Una perspectiva diferente del conflicto Palestino Israeli.

por admin


Todos saben que esta, para variar, corriendo mucha sangre en este momento en Israel. Ademas de ser de larga data y un conflicto que pocos ven solución, ha polarizado bastante las opiniones de las personas de un lado al otro del mundo. Mientras algunos critican duramente a los israelitas por la una aplicación excesiva de fuerza militar, otros culpan a los Palestinos de haber motivado la reacción de Israel luego de atacar por semanas a las poblaciones civiles, pero al final, el caso es que en una guerra difícilmente las cosas son blancas y negras y se puede decir que unos u otros son realmente los buenos o los malos.

Por otro lado, el conflicto en Israel nos trae a todos pensamientos mas interesantes. Recordemos que nosotros tambien somos parte de la Casa de Israel y tenemos muchas profecías que tienen que ver con el futuro de ese trozo de tierra. Hay una posición muy tipica entre los miembros de la Iglesia, que inclusive yo acostumbraba a compartir, la cual era que la tierra es derecho de Israelitas y no palestinos, por el tema de la promesa a Abraham y que el estado de Israel y todo eso son cumplimientos de profecías y revelaciones.

Investigando un poco del tema, me tope con un articulo muy muy interesante publicado en Dialogo, al parecer escrito entre el 2002 y 2003 para una conferencia de academicos en la BYU. La verdad, me parecio interesantisimo. No concuerdo con todo lo que dice el autor, pero realmente su titulo lo tiene bien ganado “Reconsiderando el Conflicto Palestino Israeli”. A continuacion la traduccion.

 

Reconsiderado el conflicto palestino-israelí .

por Bradley J. Cook

I. CONTEXTO
Por más de cincuenta años, el conflicto entre el nacionalismo árabe palestino y el sionismo judío ha sido uno de los más prolongados y aparentemente irreconciliables conflictos en el mundo. La mayoría de las personas tienen dificultades para hablar de este conflicto en una forma objetiva o académica, ya que está tan lleno de emociones y consecuencias.

Este conflicto ha capturado la atención del mundo, precisamente porque se centra en una tierra que es santa para tres de las mas grandes religiones del mundo: el islam, el judaísmo y el cristianismo. La antigua conexión que tienen cada una de las tres religiones, en particular en Jerusalén, es un problema que complica y agrava a las dimensiones políticas del conflicto. Los musulmanes tienen una conexión especial a Jerusalén, ya que es el lugar de la Mi’raj, en donde el profeta Mahoma ascendió al trono de Dios. También es la ubicación del Haram al-Sharif, el tercer lugar más sagrado para todos en el Islam, solo detrás de La Meca y Medina. Jerusalén es significativo para Judios, ya que se encuentra el Muro Occidental del destruido Segundo Templo, el que a su vez fue construido sobre las ruinas del Templo de Salomón. Este muro es a menudo considerado como el lugar más sagrado del judaísmo. Por supuesto que Jerusalén es tambien significativo para los cristianos, porque es un lugar absolutamente central al ministerio de Jesús y la crucifixión. Asimismo Jerusalen tiene especial importancia para los Santos de los Últimos Días, ya que será el lugar de un gran templo de los ultimos dias a ser construido antes de la segunda venida de Cristo.

El conflicto es también emocional, ya que lo asociamos con las imágenes de las perseguidos judios escapando de los horrores de la carnicería alemana en el Holocausto y otras formas de antisemitismo. El conflicto también evoca imágenes de millones de palestinos que han sido desplazados de su patria y que se han convertido en refugiados en la Ribera Occidental, en Gaza, y en otros países árabes vecinos. A la luz de los horrores del Holocausto y el antisemitismo, uno podría preguntarse si es que la sociedad occidental ha encontrado una forma de absolverse de estos pecados a costo de la vida de los palestinos y por qué se considera que estos, los palestinos, son los culpables de la situacion. También podriamos preguntar con la misma agudeza: Acaso no tiene Israel el derecho a vivir en paz y seguridad, cuando vemos a civiles israelíes asesinados y mutilados por la matanza hecha por terroristas suicidas palestinos? Si bien sentimos empatía por las víctimas en Israel, también podemos ver por television los disparos de soldados israelíes dandole a jóvenes palestinos o tanques israelíes destruyendo viviendas palestinas. Este es un tema muy difícil, que elude cualquier análisis o solucion fácil, pero que merece una mayor comprensión y entendimiento.

Tanto israelíes como palestinos tiene una valida y legistima reivindicación de la misma tierra, y ambos pueden y han reclamado ser la victima de la situacion. Ambos han recurrido a violencia indiscriminada y el terrorismo bajo la absoluta certeza de su propia rectitud moral. A pesar de que en Occidente se suele asociar el terrorismo con actos de violencia perpetrados por palestinos y el terrorismo llevado a cabo por individuos o pequeños grupos, hay que tener en cuenta que la violencia llevada a cabo por Israel (que puede ser visto como de mayor legitimidad) puede ser definida como terrorismo por otros medios.

II. Como los Santos de los Últimos Días pueden ver este conflicto.

¿Cómo podemos como Santos de los Últimos Días ver este conflicto, habida cuenta de lo que sabemos acerca de la profecías y revelaciones modernas? ¿Dónde deberia estar nuestra solidaridad, especialmente con nuestra comprensión de la profecía de que los restos dispersos de Judá volveran a la “tierra de su herencia, que es la tierra de Jerusalén” (3 Nefi 20:29)? Acaso no es la inmigración de cientos de miles de Judios a Palestina, a partir de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, y la creación del Estado de Israel en mayo de 1948, un cumplimiento directo de la profecía? Si es así, ¿no deberíamos como Santos de los Últimos Días prestar de alguna manera por lo menos nuestro apoyo moral al gobierno de Israel y sus políticas porque es la aproximación más cercana que actualmente tenemos de la incorporación política del pueblo escogido de Dios?

He oído este argumento con frecuencia en mis conversaciones con los estudiantes u otras personas que tienen una particular interpretación de las Escrituras. Los Santos de los Últimos Días no son únicos en sus simpatías hacia Israel. La mayoría de los cristianos estadounidenses comparten una afinidad trascendental hacia Israel y el sentido de una responsabilidad sagrada de proteger y preservar a Israel. Algunos (incluidos algunos políticos) tienen una grave preocupación de que, de rendirnos en nuestra responsabilidad de defender a Israel, Estados Unidos corre el riesgo de perder el favor de la providencia divina. Como prueba de la profunda ética cristiana sionista en los EE.UU., sólo tenemos que recordar los más de $ 3 mil millones de dolares anuales que los EE.UU. entregan en ayuda militar y económica a Israel.

