Una perspectiva diferente del conflicto Palestino Israeli.

por admin


Todos saben que esta, para variar, corriendo mucha sangre en este momento en Israel. Ademas de ser de larga data y un conflicto que pocos ven solución, ha polarizado bastante las opiniones de las personas de un lado al otro del mundo. Mientras algunos critican duramente a los israelitas por la una aplicación excesiva de fuerza militar, otros culpan a los Palestinos de haber motivado la reacción de Israel luego de atacar por semanas a las poblaciones civiles, pero al final, el caso es que en una guerra difícilmente las cosas son blancas y negras y se puede decir que unos u otros son realmente los buenos o los malos.

Por otro lado, el conflicto en Israel nos trae a todos pensamientos mas interesantes. Recordemos que nosotros tambien somos parte de la Casa de Israel y tenemos muchas profecías que tienen que ver con el futuro de ese trozo de tierra. Hay una posición muy tipica entre los miembros de la Iglesia, que inclusive yo acostumbraba a compartir, la cual era que la tierra es derecho de Israelitas y no palestinos, por el tema de la promesa a Abraham y que el estado de Israel y todo eso son cumplimientos de profecías y revelaciones.

Investigando un poco del tema, me tope con un articulo muy muy interesante publicado en Dialogo, al parecer escrito entre el 2002 y 2003 para una conferencia de academicos en la BYU. La verdad, me parecio interesantisimo. No concuerdo con todo lo que dice el autor, pero realmente su titulo lo tiene bien ganado “Reconsiderando el Conflicto Palestino Israeli”. A continuacion la traduccion.

 

Reconsiderado el conflicto palestino-israelí .

por Bradley J. Cook

I. CONTEXTO
Por más de cincuenta años, el conflicto entre el nacionalismo árabe palestino y el sionismo judío ha sido uno de los más prolongados y aparentemente irreconciliables conflictos en el mundo. La mayoría de las personas tienen dificultades para hablar de este conflicto en una forma objetiva o académica, ya que está tan lleno de emociones y consecuencias.

Este conflicto ha capturado la atención del mundo, precisamente porque se centra en una tierra que es santa para tres de las mas grandes religiones del mundo: el islam, el judaísmo y el cristianismo. La antigua conexión que tienen cada una de las tres religiones, en particular en Jerusalén, es un problema que complica y agrava a las dimensiones políticas del conflicto. Los musulmanes tienen una conexión especial a Jerusalén, ya que es el lugar de la Mi’raj, en donde el profeta Mahoma ascendió al trono de Dios. También es la ubicación del Haram al-Sharif, el tercer lugar más sagrado para todos en el Islam, solo detrás de La Meca y Medina. Jerusalén es significativo para Judios, ya que se encuentra el Muro Occidental del destruido Segundo Templo, el que a su vez fue construido sobre las ruinas del Templo de Salomón. Este muro es a menudo considerado como el lugar más sagrado del judaísmo. Por supuesto que Jerusalén es tambien significativo para los cristianos, porque es un lugar absolutamente central al ministerio de Jesús y la crucifixión. Asimismo Jerusalen tiene especial importancia para los Santos de los Últimos Días, ya que será el lugar de un gran templo de los ultimos dias a ser construido antes de la segunda venida de Cristo.

El conflicto es también emocional, ya que lo asociamos con las imágenes de las perseguidos judios escapando de los horrores de la carnicería alemana en el Holocausto y otras formas de antisemitismo. El conflicto también evoca imágenes de millones de palestinos que han sido desplazados de su patria y que se han convertido en refugiados en la Ribera Occidental, en Gaza, y en otros países árabes vecinos. A la luz de los horrores del Holocausto y el antisemitismo, uno podría preguntarse si es que la sociedad occidental ha encontrado una forma de absolverse de estos pecados a costo de la vida de los palestinos y por qué se considera que estos, los palestinos, son los culpables de la situacion. También podriamos preguntar con la misma agudeza: Acaso no tiene Israel el derecho a vivir en paz y seguridad, cuando vemos a civiles israelíes asesinados y mutilados por la matanza hecha por terroristas suicidas palestinos? Si bien sentimos empatía por las víctimas en Israel, también podemos ver por television los disparos de soldados israelíes dandole a jóvenes palestinos o tanques israelíes destruyendo viviendas palestinas. Este es un tema muy difícil, que elude cualquier análisis o solucion fácil, pero que merece una mayor comprensión y entendimiento.

