras vidas personales.

El evangelio de Jesucristo es un plan divino y perfecto. Está compuesto de principios eternos que no cambian y de leyes que son universalmente aplicables a cada individuo independiente de su época, lugar o circunstancias. Los principios y leyes del evangelio nunca cambian.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es una institución divina administrada por el sacerdocio de Dios. La Iglesia tiene la autoridad para enseñar correctamente los principios y doctrinas del evangelio y para administrar sus ordenanzas esenciales.

El evangelio es la substancia de un plan divino para lograr la salvación y la exaltación personal e individual. La Iglesia es el “sistema de entregas” que provee los medios y los recursos para implementar este plan en cada vida individual.

Procedimientos, programas y normas (“policies”) son desarrolladas dentro de la Iglesia para ayudarnos a lograr las bendiciones del evangelio de acuerdo con nuestras capacidades y circunstancias individuales. Bajo dirección divina, estas normas, programas y procedimientos cambian de tiempo en tiempo cuando es necesario para cumplir con los propósitos del evangelio.

Bajo cada aspecto de la administración y actividad de la Iglesia están los principios eternos revelados tal como están contenidos en las escrituras. Como individuos y en forma colectiva así como aumentamos nuestro conocimiento, aceptación y aplicación de los principios del evangelio, nos volvemos menos dependiente de los programas de la Iglesia. Nuestras vidas se vuelven centradas en el evangelio.

En algunas ocasiones las tradiciones, costumbres, prácticas sociales y preferencias personales de personas individuales en la Iglesia pueden, por medio de la repetición o el uso común, ser malentendidos como procedimientos o normas de la Iglesia. Ocasionalmente, estas tradiciones, costumbres y practicas pueden ser incluso consideradas por algunos como principios eternos del evangelio. Bajo tales circunstancias aquellos que no se acomodan a esos estándares culturales pueden ser incorrectamente considerados como no ortodoxos o aun indignos. De hecho, los principios eternos del evangelio y la Iglesia divinamente inspirada aceptan un amplio espectro de singularidades individuales y diversidad cultural.

La conformidad que requerimos debe ser de acuerdo a las normas de Dios. La ortodoxia sobre la que insistimos debe estar basadas en los principios fundamentales y leyes eternas, incluyendo el libre albedrío y la divina singularidad del individuo. Es por tanto importante conocer la diferencia entre los principios eternos del evangelio los cuales no cambian y son universalmente aplicables y las normas culturales que pueden variar con el tiempo y circunstancias.

La fuente de esta perspectiva se encuentra en las escrituras y puede parecer ser presentada en una forma más bien desorganizada y de un formato no fijo. El Señor podría habernos presentado el evangelio a nosotros como un manual, organizado sistemáticamente por temas, quizás usando ejemplos e ilustraciones. Sin embargo los principios eternos y las leyes divinas de Dios son revelados a nosotros por medio de relatos de vidas individuales en una variedad de circunstancias y condiciones.

Leyendo las escrituras, aprendemos el evangelio como fue enseñado por varios mensajeros en diferentes épocas y lugares.
Vemos las consecuencias de si son aceptados o rechazados y los principios que son aplicados o no en varios grados y por muchas personas diferentes. En las escrituras descubrimos que diferentes formas, procedimientos, regulaciones y ceremonias son utilizadas, todas divinamente diseñadas para implementar principios eternos. Las prácticas y los procedimientos cambian, los principios no.

A través del estudio de las escrituras aprendemos principios eternos y cómo distinguirlos y relacionarlos con los recursos institucionales. Al aplicar las escrituras a nosotros mismos, podemos utilizar mejor los recursos institucionales de la Iglesia restaurada moderna para aprender, vivir y compartir el evangelio de Jesucristo.

Una de mis fuentes favoritas de las escrituras es el libro del antiguo testamento de Levítico. Este básicamente es un manual de instrucciones para los sacerdotes hebreos y contiene muchas reglas, regulaciones y rituales que se ven extraños e inaplicables para nosotros, pero también contiene principios eternos del evangelio que nos son familiares y que son muy aplicables a todos.

Es interesante e iluminador leer el capítulo 19 de Levítico y notar los principios y también las reglas y prácticas que contiene.

En los primeros dos versículos leemos lo siguiente: “Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a toda la congregación de los hijos de Israel” (Lev. 19:1-2). Aquí está el principio de la revelación: Dios habla a sus hijos por medio de profetas. Y así lo hace hoy en día.