Permítanme deconstruir este argumento y proporcionar, tal vez, una forma alternativa de ver la cuestión como Santos de los Últimos Días. En primer lugar, volveremos esta discusión de vuelta al profeta Abraham, de los cuales los palestinos y los israelíes afirman ser linaje. En el Antiguo Testamento, Dios estableció un pacto eterno con Abraham y sus “semillas… en sus generaciones” la participación de ciertas bendiciones del sacerdocio, así como con un cierto territorio, en la que “toda la tierra de Canaán [sera dada] en heredad perpetua;” (Gén. 17: 8). La tierra de Canaán se extiende desde el oeste del río Jordán al Mar Mediterráneo – parte del Israel moderno. Estas bendiciones fueron dadas a todos los descendientes y personas dentro del pacto de Abraham, no a una determinada línea de los descendientes de Abraham, aunque Isaac y Jacob (es decir, Israel) se han identificado explícitamente como los herederos. Lo que constituye “el pueblo del convenio” (los que tienen acceso a las bendiciones del pacto de Abraham) están condicionadas a la virtud y el mantenimiento de los mandamientos de Dios. El Señor dice en 2 Nefi 30:2, “Porque he aquí, os digo que cuantos de los gentiles se arrepienten son el pueblo del convenio del Señor; y cuantos judíos no se arrepientan serán talados; porque el Señor no hace convenio con nadie sino con aquellos que se arrepienten y creen en su Hijo, que es el Santo de Israel.”

En otras palabras, la elegibilidad para las bendiciones del convenio tienen menos que ver con el tema del linaje y mas que ver con la virtud personal. Entonces, son los Judios, como descendientes literales de Isaac, el pueblo del convenio de Dios? Podrían ser, pero no necesariamente. Son los palestinos, como descendientes de Ismael, el pueblo del convenio de Dios? Podrían ser, pero no necesariamente. Son los Santos de los Últimos Días, como descendientes de Jacob (linaje por medio del bautismo), el pueblo del convenio de Dios? Podríamos ser, pero no necesariamente. La respuesta a estas preguntas depende de una variedad de factores, entre los cuales es la pureza de nuestros corazones es un tema principal. La promesa dada a la descendencia de Abraham sobre la herencia de la tierra ha sido siempre dependiente de la rectitud espiritual. Así, tanto los palestinos como los israelíes tienen una legítima reivindicación espiritual y trascendente derecho a la tierra de Canaán, pero sólo si guardan los mandamientos de Dios. Ninguno tiene el derecho exclusivo a la titularidad de la tierra, particularmente si son desobedientes. De hecho, las Escrituras indican que esta tierra será legítimamente ocupada por más de un pueblo. El profeta Ezequiel dijo:

Y echaréis sobre ella suertes por heredad para vosotros, y para los extranjeros que moran entre vosotros, que entre vosotros han engendrado hijos; y los tendréis como naturales entre los hijos de Israel; echarán suertes con vosotros para tener heredad entre las tribus de Israel. (Ezequiel 47:22)

Entonces, ¿qué ocurre con la notable – incluso milagroso – retorno de los Judios a Palestina durante los últimos 120 años? ¿No es esto una realización de la profecía? Las Escrituras indican claramente que el Señor mismo reunira de nuevo a su pueblo de vuelta a la tierra de su herencia. ¿Podria ser la ideología sionista de finales del siglo XIX (que fue en gran parte un movimiento laico, socialista y nacionalista) y su posterior brutal ocupación militar de la tierra de palestina ser el modo elegido por Dios para el regreso de su pueblo? Yo siempre he estado aproblemado como un santo de los ultimos dias con la nocion incongruente de El Señor guiando a un grupo particular de sus hijos en el sometimiento y abuso de otro grupo de sus hijos, en particular a la luz del mandamiento a “renunciar a la guerra y proclamar la paz” ( D.yC. 98:16-17). El establecimiento del estado de Israel y su sangrienta estela [en su independencia] son hechos históricos, de seguro. Sin embargo, dar testimonio de la fundación y la expansión del Estado israelí a expensas de tanto sufrimiento palestino me causa una profunda pausa moral. Es Dios el responsable de la prolongación de la adversidad, la humillación y el sufrimiento derivados de la pobreza de las condiciones políticas y económicas de los palestinos? ¿Es responsable del hambre, el analfabetismo, la pobreza, el desempleo, la desesperanza y la desesperación? Afortunadamente, no hay nada en las Escrituras que nos de una imagen de un Dios que ordena la creación de una entidad política a expensas de otro pueblo. [[nota del admin: y toda la primera parte del antiguo testamento????]]

Se puede argumentar, creo persuasivamente, a través del Libro de Mormón de que la reunión de Judá a su tierra de herencia ha sido profetizado por Zacarías (2:12; 8:7-8), Ezequiel (11:17, 28:25; 36:24), Isaías (11:12), Jeremías (16:14-15; 30:3), y otros. Si bien podríamos interpretar el estado actual de Israel y la inmigración judía en lo que Dan Peterson llama “el recogimiento de preparación”, él también toma nota de que “no parece cumplir los requisitos dados en el Libro de Mormón para ser ‘el recogimiento’ en todo el sentido de la palabra.”2 Esto abre la posibilidad de que los precursores de este recogimiento no hallan sido necesariamente dirigidas por el Señor, sino que por hombres. Dan Peterson distingue entre el Israel político y el Israel espiritual, entre el Estado-nación de Israel y el Israel establecido para los propositos eternos de Dios, y, afirma, no son uno ni son lo mismo.3 Incluso el apóstol Pablo indica que “porque no todos los que descienden de Israel son realmente israelitas.” (Rom. 9:6).

Debemos recordar que la alianza del Señor a su pueblo siempre ha sido dependiente de la rectitud, tal como se indica en 1 Nefi 19:15:

No obstante, dice el profeta, cuando llegue el día en que no vuelvan más sus corazones contra el Santo de Israel, entonces él se acordará de los convenios que hizo con sus padres

Entonces, cuando se producira este recogimiento? Las Escrituras proporcionan alguna información sobre el tiempo del recogimiento.

Por lo que, después que sean echados de un lado a otro, pues así dice el ángel, muchos serán afligidos en la carne, y no se les permitirá perecer a causa de las oraciones de los fieles; y serán dispersados y heridos y odiados; sin embargo, el Señor será misericordioso con ellos, para que acuando lleguen al conocimiento de su Redentor, sean reunidos de nuevo en las tierras de su herencia. (2 Nefi 6:11; véase también 2 Nefi 22:12, 2 Nefi 10:7)

Además,

Y me acordaré del convenio que he hecho con mi pueblo; y he hecho convenio con ellos de que los recogería en mi propio y debido tiempo, y que otra vez les daría por herencia la tierra de sus padres, que es la tierra de Jerusalén, que para ellos es la tierra prometida para siempre, dice el Padre.

Y sucederá que llegará el día en que les será predicada la plenitud de mi evangelio;

y creerán en mí, que soy Jesucristo, el Hijo de Dios; y orarán al Padre en mi nombre.

