Temas predilectos del evangelio

A propósito de que el otro día leía a alguien declarar a la recomendación de almacenamiento de alimentos como “mandamiento” (de hecho, EL mandamiento) y hablar, hablar y hablar al respecto, precisamente por que… es el encargado del tema en el barrio, me acorde de tanta gente así que he conocido fanáticos de un tema especifico y de uno de mis discursos favoritos de todos los tiempos: de Elder Dallin H. Oaks “Nuestros puntos fuertes se pueden convertir en nuestra ruina”, Pueden leer el discurso completo en la Liahona de Mayo de 1995.

Temas predilectos del evangelio

Mi primer ejemplo concierne a los esfuerzos que hace Satanás para corromper a una persona que tiene un compromiso excepcional con una doctrina particular o un mandamiento del evangelio de Jesucristo. Esto podría ser un talento especial para la obra de historia de familiar, un compromiso extraordinario dentro del gobierno del pais, un talento especial en la adquisición de conocimiento, o cualquier otro talento especial o compromiso.

El Elder Boyd K. Packer, del Quórum de los Doce, ha comparado la plenitud del evangelio con un teclado de piano. Él nos ha dicho que una persona podría ser “atraída por una sola tecla” como una doctrina o parte del evangelio que él o ella quieren oír “tocando repetidas veces”. … Hay algunos miembros de la Iglesia que deberían entender que han elegido una o dos teclas predilectas y que les dan un toque sin cesar, hasta llegar a causar la irritación de aquellos que se encuentran alrededor de ellos. Ellos pueden llegar a embotar sus propias sensibilidades espirituales. Ellos pierden de vista que hay una plenitud del evangelio [que ellos rechazan] antes que una sola nota favorita. Este se hace exagerado y deformado, llevándolos a la apostasía” (Ensign, diciembre de 1971, p. 42).

Podríamos decir de tales personas, tal como el Señor dijo de los Cuáqueros en una revelación dada en 1831, “Ellos desean saber la verdad solo en parte, pero no toda” (D&C 49:2). Esten precavidos acerca de tener una tecla favorita. Si usted da un toque a una tecla excluyendo las demás en perjuicio del teclado completo de evangelio, Satanás puede usar su fuerza para vencerle.

Islas Comoras, Capital Moroni

De esas extrañas coincidencias, que dan leña para los detractores de la iglesia.

La Unión de las Comoras, o simplemente las Comoras o Comores,2 (antiguamente República Federal Islámica de las Comoras) es un país formado por tres islas en el sureste de África, situado al extremo norte del Canal de Mozambique en el océano Índico, entre el norte de Madagascar y el norte de Mozambique.

 

Moroni (árabe: موروني) es la ciudad más grande de Comoras y desde 1962 su capital. En 2003 se estimaban unos 60.200 habitantes. La ciudad está localizada en la costa oeste de la isla de Gran Comora. Moroni posee el Aeropuerto Internacional Moroni Hahaya; también posee un puerto con transporte regular al continente africano y las otras islas del archipiélago, así como a Madagascar y otras islas del Océano Índico.

Segun la Etimologia esto significa:

El nombre “Moroni” viene de “Oundroni”, que significa bienestar, felicidad. Su capital municipal, Badjanani, a su vez proviene de la palabra árabe “Bab” (puertas) y “Djannat” (paraíso), es decir, la puerta del paraíso.

Algunos críticos han afirmado que José Smith creó el Libro de Mormón, compiando los nombres de  Moroni y Cumorah de un mapa de las islas Comoras.

Esta afirmación, al igual que muchos esfuerzos para explicar el Libro de Mormón, comete la falacia de la apelación a la probabilidad . Esta falacia sostiene que porque algo es remotamente posible, debe ser verdad.

Señalando una posible relación, como las Comoras = Cumorah y Moroni = Moroni, no es suficiente.

Cuando los hechos se examinan,  la idea se convierte en absurdo. Los siguientes son diccionarios geográficos de la época de José que fueron consultados:

Título Contenidos relevantes
Mucullock Universal Gazateer, 2 vols (1.843 a 4) 2257 páginas de impresión de doble minúsculo columnas, sin ninguna referencia a las Islas Comoras o Moroni.
Universal Gazateer ‘Morris (1821) 831 páginas, ninguna mención de las Comoras o Moroni
Brookes Gazateer 

  • Edición 1794
 

  • Comora en la página 400, ninguna mención de Moroni
  • Edición 1819
  • Comora, ninguna mención de Moroni
  • Edición 1835
  • Comoras en la página 214, no menciona de Moroni
  • Edición 1843
  • Comoras, ninguna mención de Moroni

No hay evidencia de que José viera estos mapas, o cualquier otro, pero si los hubiera visto no le hubieran proporsionado ninguna ayuda.