Continuando, el Señor le dijo a Moisés: “Y diles: Santos seréis, porque santo soy yo, Jehová, vuestro Dios” (Lev. 19:2). Jesús, en el Sermón del Monte dijo: “Sed, pues, vosotros perfectos, así como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mat. 5:48). Aquí está un principio eterno del evangelio.

Aquí siguen otros principios eternos, algunos tomados de los Diez Mandamientos. También están incluidos las reglas y programas que se tenían para implementar estos principios entre los antiguos hebreos bajos las circunstancias particulares de su época.

Por ejemplo, la responsabilidad entregada divinamente de cuidar del pobre es enseñada. Un programa es presentado para poner en practica este principio, por medio de dar alimento a los pobres dejando las espigas de las cosechas y no segando las esquinas de los campos (Levítico 19:9-10). Los programas actuales para cuidar de los pobres son muy diferentes, pero la Ley divina es la misma. Hay otro principio que se aplica a ambos programas, al antiguo y al moderno, y es que a aquellos que son asistidos se les da una oportunidad de participar en ayudarse a sí mismos hasta donde les sea posible.
En el versículo 13 se enseña del principio de la honestidad acompañado por una regla que requiere que los empleadores paguen a sus empleados por su trabajo al final de cada día. En general esta regla no es necesaria hoy en día. El principio eterno de la honestidad es implementado [en estos días] por medio de otras reglas y prácticas.

El versículo 27 contiene una regla con respecto al aseo personal y es claramente no aplicable a nosotros; Sin embargo, nosotros también tenemos nuestras propias normas de vestir y de aseo personal. Ninguno de estos es un principio eterno, ambos tienen el propósito de ayudarnos a implementar y compartir principios del evangelio.

El principio del perdón es dado en el mismo capítulo de Levítico, en el versículo 18 y termina con el segundo gran mandamiento “amaras a tu prójimo como a ti mismo” con el agregado de la aprobación del Señor: “ Yo soy Jehová”.

Todo miembro de la Iglesia tiene no solo la oportunidad, el derecho y el privilegio de recibir un testimonio personal respecto a los principios del evangelio y de las prácticas de la Iglesia, sino que también tiene la necesidad y la obligación de obtener esta seguridad al ejercer su libre albedrio cumpliendo así uno de los propósitos de su probación mortal. Sin este aseguramiento, podría uno sentirse confuso y aun ser agobiado por lo que podrían parecer ser simplemente requerimientos institucionales de la Iglesia.

De hecho, no es suficiente que obedezcamos los mandamientos y consejos de los líderes de la Iglesia. En respuesta al estudio, oración y por la influencia del Espíritu Santo, podemos buscar y obtener un testimonio individual y personal de que el principio o el consejo es correcto y esta divinamente inspirado. Luego nosotros podemos dar una iluminada, entusiasta obediencia, utilizando a la Iglesia por medio de la cual podemos dar nuestra allegance, tiempo, talentos y otros recursos sin renuencia o resentimiento.

De forma feliz, una completa participación en la iglesia es el resultado cuando nosotros relacionamos las metas institucionales/corporativas, programas y normas [de la iglesia] a los principios del evangelio y a las metas personales eternas. Cuando nosotros entendemos la diferencia entre el evangelio y la iglesia y la apropiada función de cada uno de ellos en nuestras vidas diarias, es mucho más probable que hagamos las cosas correctas por las razones correctas. La disciplina institucional es reemplazada por la autodisciplina. La supervisión es remplazada por iniciativas virtuosas y el sentido de responsabilidad divina. La Iglesia nos ayuda en nuestros esfuerzos para usar nuestro libre albedrio creativamente, para no inventar nuestros propios valores y principios, sino que para descubrir y adoptar las eternas verdades del evangelio. El vivir el evangelio es un proceso de continua renovación individual y de mejora hasta que la persona está preparada y es calificada para entrar confortablemente y con confianza en la presencia de Dios.
Mis hermanos y hermanas, por preferencia personal, formación y experiencia, la mayor parte de mi vida he buscado entendimiento por medio de la acumulación de datos y la aplicación de la razón. Y continuo haciéndolo. Sin embargo aquellos que yo sé con más certeza y que tiene el mayor significado y que ha afectado positivamente mi vida yo no lo he conocido únicamente por hechos o por la razón sino que por medio del testimonio consolador del Espíritu Santo.