Entonces levantarán la voz sus centinelas, y cantarán unánimes; porque verán ojo a ojo.

Entonces los juntará de nuevo el Padre, y les dará Jerusalén por tierra de su herencia.
(3 Nefi 20:29-33, énfasis añadido; véase también 21:23-28)

Así, mientras que el retorno de los Judios a la tierra de Jerusalén es un hecho literal, al parecer se producirá en algún momento en el futuro, y sólo después de que reciban el conocimiento de Cristo, algo que por supuesto, todavía no ha ocurrido. De hecho, es posible que no se producen plenamente hasta después de el Salvador vuelva de nuevo. Cuando el Señor vuelva, la tierra de Palestina será habitada por Judios que todavía no han sido convertidos a Cristo:

48 Y entonces el Señor pondrá su pie sobre este amonte, y se partirá por en medio, y btemblará la tierra y se tambaleará, y también se cestremecerán los cielos.

51 Y entonces me mirarán los judíos y dirán: ¿Qué heridas son éstas en tus manos y en tus pies?

52 Entonces sabrán que yo soy el Señor, porque les diré: Éstas son las heridas con que fui aherido en casa de mis amigos. Soy el que fue levantado. Soy Jesús que fue crucificado. Soy el Hijo de Dios.

53 Y entonces llorarán a causa de sus iniquidades; y se lamentarán porque persiguieron a su rey.
(D. y C. 45:48, 51-53, véase también el Zacarías 14:3-5 y 13: 6)

3 Nefi 21 habla claramente de una determinada secuencia de eventos como “una señal para que sepáis la aépoca en que estarán a punto de acontecer estas cosas —que recogeré a mi pueblo de su larga dispersión, oh casa de Israel” En primer lugar, el evangelio saldra “de los gentiles” (v. 6), y “una nueva ciudad será construida, llamada la Nueva Jerusalén” (v. 23), y luego “empezará la obra, y el Padre preparará la vía, entre todas las naciones, por la cual su pueblo pueda volver a la tierra de su herencia.”(v. 28). Al parecer, el tiempo del que se habla – cuando Dios mismo hará el recogimiento – esta aun algo en el futuro.

¿Qué debemos hacer de la política actual de Israel? No deberiamos tener empatía y compasión por las terribles y horribles condiciones que dieron lugar a la creación del Estado de Israel? Yo creo que deberíamos. ¿Significa esto que podemos justificar los sentimientos anti-israelíes? No, yo creo que debemos tener simpatía por Israel, al igual que debería tener por cualquie pueblo que haya sufrido de manera tan injusta y cruel a manos de sus semejantes. Sin embargo, también tenemos la responsabilidad de ver al gobierno de Israel y a sus políticas como lo que son: un Estado o nación terrenal luchando como todas las naciones hacen por poder, seguridad y autonomía, y no como una entidad politica divinamente ordenado o guiada. Como tal, debemos ser muy prudentes acerca de cómo y en qué forma proveemos ayuda financiera o política o damos apoyo a Israel y no no les exime a los israelies de la misma rendición de cuentas que se demanda de nosotros mismos y otras naciones en lo que se refiere a los derechos humanos y el derecho internacional. Debemos trabajar activamente para preservar la paz y el mantenimiento de la dignidad y la supervivencia de israelíes y palestinos por igual. El Señor, como siempre, cumplirá con sus objetivos a pesar de las debilidades y los males de los hombres y mujeres, pero no creo que El inspire el mal para cumplir esos objetivos. Es seductor el tomar partido en esta cuestión emocional, que parece tan importante, pero esto es una tentación ala que debemos resistir los Santos de los Ultimos Dias.

Tomar partido en este conflicto no es obligatoria y, de hecho, al hacerlo se pierde cualquier superioridad moral que pueda tener para lograr la comprensión de ambas partes. El elder Howard W. Hunter, en un discurso de 1979 titulado “Todos son iguales a Dios”, citó al conflicto palestino-israelí como un ejemplo de la exclusión que, como Santos de los Últimos Días debemos evitar:

Tanto los Judios y los árabes son hijos de nuestro Padre. Ambos son hijos de la promesa, y como iglesia no tomamos partido. Tenemos que tener amor e interés en cada uno. El propósito del Evangelio de Jesucristo es lograr el amor, la unidad y la fraternidad del mas alto orden. . . . A nuestros parientes en Abraham, podemos decirles: Nosotros somos sus hermanos – y no miramos a ninguna nación o nacionalidad como ciudadanos de segunda clase.4

Muchos sostienen que un conflicto armado y sangriento es inevitable en esa parte del mundo, por lo que para que involucrarse? Si bien esto puede ser cierto, lamentablemente, hay que tener cuidado en evitar la reducción del actual conflicto a una pelea religiosa entre musulmanes y Judios o musulmanes y cristianos. Este conflicto no tiene que ver con diferencias en teología, es una moderna lucha política-nacional entre dos pueblos que afirman tener derechos a un mismo pedazo de tierra.

Es el gran conflicto final de Armagedón un conflicto religioso entre los miembros de diferentes religiones? La literatura apocalíptica de los Judios, cristianos y musulmanes comparten características importantes en este sentido. Las tres religiones cren que habrá un inminente conflicto cósmico entre las semillas escogidas de Dios y las fuerzas del mal. Los tres creen en que el mundo conspirara contra ellos individualmente y que parecera que están en el borde de la aniquilación. Los tres creen que, en el mismo momento en que parecera que van a ser destruidos, seran salvados por una figura mesiánica, el mesias, que los preservara y luchara las batallas por ellos.5 ¿Podría ser que los tres están en lo correcto? ¿Es posible que el mundo seguirá siendo cada vez más polarizado, no en terminos religiosos o incluso a lo largo de líneas políticas, sino entre los creyentes en Dios y los impios?. Que tal si talves los justos de los que se habla en este gran conflicto final son los justos y verdaderos creyentes de todas las confesiones religiosas, que estan unidos por su fe común en Dios y que se ven obligados a soportar sus cargas los unos con los otros a fin de asegurar su supervivencia común, ya que son atacados por los malvados?. Despues de todo, Sión se define en D&C 97:21 como “los puros de corazón”. Esta también profetizado que “todos los que luchan contra Sión serán destruidos” (1 Nefi 22:14). Así, en el último y terrible momento, nosotros como Santos de los Últimos Días podriamos venir junto con los puros de corazón, con independencia de su afiliación religiosa y juntos veremos con perfecta claridad la verdadera hermandad del hombre cuando nos arrodillemos a los pies de el Salvador y El declare, “Soy el que fue levantado. Soy Jesús que fue crucificado. Soy el Hijo de Dios. ” (D. y C. 45:5).[nota de admin. Esta escritura me parece que seria mejor traducida si fuese con el YO antes de los Soy, como es en el Ingles] Ese será un gran día, un día para finalmente anunciar sanación y la paz eterna para una tierra y un mundo plagado de conflictos.