Tanto israelíes como palestinos tiene una valida y legistima reivindicación de la misma tierra, y ambos pueden y han reclamado ser la victima de la situacion. Ambos han recurrido a violencia indiscriminada y el terrorismo bajo la absoluta certeza de su propia rectitud moral. A pesar de que en Occidente se suele asociar el terrorismo con actos de violencia perpetrados por palestinos y el terrorismo llevado a cabo por individuos o pequeños grupos, hay que tener en cuenta que la violencia llevada a cabo por Israel (que puede ser visto como de mayor legitimidad) puede ser definida como terrorismo por otros medios.

II. Como los Santos de los Últimos Días pueden ver este conflicto.

¿Cómo podemos como Santos de los Últimos Días ver este conflicto, habida cuenta de lo que sabemos acerca de la profecías y revelaciones modernas? ¿Dónde deberia estar nuestra solidaridad, especialmente con nuestra comprensión de la profecía de que los restos dispersos de Judá volveran a la “tierra de su herencia, que es la tierra de Jerusalén” (3 Nefi 20:29)? Acaso no es la inmigración de cientos de miles de Judios a Palestina, a partir de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, y la creación del Estado de Israel en mayo de 1948, un cumplimiento directo de la profecía? Si es así, ¿no deberíamos como Santos de los Últimos Días prestar de alguna manera por lo menos nuestro apoyo moral al gobierno de Israel y sus políticas porque es la aproximación más cercana que actualmente tenemos de la incorporación política del pueblo escogido de Dios?

He oído este argumento con frecuencia en mis conversaciones con los estudiantes u otras personas que tienen una particular interpretación de las Escrituras. Los Santos de los Últimos Días no son únicos en sus simpatías hacia Israel. La mayoría de los cristianos estadounidenses comparten una afinidad trascendental hacia Israel y el sentido de una responsabilidad sagrada de proteger y preservar a Israel. Algunos (incluidos algunos políticos) tienen una grave preocupación de que, de rendirnos en nuestra responsabilidad de defender a Israel, Estados Unidos corre el riesgo de perder el favor de la providencia divina. Como prueba de la profunda ética cristiana sionista en los EE.UU., sólo tenemos que recordar los más de $ 3 mil millones de dolares anuales que los EE.UU. entregan en ayuda militar y económica a Israel.

Permítanme deconstruir este argumento y proporcionar, tal vez, una forma alternativa de ver la cuestión como Santos de los Últimos Días. En primer lugar, volveremos esta discusión de vuelta al profeta Abraham, de los cuales los palestinos y los israelíes afirman ser linaje. En el Antiguo Testamento, Dios estableció un pacto eterno con Abraham y sus “semillas… en sus generaciones” la participación de ciertas bendiciones del sacerdocio, así como con un cierto territorio, en la que “toda la tierra de Canaán [sera dada] en heredad perpetua;” (Gén. 17: 8). La tierra de Canaán se extiende desde el oeste del río Jordán al Mar Mediterráneo – parte del Israel moderno. Estas bendiciones fueron dadas a todos los descendientes y personas dentro del pacto de Abraham, no a una determinada línea de los descendientes de Abraham, aunque Isaac y Jacob (es decir, Israel) se han identificado explícitamente como los herederos. Lo que constituye “el pueblo del convenio” (los que tienen acceso a las bendiciones del pacto de Abraham) están condicionadas a la virtud y el mantenimiento de los mandamientos de Dios. El Señor dice en 2 Nefi 30:2, “Porque he aquí, os digo que cuantos de los gentiles se arrepienten son el pueblo del convenio del Señor; y cuantos judíos no se arrepientan serán talados; porque el Señor no hace convenio con nadie sino con aquellos que se arrepienten y creen en su Hijo, que es el Santo de Israel.”

En otras palabras, la elegibilidad para las bendiciones del convenio tienen menos que ver con el tema del linaje y mas que ver con la virtud personal. Entonces, son los Judios, como descendientes literales de Isaac, el pueblo del convenio de Dios? Podrían ser, pero no necesariamente. Son los palestinos, como descendientes de Ismael, el pueblo del convenio de Dios? Podrían ser, pero no necesariamente. Son los Santos de los Últimos Días, como descendientes de Jacob (linaje por medio del bautismo), el pueblo del convenio de Dios? Podríamos ser, pero no necesariamente. La respuesta a estas preguntas depende de una variedad de factores, entre los cuales es la pureza de nuestros corazones es un tema principal. La promesa dada a la descendencia de Abraham sobre la herencia de la tierra ha sido siempre dependiente de la rectitud espiritual. Así, tanto los palestinos como los israelíes tienen una legítima reivindicación espiritual y trascendente derecho a la tierra de Canaán, pero sólo si guardan los mandamientos de Dios. Ninguno tiene el derecho exclusivo a la titularidad de la tierra, particularmente si son desobedientes. De hecho, las Escrituras indican que esta tierra será legítimamente ocupada por más de un pueblo. El profeta Ezequiel dijo:

Y echaréis sobre ella suertes por heredad para vosotros, y para los extranjeros que moran entre vosotros, que entre vosotros han engendrado hijos; y los tendréis como naturales entre los hijos de Israel; echarán suertes con vosotros para tener heredad entre las tribus de Israel. (Ezequiel 47:22)

Entonces, ¿qué ocurre con la notable – incluso milagroso – retorno de los Judios a Palestina durante los últimos 120 años? ¿No es esto una realización de la profecía? Las Escrituras indican claramente que el Señor mismo reunira de nuevo a su pueblo de vuelta a la tierra de su herencia. ¿Podria ser la ideología sionista de finales del siglo XIX (que fue en gran parte un movimiento laico, socialista y nacionalista) y su posterior brutal ocupación militar de la tierra de palestina ser el modo elegido por Dios para el regreso de su pueblo? Yo siempre he estado aproblemado como un santo de los ultimos dias con la nocion incongruente de El Señor guiando a un grupo particular de sus hijos en el sometimiento y abuso de otro grupo de sus hijos, en particular a la luz del mandamiento a “renunciar a la guerra y proclamar la paz” ( D.yC. 98:16-17). El establecimiento del estado de Israel y su sangrienta estela [en su independencia] son hechos históricos, de seguro. Sin embargo, dar testimonio de la fundación y la expansión del Estado israelí a expensas de tanto sufrimiento palestino me causa una profunda pausa moral. Es Dios el responsable de la prolongación de la adversidad, la humillación y el sufrimiento derivados de la pobreza de las condiciones políticas y económicas de los palestinos? ¿Es responsable del hambre, el analfabetismo, la pobreza, el desempleo, la desesperanza y la desesperación? Afortunadamente, no hay nada en las Escrituras que nos de una imagen de un Dios que ordena la creación de una entidad política a expensas de otro pueblo. [[nota del admin: y toda la primera parte del antiguo testamento????]]

Se puede argumentar, creo persuasivamente, a través del Libro de Mormón de que la reunión de Judá a su tierra de herencia ha sido profetizado por Zacarías (2:12; 8:7-8), Ezequiel (11:17, 28:25; 36:24), Isaías (11:12), Jeremías (16:14-15; 30:3), y otros. Si bien podríamos interpretar el estado actual de Israel y la inmigración judía en lo que Dan Peterson llama “el recogimiento de preparación”, él también toma nota de que “no parece cumplir los requisitos dados en el Libro de Mormón para ser ‘el recogimiento’ en todo el sentido de la palabra.”2 Esto abre la posibilidad de que los precursores de este recogimiento no hallan sido necesariamente dirigidas por el Señor, sino que por hombres. Dan Peterson distingue entre el Israel político y el Israel espiritual, entre el Estado-nación de Israel y el Israel establecido para los propositos eternos de Dios, y, afirma, no son uno ni son lo mismo.3 Incluso el apóstol Pablo indica que “porque no todos los que descienden de Israel son realmente israelitas.” (Rom. 9:6).

Debemos recordar que la alianza del Señor a su pueblo siempre ha sido dependiente de la rectitud, tal como se indica en 1 Nefi 19:15:

No obstante, dice el profeta, cuando llegue el día en que no vuelvan más sus corazones contra el Santo de Israel, entonces él se acordará de los convenios que hizo con sus padres

Entonces, cuando se producira este recogimiento? Las Escrituras proporcionan alguna información sobre el tiempo del recogimiento.

Por lo que, después que sean echados de un lado a otro, pues así dice el ángel, muchos serán afligidos en la carne, y no se les permitirá perecer a causa de las oraciones de los fieles; y serán dispersados y heridos y odiados; sin embargo, el Señor será misericordioso con ellos, para que acuando lleguen al conocimiento de su Redentor, sean reunidos de nuevo en las tierras de su herencia. (2 Nefi 6:11; véase también 2 Nefi 22:12, 2 Nefi 10:7)

Además,

Y me acordaré del convenio que he hecho con mi pueblo; y he hecho convenio con ellos de que los recogería en mi propio y debido tiempo, y que otra vez les daría por herencia la tierra de sus padres, que es la tierra de Jerusalén, que para ellos es la tierra prometida para siempre, dice el Padre.