Y es por medio de este mismo Espíritu que testifico que Dios es nuestro Padre, que Jesús de Nazaret es el unigénito del Padre en la carne y que es el Salvador y el Redentor de toda la humanidad y de cada uno de nosotros. Por medio de su sacrificio expiatorio, la redención y la exaltación son ofrecidos como un don gratuito a todos aquellos que acepten con fe, arrepentimiento y convenios sagrados.
Ruego que cada uno de nosotros podamos continuar aprendiendo y aplicando los principios eternos del evangelio, utilizando plena y apropiadamente los recursos de la divinamente restaurada Iglesia.

En las palabras del líder nefita Pahorán: “[que nos] regocijemos en el gran privilegio de nuestra iglesia y en la causa de nuestro Redentor y nuestro Dios” (Alma 61:14). En el nombre de Jesucristo. Amén.

Si el lider te dice que mañana es navidad…..

Esta la estaba guardando. La verdad, es que queria comentar mis notas de la visita de un apóstol a nuestra conferencia de estaca, pero no recuerdo donde deje el telefono donde escribí las notas así que ire por el plan B: comentar una frase de un discursante un poco antes que el….

En lo que me parecio era un mensaje tipo lechuga, este hermano comento que uno tenia que seguir a los lideres y tener fe en lo que ellos dijeran. Siendo sincero, esta parte en cuestión a mi me pareció un poco mas como zalameria con el apostol presente por como sono, pero tambien me hizo recordar varias “enseñanzas” de esas de la sagrada tradición mormona. Como decía, la enseñanza en si era que teníamos que tener Fe y obedecer a los lideres y su  “ejemplo de poder” era decir que por ejemplo que aunque estuviésemos en pleno noviembre, si el lider decía que la próxima semana era navidad, lo que se esperaba de nosotros es que ese mismo fin de semana comprasemos el arbolito navideño e hiciéramos los arreglos para celebrar navidad… por que ya saben: si un lider lo dice, debe ser verdad…..

1ero de enero en la mision: Descripción grafica.

1ero de enero

what a lovely day para tocar puertas…..

soyadmin.org: 5 cosas que me gustan y cinco que no de la Iglesia

(notar que son sin orden de importancia)

Me encanta el Libro de Mormón. Supongo que no lo leo tan seguido como debería leerlo, y también creo de que al menos El Nuevo Testamento y Doctrina y Convenios, por si solos son libros más importantes que el Libro de Mormón, pero a pesar de eso, el Libro de Mormón es uno de mis libros favoritos y de los que he recibido mayor inspiración/enseñanzas/experiencias. Y no menos importante para mí, lo valoro ya que es la gran señal de la veracidad del evangelio (y el archinemesis de todos los antis, así que tiene puntos extras)
La “igualitariedad social”. Quizás esto parecerá contradictorio, porque más adelante reclamare contra la falta de igualdad en la Iglesia (a nivel “lideres” y a nivel de “imperialismo), pero algo que no puedo dejar de reconocer es que la Iglesia prácticamente sigue los mismos lineamientos sea el lugar que sea. A que me refiero?. Por ejemplo en mi ciudad, en los barrios acomododados, las capillas católicas son muy lindas, muy modernas, y se nota que se invirtió mucho en ellas. Pero en la misma ciudad, si uno va a un barrio medio, las iglesias serán mucho menos sofisticadas, y derechamente si uno va a un barrio pobre, se encontrara con que las iglesias católicas son derechamente construcciones de baja calidad y/o valor… siendo ellos una misma iglesia, es notorio como se discriminan los edificios según los barrios y clases sociales. En cambio en la Iglesia nuestra, me llama mucho la atención que si se está en un barrio pobre o uno rico, las capillas tienen básicamente el mismo estándar. Algunos podrán decir “esto no es así, en algunos barrios tienen capillas gigantes, y en otras pequeñas”, si, puede ser, pero si se fijan esto se debe más que nada a los años en los cuales fueron construidas (antes eran mucho más grandes que ahora) que una discriminación económica por barrios. De hecho, he estado en otros países, y a similares años de construcción, las capillas son muy parecidas en Utah, Arizona, Chile o Francia.

La primaria. Me encantaba la primaria, muchos de mis mejores recuerdos de niño vienen de rayitos de sol o HLJ. Me sentí un súper hombre cuando pase a “valiente”. Los tiempos han cambiado y uno ya no valora tanto la actividad en la capilla como era antes, cuando uno vivía en la iglesia, pero de cualquier manera, la primaria (y su himnario con el arroyito da, lavémonos los dientes y soy un hijo de Dios), es de lo mejor que hay en la Iglesia.