Ha apostatado (secretamente) un 70?


Ok, primero que nada, no se ‘pa que traduje esto. Al final era simplemente por que me entretiene el gossip y por eso me meto en estos líos ya que me comprometí a contar la historia así que aunque al final ya no me llamaba la atención, compromisos son compromisos

Introducción: Grantt Palmer fue un director de instituto al mismo tiempo que escribía anonimamente libros anti mormones. Después de trabajar en la Iglesia se comenzó a hacer mas o menos evangélico con lo cual termino escribiendo otro libro en el cual hablaba contra de las enseñanzas y creencias de la Iglesia básicamente enfocados en como nos habíamos alejado de Jesús. Esto termino con su excomunion en 2004 y desde ese tiempo participa bastante en conferencias de ex mormones entre los cuales es como un héroe o algo así, hombre de alta integridad, etc etc (aunque trabajar para la iglesia mientras la atacaba anonimamente… ehmmmm, como que ahi nomas su concepto de “integridad”). El cuento es que hace unos meses publico, para variar anonimamente, un relato en el cual según lo que el dice se ha estado reuniendo con un 70 del primer quorum su esposa y un presidente de misión los cuales han perdido la fe pero no se atreven a salir del closet. Este relato genero un pequeño tsunami en el mundo de los blogs en ingles en abril y mayo, con los antis rogando por que fuese verdad y los mormones discutiendo que tiene de verdad, que tiene de mentira y lo mejor de todo, quien sera la anónima AG. Así que aunque al final, de primeras el tema es interesante ya se ha diluido bastante quedando casi como una anécdota mas, y lo traduzco para ustedes solo por que promesas son promesas y ya había prometido contar el cuento completo.

La historia completa y mis comentarios en leer mas.

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Cuánto dinero recauda la Iglesia?

Un estudio de la Universidad de Tampa y la agencia Reuters, ha señalado que la Iglesia tiene ingresos, solo por diezmos y donaciones, de aproximadamente 7 mil millones de dólares al año.  El estudio solo puede ser una aproximación debido a que no se requiere que la Iglesia, dado que es una organización sin fines de lucro, revele a las autoridades de EEUU sus estados financieros. Sin embargo esto sí es un requerimiento legal en Canadá, Inglaterra y otros países anglo a partir de lo cual y cruzando estadísticas, han podido realizar una aproximación de los datos.

Según Reuters y Ryan Cragun, de los 7mil millones ( 8000 segun Bloomberg Businessweek), la mayor parte proviene de miembros de los Estados Unidos (6000 a 6500 millones) en donde aun cuando hay casi la mitad de los miembros registrados, su tasa de pago de diezmos (y sueldos de los miembros) es muchísimo más alta que en el resto del mundo.

Así mismo de los datos se estima que el valor de los activos de la Iglesia (principalmente capillas, templos y otros edificios) tiene un valor de cerca de los 35 mil millones de dólares, en todo el mundo. El foco de las inversiones de la Iglesia van en propiedades y en inversiones en empresas de ganadería, medios de comunicación, seguros, etc. El presidente Hinckley en una oportunidad señalo que este foco en inversiones se debió en gran parte, al carácter pionero de la Iglesia en Utah donde la misma Iglesia fue la que tuvo que crear varias empresas en el siglo XIX porque sencillamente, estas no existían en aquel entonces en el lejano oeste.

A pesar de las críticas respecto a este foco en propiedades e inversiones, también se hace notar que la Iglesia tiene un estándar relativamente común de edificios en todo el mundo y que aun mas, por ejemplo, mantiene costosas de construir y costosos de mantener edificios en lugares donde si se evaluase solo por principios económicos, no son rentables por ningún lado en termino de número de miembros a los que sirven o de “rentabilidad” respecto a los ingresos por diezmos (yo creo que casi toda Latinoamérica está en esta categoría).

Sin embargo según los especialistas en estos temas posiblemente esta estrategia de inversiones no ha dado tan buenos frutos en términos de miembros de la Iglesia (que es para quienes se construye finalmente). Ellos comentan que en comparación, la Iglesia Adventista del 7mo día, se enfoca en construir centros de reunión pequeños y grandes hospitales y centros educativos, lo cual por un lado, ha sido más beneficioso para las comunidades donde están insertos y por otro lado, ha hecho que tengan una tasa de bautismos tres veces superior a la de la Iglesia de Jesucristo SUD.

El portavoz de la Iglesia ha señalado que las prioridades nuestras son en construir más capillas, apoyar la BYU y el sistema educativo (seminarios e institutos), operar los cerca de 140 templos y mantener el centro de genealogía más grande del mundo, así como el programa humanitario para miembros y no miembros en el mundo.

De todas formas, el gasto en programas humanitarios desde 1985 ha sido de 1400 millones de dólares, es decir, poco mas de 50 millones por año. En los datos calculados, no se agregaron las utilidades que deberían venir de las empresas propiedad de la Iglesia.

Como comentario final, en el último par de años ha salido mucho articulo respecto a la riqueza de la Iglesia, en términos económicos. Este es un tema que dado que no hay datos fidedignos, se torna en altamente especulativo siendo usado por una parte para atacar a la Iglesia por sus enemigos y por otra, para dejar una imagen de negocio poco transparente. La realidad es que dado que “la iglesia es formada por los miembros” y que la transparencia en nuestros actos es algo que se nos exige como miembros de la Iglesia, no se debería temer sino incentivar el tener un completo cambio de estas políticas que ocultan los resultados de una organización, que mal que mal, todos pagamos y mantenemos, una política de transparencia en los números que había sido seguida hasta los 50s, hasta lo que tenemos actualmente que se resume a una simple frase en la conferencia general y nada más.

pd: buen disco, no?

El dia de los pantalones (y las camisas no blancas).


Hace cosa de un mes, en los EEUU, un grupo de mujeres miembros de la Iglesia decidió que era hora de hacerse ver y que, como símbolo de su feminismo, irían ese domingo a la Iglesia usando pantalones.

El objetivo era en cierta manera protestar respecto a lo que ellas ven, como la desigualdad que existe en la Iglesia entre los roles del hombre y la mujer. Sin entrar en temas doctrinales como por que el sacerdocio es solo hombres, su punto es por que, si en la Iglesia, aunque con distinto roles, al final se considera que hombres y mujeres somos iguales, por que las mujeres no participan mas activamente (o siquiera, participan) en cosas que no tienen ninguna justificación doctrinal conocida tales como el hecho de que nunca  hay hermanas dando oraciones en la conferencia general o, aunque una mujer puede ser ingeniero o astronauta una hermana no puede ser “secretario financiero”, el cual aunque es un llamamiento dudo que tenga que ver con el sacerdocio para ser ejercido o cosas de ese estilo.