Por otra parte, es poco probable que cualquier otra fuente habría contenido el nombre de “Moroni”. ya que no se convirtió en la capital hasta 1876 (32 años después de la muerte de José y 47 años después de la publicación del Libro de Mormón), cuando el sultán Said Ali se establecieron allí. En ese momento sólo era un pequeño asentamiento. Incluso un siglo más tarde, en 1958, su población era de sólo 6500.

¡Interesante Coincidencia!

 

Varias fuentes

http://www.fairwiki.org/Book_of_Mormon/Plagiarism_accusations/Comoros_Islands_and_Moroni

http://es.wikipedia.org/wiki/Moroni_%28Comoras%29

Alimentate!

Lo encontré en FB y me pareció una publicidad súper original!

El Cliché de “esto no es necesario para tu salvación”

Un articulo copypasteado del tipo “yo no lo hubiese escrito mejor”.
Original en estudiosud.blogspot.com

De vez en cuando oímos a alguien decir “eso no es necesario para su salvación”, como un cliché para no continuar con un tema o frente a una pregunta que no sabe la respuesta. Indudablemente hay conocimiento e información que es más relevante que otra, pero ¿realmente creemos que hay conocimiento necesario para la salvación? Personalmente creo que sí, pero se reduce a saber por el Espíritu Santo que Jesús es el Cristo, y tal vez algunas otras que puedo contar con los dedos de una mano. Me parece muy arriesgado hacer una lista de qué doctrina o acontecimiento el Señor nos requerirá saber para entrar en su gloria. Pero no es mi idea hacer esta lista, sino considerar lo vano de la frese “eso no es necesario para su salvación”. Las ocasiones cuando he escuchado alguien decir esta frase ha correspondido a alguna de las siguientes situaciones:

  • No conoce la respuesta, y utiliza esta frase para salir del paso.
  • Por orgullo, pretender saber de algo qué el otro quiere conocer.
  • El establecerse uno como medida estándar, o sea, quienes saben menos que yo aún les falta por conocer, y a los que saben más que yo es porque son fanáticos o se meten en temas que no conducen a nada…

El mismo espíritu de quienes decían “una biblia, tenemos una Biblia y no necesitamos más Biblia” (2 Ne 29:3, 6) se ve en quienes se conforman con la literatura que tiene de fácil acceso (y que prácticamente no leen) y critican a quienes buscan más e investigan.

Es casi gracioso observarlos cuando dicen esta frase como citando a una Autoridad General y uno les consulta quién fue, o dónde está la cita para leerla, o algún versículo que nos inspire para estudiar o investigar menos, y no pueden dar una respuesta clara. Aunque prefieren citar a alguna Autoridad que alguna vez dijo algo parecido, niegan con esto un montón de escrituras (DyC 88:118; 90:15, 24)que nos instan a estudiar, escudriñar, investigar DE TODO, entendiendo que sí hay un límite señalado, y que no debemos “traspasar lo señalado” (Jacob 4:14).

Afortunadamente oídos sordos a estas frases hicieron los grandes pensadores y académicos de la Iglesia como Hugh Nibley, Truman Madsen, Robert Millet, Daniel C. Peterson, y muchos otros que han enriquecido nuestro entendimiento con su labor. Ellos no han recibido críticas de las Autoridades, sino todo lo contrario, han utilizado sus textos como parte de sus discursos y charlas, además que la Iglesia o universidad les financian sus investigaciones, viajes, etc.

Recuerdo a Elder Holland en la estaca Ñuñoa para una trasmisión a todo Chile sobre el Templo, al dar su discurso me resultó muy familiar como si lo hubiese leído hace poco, hasta que lo reconocí y basó gran parte de su discurso en el Primer capítulo de Temple and Cosmos de Hugh Nibley.

Quienes insisten en que hay temas no necesarios para nuestra salvación y eviten tocarlos o desmotivan a otros para estudiarlos, ellos ya tienen su recompensa, la ignorancia. Ojalá podamos persuadirles de por lo menos no persuadir a otros de ser como ellos.