El sentido de responsabilidad y crecimiento personal mormón. Creo que lo comente anteriormente, yo era suuuperr poobree cuando niño. Actualmente no es que me considere rico, pero sí, mi situación es diametralmente distinta a esta y se puede decir que he sido “exitoso”. Tengo conciencia de que en parte ha sido gracias a mis propias capacidades, pero es imposible negar que gran parte de las bendiciones han llegado por ser criado en un hogar SUD, con padres humildes, sin esos vicios como el alcohol o la violencia intrafamiliar, en la cual siempre fui muy feliz y se me enseñó a creer sin dudar en que “seremos bendecidos por la gracia del Señor solo después de hacer cuanto podamos” (2 Nefi 25:23). Este punto sumado a la creencia de la “Ley de la Cosecha”, al libre albedrio (mis padres siempre, pero siempre me dieron la libertad de escoger mis acciones) y a la falta de los tradicionales sentimientos de culpa e indignidad “cristianocatolico” gracias a lo enseñado en especial en el Libro de Mormón y en los grados de gloria, me hicieron que siempre pudiera tener un alto grado de confianza en mí mismo que si lo pienso bien, hasta era un poco irreal o ingenuo. Pero dado que no creía en tener límites gracias a lo aprendido en la Iglesia (y ademas gracias al entrenamiento en temas “blandos” que recibimos en la capilla y en la mision) las cosas se dieron solas para que sin tanto esfuerzo ni nada y que en forma natural pudiera crecer sabiendome responsable de que lo que lograse seria una consecuencia de mis acciones y actos (y sentir siempre, que si algo me faltaba, podía tener la ayuda de Dios)

El tener una posición filosófica clara frente al mundo. Muchas veces podre estar de acuerdo, otras muchas podre no estar de acuerdo, pero si algo me gusta de la iglesia, es que en muchos aspectos, son todo lo contrario a ser políticamente correctos. Y eso lo encuentro muy valorable. Todos estaban en contra de la Iglesia por la poligamia, o por los negros?. No entrare a juzgar si era correcto o era incorrecto, pero si es valorable que hasta que los lideres no se convencieron de que hay que cambiar, se mantuvieron firmes en su posición, nada de tibios ni frases de buena crianza o justificaciones: Creemos en esto, y eso es todo. Y cuando finalmente cambiaban una política o enseñanza, lo más interesante es que al otro día prácticamente todo el mormonismo había cambiado completamente de idea.
A mí me molesta mucho como prácticamente todas las organizaciones se han plegado a lo políticamente correcto, y su falta de convicción les hace estar más preocupados de no ofender a nadie o romper ningún huevo, antes de expresar lo que ellos creen. En ese aspecto, la Iglesia ha sido una roca al mantenerse firme con lo que cree, aun cuando muchos le critiquen por lo que haga o por lo que dejen de hacer. Podemos estar o no estar de acuerdo con su posición, pero la firmeza que tiene, me hace estar mucho más tranquilo con la Iglesia antes que organizaciones que son llevadas de un lado a otro según la popularidad de las ideas antes que según sus convicciones.

Y ahora cinco cosas que no me gustan mucho. También sin orden.

El imperialismo cultural gringo. Enserio que no hay hombres capaces de ser llamados si no son de Utah?. De verdad que el 90 y tanto por ciento de los “altos líderes”, son gringos?. De verdad es “doctrinal” que para ser “ezpirituales” debemos ir a la capilla vestidos como ejecutivo/oficinista norteamericano de los años 60s?. Es una iglesia que está en todo el mundo, pero en ningún caso, esta es una iglesia mundial. Es una lástima y en mi opinión, así como en un momento fue una ventaja de la Iglesia, actualmente creo que es un lastre que no permite la madurez de la gente de los países donde la iglesia esta.

El concepto de “liderismo”. Yo creo sinceramente, que esto es una degeneración del evangelio: el liderismo. Si leen las escrituras, verán que el mismo Salvador dice que quien quiere ser más grande, que sea el que más sirva a otros (mateo 20:26). Jose Smith era tremendamente democrático, más de una vez tuvo que echarse atrás luego de que los miembros de la Iglesia no estuvieran de acuerdo con él. Sin embargo en la Iglesia en vez de que los sacerdotes sean ministros de Cristo, se han transformado en “lideres”, personas a las cuales hay que rendirles pleitesía y respeto, en algunos casos hasta veneración. Se nos enseña cosas que no están en las escrituras: que hay que seguir siempre al líder, que el líder nunca se equivoca, obediencia ciega, etc. etc., y que los “lideres” tienen una posición casi superior al resto de la peble mormona. Yo me niego a eso, y al contrario, creo que un “líder”, para ser “líder”, en realidad debería ser quien me sirviera o ministrara a mi como hermano con menos conocimiento. Lamentablemente ese entendimiento es contado con dedos de las manos y al contrario, el énfasis es en el mundanal “sigue al líder”.