Se reconoce que muchas de estas diferencias, son mas materia de costumbre que de doctrina y por otro lado, hay que reconocer que se ha avanzado un poco en las ultimas décadas: Aun me acuerdo cuando niño la primera vez que se llamo a una hermana a servir como maestra de escuela dominical, algo común hoy en día, pero que hace un par de décadas era para “sacerdotes” solamente, o el hecho de que recién en los 70s las mujeres pudieron comenzar a dar oraciones en la sacramental, aunque, solo de cierre… hasta solo unos pocos años atrás donde se clarifico que hombre o mujer podía dar la oración de apertura o de cierre, ya que… bueno, recién nos dimos cuenta que somos iguales en esos términos…. (cuando escribo esto, me da un poco de molestia la verdad, creo en la Iglesia sin lugar a dudas, pero hay cosas de nuestra historia y practicas que muchas veces, no me ponen incomodo, pero si me avergüenzan un poco).

Ok, el cuento rápido es que estas hermanas trataron de hacerse presente designando un día para ir con Pantalones a la Iglesia, como forma de hacerse notar. Desde la Iglesia, el portavoz oficial indico que buena onda por ellas, total “Se anima a los miembros de la Iglesia a usar sus mejores ropas el día domingo en señal de respeto al Salvador, pero no aconsejamos (reglamentamos) a las personas de alguna manera mas allá de esto”, palabra oficial, aunque ustedes ya saben, “el orden no escrito de las cosas”, dice (y juzga a los demás), bueno, por el “orden” no escrito de las cosas…. (pd: como sabrán, yo estoy en contra de esas ideas, por que justifican cualquier prejuicio, preferencias o ideas de uno como “el” orden no escrito. Sorry Elder Packer, pero si no esta escrito, para mi es desorden).

Bueno o malo, al final de todas maneras el llamado no tuvo mucho éxito: Según reportes de los EEUU, en la mayoría de las capillas, las hermanas que antes iban con pantalones a la Iglesia, siguieron asistiendo con pantalones a la Iglesia, y las hermanas que no iban con pantalones, pues igual, pero de todas formas el tema esta servido. De hecho actualmente esta pidiendo directamente que por lo menos una hermana pueda ofrecer una oración en la conferencia general. La verdad nunca me había dado cuenta de ello y aunque creo que no es motivo el feminismo para ganarse el derecho para hacer una oración, tampoco creo que halla motivo para que solo los hombres puedan orar allí.

Y que pienso yo?… ajajajaja, pues nada, bien por ellas. La verdad es que yo ni me preocupo por estas cosas, creo que hay temas mas importantes que el como me visto o no para ir a la Iglesia, creo que el ser un seguidor del Señor, es mucho mas importante que parecer un seguidor según el “modelo” del perfesto mormón o mormona. Si a alguien le gusta vestir tradicional, bien, y si a alguien le gusta vestir de otra manera, mejor aun; Aunque, les cuento un secreto?, hace un tiempo que he vuelto a mi silenciosa lucha contra la camisa blanca, por que, ¡Mormones Unidos contra la camisa blanca, jamas serán vencidos!!!! (aunque por favor, camisita sobria, listada, no muy notoria, que yo igual me alegro cuando otro sale del closet del aburridisimo uniforme de camisa blanca y traje obscuro, pero eso nomas, por que a veces hasta con camisa negra y corbata roja llegan algunos pajaritos, :-p)

Es oficial: no sabemos por que, como o cuando se restringio el sacerdocio a los negros.

Se acuerdan de ese tema no necesario para nuestra salvación pero del cual siempre terminamos hablando?, no, no el de la coca cola, hablo de el del sacerdocio para la gente de color. Resulta que en cumorah siempre publicábamos los análisis del tema y había terminado concluyendo de que la explicación clásica del tema, ese de los menos_valientes>cain>negros>no_sacerdocio era como muy rara y sin base doctrinal firme (no sale en las escrituras) y que de entre las muchas explicaciones de por que ocurrió, posiblemente nunca entendiéramos que paso realmente.

El caso es que es oficial, la Iglesia publico este año una declaración en la cual afirma lo mismo: Respecto al tema del sacerdocio a la gente de color se declara que: “no sabemos precisamente por que, como o cuando esta restricción comenzó en la Iglesia, pero esta ha terminado”. ¿Que les dije?.

Ok, mejor vamos la declaración completa:

Declaración Oficial
Razas y la Iglesia: Todos son iguales ante Dios

El evangelio de Jesucristo es para todos. El Libro de Mormón dice “negros o blancos, esclavos o libres, varones o mujeres; … todos son iguales ante Dios”

Personas de todas las razas han sido siempre bienvenidas y bautizadas en la Iglesia desde el comienzo. De hecho, al final de su vida en 1844, Jose Smith, el profeta fundador de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, se opuso a la esclavitud. Durante ese tiempo algunos varones negros fueron ordenados al sacerdocio. En algún momento la Iglesia dejo de ordenar varones de origen africano, aunque hubo algunas excepciones. No se sabe exactamente por qué, cómo o cuándo comenzó esta restricción en la Iglesia, pero esta ha terminado. Líderes de la Iglesia buscaron la guía divina respecto al tema y más de tres décadas atrás, extendieron el sacerdocio a todos los varones dignos. La Iglesia inmediatamente comenzó a ordenar a los miembros a oficios del sacerdocio dondequiera que asistieron todo el mundo.

La Iglesia condena inequívocamente el racismo, incluyendo cualquiera forma de racismo actual o en el pasado por individuos tanto dentro como fuera de la Iglesia. En 2006, el entonces presidente de la Iglesia Gordon B. Hinckley declaro que “ningún hombre que haga comentarios despectivos sobre las personas de otra raza puede considerarse un verdadero discípulo de Cristo. Tampoco puede considerarse a sí mismo como en armonía con las enseñanzas de la Iglesia. Reconozcamos que cada uno de nosotros es un hijo o una hija de nuestro Padre Celestial, el cual ama a todos Sus hijos. ”

Recientemente, la Iglesia también ha hecho la siguiente declaración sobre este tema:

“Los orígenes de la restricción del sacerdocio no son del todo claras. Algunas explicaciones con respecto a esta materia se realizaron en ausencia de la revelación directa y las referencias a estas explicaciones son a veces citados en publicaciones o los medios. Estas declaraciones personales previas no representan la doctrina de la Iglesia “.

Otra declaración, esta vez de febrero de 2012, señala similarmente que:

“Algunos han tratado de explicar la razón de esta restricción pero estos intentos deben ser vistos como especulación y opinión, no doctrina . La Iglesia no esta obligada [a responder] por especulaciones u opiniones dadas con una comprensión limitada”.

Chuuuuuu!!!!, el medio palo a las fuentes “dostrinales” favoritas del tema: Doctrina Mormona y Doctrina de Salvación….. yo les decía: Eso no era oficial y por muy “eruditos”, la verdad es que eran muy poco sólidos doctrinalmente en su tratamiento del tema.

De todas formas, igual me queda la sensación un poco no tan buena. Miren, no se confundan, no ando pidiendo que la Iglesia se retracte o diga “saben, nos equivocamos”, etc etc, total como yo soy creyente de que los apóstoles y profetas son humanos y no han declarado ser infalibles, un error o equivocación me parece lo mas normal del mundo, sin embargo creo que en la declaración anterior la Iglesia le tira mucha responsabilidad a “Algunos” diciendo que fueron especuladores y solo eran opiniones dadas con “comprensión limitada” (lo que leo como palos a McConkie y Fielding Smith y sus libros) cuando la verdad, es que la Primera Presidencia (es decir, quienes “obligan” a la Iglesia) también realizo declaraciones del mismo tipo, con idéntica especulación y comprensión limitada. Y una cosa es McConkie y JF Smith, bien por ellos, pero para mi es otra cosa la primera presidencia, ellos no son “Algunos” y lo que dicen, bueno, la Iglesia si debería sentirse “obligada a responder”. En ese aspecto creo que la declaración reciente falla al decir que fueron solo “algunos” los que trataron de explicar o justificar la situación cuando lo cierto es que de la cabeza para abajo, justificaron y publicaron esas razones.

Pero en fin, el cuento es que al final, oficialmente no sabemos, lo que se creía era pura especulación y bueno, “the past is the past”.

Los enlaces de rigor.

http://www.mormonnewsroom.org/article/race-church

http://www.mormonnewsroom.org/article/racial-remarks-in-washington-post-article

Luego voy a republicar los articulos de cumorah respecto al tema, los he estado corrigiendo y esta vez, aleluya!, vienen con la ortografía y todos los acentos corregidos ;-)

 

PD: Les apuesto que igual, aun con esta declaración directa de lds.org, van a salir algunos que no van a creer y los mejores, los que saldrán con lo de cain, y de que aunque ya no es oficial, “no hay nada que diga en la declaración de que no pueda haber sido así”…. aun cuando no aparezca en ningún lugar de las escrituras o revelaciones de cualquier tipo…

Jose Smith y el Caballo Obscuro de cola trenzada.

“En una colina vecina aguardaba el mayor tesoro que habían conocido los hombres, un cofre de piedra que guardaba un libro de oro con un mensaje divino. Pero las exigencias del ángel para hacerse con el tesoro eran múltiples y variadas. Algunas eran razonables y hasta previsibles: no podía usar el libro para enriquecerse, debía agradecer a Dios el privilegio concedido, debía contar a su padre lo acontecido en la habitación. Otras eran misteriosas: llamar al libro por su nombre, por ejemplo, o vestir ropa negra cuando fuera a desenterrarlo. Montar un caballo oscuro con el pelo de su cola trenzado, y que el libro no tocara el suelo hasta llegar a casa. Y la más intrigante de todas. Nunca, bajo ningún concepto, debía mirar hacia atrás.”

Fantástico relato con “nuevos datos” de lo que dijo Moroni a José apropósito de las planchas. Y de donde salen estas interesantisimas declaraciones?. Alguna cita que nadie conoce del diario de vida de Jose Smith?, quizás algo que comento Cowdery, Harris o inclusive Whitmer?. O un descuido dicho en Nauvoo por Rigdon, Emma o cualquiera otra persona?. Lamentablemente, para variar, no es así.

La cita se origina en el libro “Mormonismo Unvailed”, el primer libro “antimormon” de todos los tiempos, escrito en 1834 y que entre otras cosas también introduce la teoria Spalding como origen del libro de mormón y las magias con sapitos de Jose Smith (que mas de un siglo después fue el origen de la falsificación y asesinatos de la “Carta de la Salamandra”). En este libro de Eber D. Howe, quien por cierto fue demandado en juicio por Jose Smith debido a su acusación del plagio de un libro de Salomon Spalding, juicio que por cierto perdió, esta basado en testimonios de…. adivinen: Dos excomulgados de la Iglesia y que ni siquiera habían llegado muy lejos en el liderismo o tenido mayor contacto con los Smith como para saber mas detalles de su historia personal: Doctor Philastus Hurlbut quien dudo menos que un candy antes de ser excomulgado de la iglesia por “conductas impropias” jurando después vengarse de esos malvados mormones y Ezra Booth, quien duro un poco mas, como 5 meses antes de ser reprendido por el Señor en DyC 64:15–16. Parece que no lo tomo muy bien por que a los días renuncio a la Iglesia y formo su propia Iglesia, si señor, su propia iglesia anti Jose Smith obviamente! (y no es broma).

Al verificar el origen del relato suena hasta divertido toda la mezcolanza de gente enojada y sin mucha información de primera mano, claramente tomando o inventando cualquier rumor parcial con el único objetivo de desacreditar y tomar revancha de José, pero lo no divertido es que hasta el día de hoy, son muchos los que toman estas historias como “verdaderas” sin siquiera contrastarlas con los muchos relatos que cuentan la historia de otra forma o por lo menos verificar el origen o motivación de estas declaraciones tan “intedezantes”.

Como diría Her Goebbels: Miente miente, que algo siempre queda…

Lo que los Manuscritos y los Testigos nos dicen en cuanto a la Traducción de El Libro de Mormón

Continuando con los artículos respecto a la aparición del Libro de Mormón, desde el Perú Walter Cruz nos envió un email con una traducción que el había hecho de un documento al respecto de BYU-Farms. El texto es muuuuyyyy interesante y revela mas aspectos de este proceso y como los investigadores, a partir del estudio del manuscrito original y de la primera edición del libro de mormón pueden concluir de una manera mas fuerte el hecho de que José no invento o escribió el libro sino que de alguna manera tradujo el libro de mormón desde otra fuente.


Lo que los Manuscritos y los Testigos nos dicen en cuanto a la Traducción de El Libro de Mormón

Daniel C. Peterson
Traducción libre por Walter Iván Cruz, Perú

Royal Skousen ha dedicado una década y media a un estudio intensivo del texto del Libro de Mormón, y de manera especial al manuscrito original y al del editor. Es su fuerte opinión que la evidencia del manuscrito apoya el relato tradicional del origen del Libro de Mormón, y que no apoya la idea de que José Smith elaboró por sí mismo el texto o lo copió de cualquier otro manuscrito existente. Todos los testigos creían que de alguna manera José Smith veía las palabras y se las leía a los escribas. Tomados en conjunto, estos dos hechos son altamente significativos. Examinemos brevemente algunos datos relevantes.