Iglesia vs Cristo. Este tema es similar al anterior, pero estoy convencido de que muchos líderes, y la misma iglesia, están más preocupados de nuestra relación con la “Iglesia” como institución, que en nuestra relación con El Salvador. Y si hay alguna relación con el Salvador, la Iglesia tiende a presentarse a ella como el intermediario de esta relación.

El Señor dice: si ayudáis a mis hijos más pequeños, es que a mí me servís. Pero en la iglesia no se enseña a ayudar a todos los pobres, se enseña a donar a la Iglesia ofrendas de ayuno (para que la Iglesia se encargue de los pobres) o en servir directamente en llamamientos a la Iglesia, para de esta manera servir al prójimo, cuando en realidad podríamos servir mucho más si nos asociaríamos a clubes de leones, asociaciones benéficas, fundaciones, etc. etc. Alguna vez han escuchado ustedes que pueden “servir al prójimo” de alguna manera que no sea como llamamientos, visitas de maestros orientadores o visitantes, o dando referencias?.

El diezmo es otro ejemplo. El diezmo ha tomado el lugar del gran mandamiento dentro de la Iglesia (de hecho, tu dignidad no está dado según tu amas a Dios o al prójimo, si no según si pagas o no), cuando la verdad es que en las escrituras el diezmo es un mandamiento que no está ni entre los súper importantes ni es puesto como directamente para Dios. De hecho, si se leen bien las escrituras, el diezmo es para temas temporales del mantenimiento de la Iglesia, y esto está bastante atrás en importancia dentro de la Iglesia, pero actualmente no pagar el diezmo es prácticamente “robarle a Dios”, el gran pecado imperdonable que pueden cometer los miembros (aunque curiosamente, es exactamente lo contrario en amos… son a los sacerdotes a los cuales se les llama la atención por robarse el diezmo), pero si piensan un poco más, cual es justamente la parte más interesada de si se paga el diezmo o no?. Quizás con eso se entienda también por que los mandamientos más importantes que se enseñan cada domingo, en su mayor parte tienen que ver más con la ayuda a la Iglesia y sus actividades que con acercarse directamente al Salvador y a nuestros semejantes (el primero y el segundo gran mandamiento).

El diezmo y la palabra de sabiduría. Esta es una suma de los otros dos: Me carga el diezmo como se enseña, enserio que no me cabe en la cabeza que alguien pueda enseñar que es preferible que tu familia pase hambre o quede fuera de su casa, antes que dejar de pagar el diez por ciento de tu sueldo a la organización de la Iglesia. Me es profundamente anti cristiano (y sospechoso, todo hay que decirlo). Para más remate, mi investigación personal me hace pensar, que ni siquiera es doctrinal e históricamente correcto. Y también me molesta la palabra de sabiduría. No por que quiera ir a beber alcohol o fumar (de hecho, dudo que con palabra o sin ella, haga algo así), si no que me molesta que se nos juzgue por algo que en la misma escritura dice “recomendación, no mandamiento!”, pero que por costumbres y cosas políticas gringas se halla transformado en una ley. Eso no me agrada.

La reunión sacramental (al menos la segunda parte). Sorry, pero debo decirlo, se me hace taaaan aburrida la sacramental. Si, sé que el presidente Kimball dijo que uno es el que debe prepararse, y que soy poco espiritual por no disfrutarla, etc. etc. Pero de verdad hay gente que disfruta media hora de discursos hechos con baja calidad, la repetición de los mismos himnos que se supone son “espirituales” pero en la mayor parte de las ocasiones se cantan con cero emoción y con el cerebro simplemente apagado y pensando en otra cosa?. A veces me siento mal cuando pienso en esto, pero siempre observo y veo que aunque no lo digan,  que si no todos, la gran mayoría debe pensar en el fondo muy similar a mí al menos en alguna ocasion. Otra cosa es que lo digan, lo más posible es que si me escucharan decir esto me mirarían poco menos que como apostata o casi inactivo, porque es imposible que alguien diga esto en una capilla, pero cuando los observo, la mayoría está conversando con otra persona, mirando al vacío, leyendo algo o jugando con el celular. Ya ni les creo los súper vendedores de imagen mormones (se han fijado que por ejemplo, en facebus, todos son ultra fanáticos, espirituales, y no matan ni una mosca mormona?), porque en realidad estamos tan reprimidos con la forma como debemos comportarnos, que nadie se atreve a decir que, después de santa cena y que dicen “gracias por guardar la reverencia”, la capilla simplemente se relaja mirando el reloj o pensando en cualquier otra cosa mientras pasa lo antes posible esa media hora restante?.