Ante todo, la evidencia apoya fuertemente el relato tradicional que narra que el manuscrito original fue dictado oralmente. Las clases de errores que ocurren en el manuscrito son claramente los que ocurren cuando un escriba no escuchó bien, en vez de ser errores de mala lectura cuando se copia de otro manuscrito. (Por contraste, el manuscrito del impresor muestra precisamente la clase de anomalías que uno esperaría de los errores de un copista). El análisis meticuloso de Royal aún sugiere que José estuvo trabajando con más de veinte o treinta palabras a la vez.

Es aparente que José podía ver el deletreo de los nombres desde donde sea que los leía. Cuando el escriba había escrito el texto, él (o ella en el caso de Emma Smith) evidentemente lo leía en voz alta a José Smith para su corrección. De manera que el Profeta evidentemente tenía algo con él desde donde él dictaba, y con lo cual podía corregir lo que sus escribas habían escrito. Pero, ¿qué era esto? Los testigos son unánimes en cuanto a que él no tenía ningún libro, manuscrito o documento con él durante el proceso de traducción, el cual comprendía largos períodos de dictado.

En una entrevista con su hijo, José Smith III, poco antes de que ella muriese, Emma Smith insistía en que José no tenía ningún texto con él durante la obra de traducción:

    P. ¿No tenía él un libro o manuscrito desde donde a usted le leía o dictaba?

    R. Él no tenía ningún manuscrito ni libro desde donde leía.

    P. ¿No podía tenerlo sin que usted lo supiera?

    R. Si él hubiese tenido alguna cosa parecida no podría haberla ocultado de mí.

Emma Smith pudo hablar con autoridad con respecto al período durante el cual ella misma sirvió como escriba. Pero ¿qué hay sobre el período más prolongado cuando Oliverio Cowdery estaba tomando el dictado? De hecho, Emma podía hablar de una experiencia personal con respecto a ese tiempo también. Mientras estaban en Harmony, Pennsylvania – donde la mayor parte del texto de El Libro de Mormón fue escrito – Emma dijo que José y Oliverio no estaban lejos de ella:

P. ¿Dónde escribían papá y Oliverio Cowdery?

R. Oliverio Cowdery y tu padre escribían en el cuarto en donde yo estaba trabajando.

Ella dijo: “Las planchas a menudo descansaban en la mesa sin ninguna intención de ser escondidas, envueltas con un pequeño mantel de lino, que yo le había dado a él para envolverlas. Una vez sentí las planchas cuando estaban en la mesa, trazando su borde y su forma. Parecían ser apilables como papel grueso, y emitían un sonido metálico cuando se movían los bordes con el pulgar, como cuando uno pasa los dedos por los bordes de las páginas de un libro.”

No mucho después de hablar con ella, José Smith III escribió una carta en la que él resumió algunas de las respuestas que ella dio a sus preguntas. “Ella escribió para José Smith durante la obra de traducción, como también lo hicieron Rubén Hale, su hermano, y O. Cowdery; que la mayor parte de esta obra fue hecha en su presencia, y en donde ella podía ver y saber lo que se estaba haciendo; que mientras duró José Smith no tuvo ningún mss. [manuscrito] o libro de ninguna clase desde donde pudiese leer, o dictar, excepto las planchas metálicas, las cuales ella sabía que él tenía.”

Un corresponsal del Chicago Times entrevistó a David Whitmer el 14 de Octubre de 1881, y obtuvo la misma historia: “El Sr. Whitmer afirma enfáticamente, como lo hicieron Harris y Cowdery, que mientras Smith dictaba la traducción éste no tenía notas manuscritas u otros medios de conocimiento salvo la piedra vidente y los caracteres que se veían en las planchas, y que él [i.e., David Whitmer] estuvo presente y presenció como se realizaba.”

De manera similar, el St. Louis Republican, basado en una entrevista a mediados de Julio de 1884, informó que “Papá Whitmer, quien estuvo presente muy frecuentemente durante la escritura del manuscrito [i.e., de el Libro de Mormón], afirma que José Smith no tenía ningún libro o manuscrito frente a él del cual éste pudiera leer como se afirma que lo hizo, habiendo tenido él (Whitmer) la oportunidad de saber si Smith tenía el romance de Salomón Spaulding, [i.e., una novela] o el de cualquier otra persona, como para leer de éste.”

David Whitmer repitió insistentemente que el proceso de traducción ocurrió a plena vista de los familiares y amigos de José Smith. (La imagen común de una cortina que colgaba entre el Profeta y sus escribas, vista algunas veces en ilustraciones de la historia del Libro de Mormón, está basada en una mala interpretación. Sí existió una cortina, al menos en las últimas etapas del proceso de traducción, sin embargo, esa cortina no estaba suspendida entre el traductor y el escriba sino cerca de la puerta delantera de la casa de Peter Whitmer, con el fin de prevenir que los caminantes y mirones interfieran con la obra.)

Una evidencia adicional que demuestra que, sea lo que estuviera pasando, José Smith no estaba simplemente leyendo de un manuscrito, proviene de un episodio relatado por David Whitmer a William H. Kelley y a G. A. Blakeslee en enero de 1882:

    Él no podía traducir a menos que fuese humilde y poseyese los sentimientos correctos hacia todos. Se los ilustraré para que vean. Una mañana cuando él estaba alistándose para continuar con la traducción, algo estuvo mal con la casa y él se molesto por esto; era algo que Emma, su esposa, había hecho. Oliverio y yo subimos las escaleras y José se nos unió rápidamente para continuar con la traducción, pero él no pudo hacer nada. No pudo traducir ni una simple sílaba. Él bajó las escaleras y fue a un jardín en donde oró al Señor; estuvo fuera por casi una hora, y cuando volvió a la casa le pidió perdón a Emma y entonces subió las escaleras a dónde estábamos y la traducción continuó sin problemas. Él no podía hacer nada a menos que fuese humilde y fiel.

Whitmer le contó la misma historia a un corresponsal del Omaha Herald durante una entrevista el 10 de octubre de 1886. En lo que tal vez es un lenguaje sobredimensionado, el reportero del Herald resumió el acontecimiento de la siguiente manera:

    Él [José Smith] fue de nuevo a orar a la arboleda, y esta vez se fue por una hora completa. Sus amigos llegaron a estar bastante preocupados, y estaban a punto de organizar una búsqueda, cuando José entró pálido a la habitación, habiendo padecido un severo castigo de las manos del Señor. Fue directamente a su esposa en humildad, pidiendo y obteniendo su perdón, volvió a la obra, y con mucho gozo para él mismo y para los ansiosos amigos que lo rodeaban, la piedra volvió a mostrar las letras de fuego.