Yo creo que estamos fritos, por que como nadie se atreve a llevarle la contra a los líderes, o a pensar en algo que sea mirado como apostotatolico o que se salga de lo que “todo mormón debería pensar o decir”, estamos condenados a que pasen 50 años antes que por fin a alguien se le ocurre que deberían prepararse mejores mensajes o que se podría agregar un instrumento_no_ezpiritual a los himnos o que podríamos cantar himnos más, de verdad, más alegres o potentes.

En fin, ya me desanime, ajajajajajaj, este tema siempre me desanima, aunque por otro lado, es una gran prueba de mi fe, el tratar de no volar a otro lado en la sacramental.

Y bueno, ahora que lo pienso se me quedaron varias más en el tintero como por ejemplo que me encanto la misión y que oooodiaaaaabaaaa seminario a las seis de la mañana, pero bueno, estos fueron así a la rápida, cinco cosas que me gustan y cinco cosas que no me gustan de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Dias Wink

todos aman star wars, pero los mormones aun mas….

descargajpeg_phixrA proposito del episodio 7 el dia de hoy apareció un articulo en Washington Post (ja, ustedes creen que solo leo lun?) en el cual recordaban la vieja leyenda mormona de Yoda == Kimball, de la cual nos recordábamos años atras.

El articulo comenta ademas algo bien interesante que al menos yo no sabia: El estado de Utah es el mas fanatico de entre todos los estados unidos en Star Wars siendo un 25% mas fanatico que el estado que le sigue: California.

El articulo continua mencionando que en realidad, los mormones son muy aficionados a la ciencia ficción escribiendo libros sobre el tema desde la epoca de los pioneros en Salt Lake y con grandes exponentes hoy en dia como Orson Scott Card (Ender) y Stephenie Meyer (crepusculo) aunque olvidaron mencionar a Glen A. Larson, quien fue el creador de Battlestar Galactica, serie de television que si que si que se parece a dostrina mormona…

Un punto que tambien me llamo la atención es que el autor del articulo ejemplifica la posición positiva de la Iglesia respecto a la ciencia ficción comentando que en la ultima decada, mientras muchos evangélicos atacaban el fenomeno de Harry Potter entre los niños diciendo que esto les acercaría a la hechicería y el satanismo, el apostol Jeffrey Holland daba discursos poniendo a Harry Potter como un ejemplo de como los niños pueden ganar en una batalla contra las fuerzas del mal y como los pequeños no pueden lograr esta victoria solos, si no que con la ayuda de sus amigos y familias. (de hecho, Elder Holland, dice que es solo gracias al amor de su madre que Harry se salva del que no puede ser nombrado, y que es eso, el amor de los padres, lo que puede ayudar a generaciones de personas, ósea, estaba bien metido en la trama el Elder Holland…)

En fin, el articulo es entretenido y sencillito, así que pueden leerlo tranquilamente aun si no saben mucho ingles. Yo lo traduciría, pero después me lo van a copiar en otros sitios y van a decir que lo sacaron de LDSLiving o algo por el estilo así que esta vez no se las pondre tan facil.

Y bueno, al menos yo soy bien fan de star wars aunque ya no del tipo de los que tenian que estar a las 12 de la noche a ver las primeras funciones de estreno, de todas maneras ya tuvimos nuestra “salida familiar” starwaristica, muy necesaria ciertamente para salvarnos de todos los spoilers que inundan la red en estos dias (vuela alto han…. ajajajajaj), pero, una afición  que pienso es como la de todo el mundo nomas, no una “especial” o potenciada, por ser mormon.

Y ustedes, que opinan. Somos los mormones mas “fanaticos” que el resto respecto a la guerra de las galaxias?, o simplemente es una “peculiaridad mas” de esa pobre gente que vive en utah?