Parecería ser de esta anécdota que José Smith necesitaba estar espiritual o emocionalmente preparado para que continuase el proceso de traducción, algo que hubiese sido completamente innecesario si simplemente él lo hubiese leído de un manuscrito preparado. En este punto un escéptico podría tal vez sugerir que las distracciones emocionales interferían con la habilidad de José Smith para recordar un texto que él había memorizado la noche anterior para dictárselo a sus inocentes secretarios, o que los devaneos personales lo distraían como para poder improvisar un texto original que pueda ser escrito como si le hubiese ocurrido a él. Pero tales potenciales contra-explicaciones sufren de serios defectos: Si fuera remotamente posible imaginar a José Smith o a cualquier otra persona memorizar o componer casi 5000 palabras diarias, día tras día, semana tras semana, en la producción de un libro complejo y voluminoso es una pregunta que los lectores pueden meditar por sí mismos. También uno podría preguntarle al mismo escéptico por qué José simplemente no escribió el libro por sí mismo si estaba en verdad fingiendo la recepción del texto por revelación.

Una anécdota relatada por Martín Harris a Edward Stevenson dar evidencia contra el que la traducción sea un simple dictado de un texto memorizado o la lectura mecánica de un manuscrito ordinario introducido subrepticiamente en la habitación. Al hablar Harris de los primeros días de la obra, antes de la llegada de Oliverio Cowdery, cuando él servía como escriba, “dijo que el Profeta poseía una piedra vidente, mediante la cual él era capaz de traducir, así como también por el Urim y Tumim, y que por conveniencia él usaba la piedra vidente.” La piedra vidente era colocada en un sombrero para oscurecer la luz circundante y hacer legibles las palabras escritas en ella. Al contrario, por supuesto, el escriba necesitaba luz para poder escribir el texto. Esta situación, aunada al hecho de no existir una cortina divisoria, puede haber hecho muy difícil, si no imposible, que José escondiese un manuscrito, o libros, o las planchas mismas. El relato de Stevenson continúa:

    Con la ayuda de la piedra vidente aparecían las oraciones y eran leídas por José y escritas por Martín, y cuando terminaba de escribir él decía: “Escrito”, y si estaba correctamente escrito, la oración desaparecía y aparecía otra en su lugar, pero si no estaba escrita correctamente esta permanecía hasta que se corrigiese, de manera que la traducción era tal como fue grabada en las planchas, precisamente en el lenguaje que se usaba entonces. Martín dijo que después de continuar con la traducción cuando ellos se cansaban, bajaban al río y se ejercitaban tirando piedras, etc. En una ocasión mientras lo hacían, Martín encontró una piedra que se asemejaba mucho a la que se usaba para traducir, y al reasumir la obra de traducción, Martín reemplazó la piedra vidente con la que había encontrado. Él dijo que el Profeta permaneció en silencio, y se esforzaba de manera inusual por ver en la obscuridad, sin que aparecieran trazos de las habituales oraciones. Muy sorprendido, José exclamó: “¡Martín! ¿Qué es lo que pasa? ¡Todo está tan obscuro como en Egipto!” El rostro de Martín lo delató, y el Profeta le preguntó por qué lo había hecho, a lo que Martín respondió que para tapar la boca de los necios que le habían dicho que el Profeta se había aprendido todas esas oraciones y que solo las estaba repitiendo, etc.

Además, resulta claro por medio de un cuidadoso análisis del manuscrito original que José no sabía de antemano lo que el texto iba a decir. Los cortes de capítulos y las divisiones de los libros aparentemente lo sorprendían. Evidentemente él veía alguna indicación de un corte en el texto, y, cada vez que ocurría, le decía al escriba que escribiese “Capítulo” y más tarde se agregaban los números. Por ejemplo, en lo que ahora reconocemos como el final de 1 Nefi, el manuscrito original primero indica que iba a empezar un nuevo capítulo (En las divisiones de capítulos original el texto que continuaba estaba marcado como “Capítulo VIII.) Cuando José y Oliverio subsecuentemente descubrieron que en vez de eso estaban ante el inicio de un libro completamente distinto, 2 Nefi, la especificación original de capítulo fue tachada y colocada después del título del nuevo libro. Esto es muy instructivo. Indica que José podía solo ver el final de una sección pero que no sabía si la siguiente sección sería otra porción del mismo libro o, por el contrario, el comienzo de un libro enteramente nuevo.

Inclusive, había partes del texto que él no entendía. Su esposa Emma recordaba de las primeras etapas de la traducción: “Cuando llegaba a los nombres propios que él no podía pronunciar, o a palabras largas, las deletreaba”, y evidentemente ella mencionó su experiencia a David Whitmer o a cualquier otra persona que supiese de este fenómeno de manera independiente. Whitmer le contó a E. C. Briggs y a Rodolfo Etzenhouser en 1884 que “cuando José no podía pronunciar las palabras las decía letra por letra.” Briggs también recordó una entrevista de 1856 en la que Emma Smith “hizo hincapié en la limitada educación de su esposo mientras él traducía el Libro de Mormón, cuando ella era su escriba, ‘Él no podía pronunciar la palabra Saríah.’ Y en una ocasión cuando estaba traduciendo, cuando se mencionaron los muros de Jerusalén, él se detuvo y dijo: ‘Emma, ¿Jerusalén tenía muros que la rodeaban? Cuando le dije que así era me respondió: ‘Oh, pensé que había sido engañado.’” Como se resumió del testimonio de David Whitmer en 1885 en el Chicago Tribune, éste confirmó la experiencia de Emma: “Al traducir los caracteres, Smith, quien era iletrado y muy poco versado en la historia bíblica, a menudo era compelido a deletrear las palabras, no sabiendo la pronunciación correcta, y el Sr. Whitmer recuerda el hecho de que en ese tiempo Smith ni siquiera sabía que Jerusalén era una ciudad amurallada.” (El uso del término iletrado es potencialmente engañoso puesto que José Smith era letrado, según el uso actual de la palabra, ya que él podía leer y escribir. Pero José no era una persona instruida; no era un hombre de letras. Según esto, en un sentido de la palabra, él era iletrado.)

En la noticia de la muerte de David Whitmer, e indudablemente basados en sus entrevistas anteriores a él, el número del Chicago Times del 24 de enero de 1888 volvió a hacer alusión a las dificultades que tenía José Smith con el texto que dictaba: “Smith, siendo iletrado, a menudo tropezaba con palabras grandes, las que el maestro de la villa [Oliverio Cowdery] se las pronunciaba, de tal manera que la obra prosiguiera.”

Así vemos que José Smith parecía haber estado leyendo desde algo, pero que no tenía ningún libro, manuscrito o documento con él. Parece ser que era un texto nuevo y extraño para él, y que requería cierto enfoque emocional o mental antes de poder leerlo. Todo esto es completamente consistente con las afirmaciones de José Smith, de que él estaba dictando el texto por revelación mediante un instrumento interpretativo, y no concuerda con las afirmaciones de que él había creado el texto previamente, o que estaba leyendo de una copia fraudulenta de algún manuscrito perteneciente a otra persona. Para hacer plausible esta última teoría tendríamos que rechazar el testimonio unánime de los testigos visuales en el proceso e ignorar la evidencia del mismo manuscrito original.