Y sucederá que llegará el día en que les será predicada la plenitud de mi evangelio;

y creerán en mí, que soy Jesucristo, el Hijo de Dios; y orarán al Padre en mi nombre.

Entonces levantarán la voz sus centinelas, y cantarán unánimes; porque verán ojo a ojo.

Entonces los juntará de nuevo el Padre, y les dará Jerusalén por tierra de su herencia.
(3 Nefi 20:29-33, énfasis añadido; véase también 21:23-28)

Así, mientras que el retorno de los Judios a la tierra de Jerusalén es un hecho literal, al parecer se producirá en algún momento en el futuro, y sólo después de que reciban el conocimiento de Cristo, algo que por supuesto, todavía no ha ocurrido. De hecho, es posible que no se producen plenamente hasta después de el Salvador vuelva de nuevo. Cuando el Señor vuelva, la tierra de Palestina será habitada por Judios que todavía no han sido convertidos a Cristo:

48 Y entonces el Señor pondrá su pie sobre este amonte, y se partirá por en medio, y btemblará la tierra y se tambaleará, y también se cestremecerán los cielos.

51 Y entonces me mirarán los judíos y dirán: ¿Qué heridas son éstas en tus manos y en tus pies?

52 Entonces sabrán que yo soy el Señor, porque les diré: Éstas son las heridas con que fui aherido en casa de mis amigos. Soy el que fue levantado. Soy Jesús que fue crucificado. Soy el Hijo de Dios.

53 Y entonces llorarán a causa de sus iniquidades; y se lamentarán porque persiguieron a su rey.
(D. y C. 45:48, 51-53, véase también el Zacarías 14:3-5 y 13: 6)

3 Nefi 21 habla claramente de una determinada secuencia de eventos como “una señal para que sepáis la aépoca en que estarán a punto de acontecer estas cosas —que recogeré a mi pueblo de su larga dispersión, oh casa de Israel” En primer lugar, el evangelio saldra “de los gentiles” (v. 6), y “una nueva ciudad será construida, llamada la Nueva Jerusalén” (v. 23), y luego “empezará la obra, y el Padre preparará la vía, entre todas las naciones, por la cual su pueblo pueda volver a la tierra de su herencia.”(v. 28). Al parecer, el tiempo del que se habla – cuando Dios mismo hará el recogimiento – esta aun algo en el futuro.

¿Qué debemos hacer de la política actual de Israel? No deberiamos tener empatía y compasión por las terribles y horribles condiciones que dieron lugar a la creación del Estado de Israel? Yo creo que deberíamos. ¿Significa esto que podemos justificar los sentimientos anti-israelíes? No, yo creo que debemos tener simpatía por Israel, al igual que debería tener por cualquie pueblo que haya sufrido de manera tan injusta y cruel a manos de sus semejantes. Sin embargo, también tenemos la responsabilidad de ver al gobierno de Israel y a sus políticas como lo que son: un Estado o nación terrenal luchando como todas las naciones hacen por poder, seguridad y autonomía, y no como una entidad politica divinamente ordenado o guiada. Como tal, debemos ser muy prudentes acerca de cómo y en qué forma proveemos ayuda financiera o política o damos apoyo a Israel y no no les exime a los israelies de la misma rendición de cuentas que se demanda de nosotros mismos y otras naciones en lo que se refiere a los derechos humanos y el derecho internacional. Debemos trabajar activamente para preservar la paz y el mantenimiento de la dignidad y la supervivencia de israelíes y palestinos por igual. El Señor, como siempre, cumplirá con sus objetivos a pesar de las debilidades y los males de los hombres y mujeres, pero no creo que El inspire el mal para cumplir esos objetivos. Es seductor el tomar partido en esta cuestión emocional, que parece tan importante, pero esto es una tentación ala que debemos resistir los Santos de los Ultimos Dias.

Tomar partido en este conflicto no es obligatoria y, de hecho, al hacerlo se pierde cualquier superioridad moral que pueda tener para lograr la comprensión de ambas partes. El elder Howard W. Hunter, en un discurso de 1979 titulado “Todos son iguales a Dios”, citó al conflicto palestino-israelí como un ejemplo de la exclusión que, como Santos de los Últimos Días debemos evitar:

Tanto los Judios y los árabes son hijos de nuestro Padre. Ambos son hijos de la promesa, y como iglesia no tomamos partido. Tenemos que tener amor e interés en cada uno. El propósito del Evangelio de Jesucristo es lograr el amor, la unidad y la fraternidad del mas alto orden. . . . A nuestros parientes en Abraham, podemos decirles: Nosotros somos sus hermanos – y no miramos a ninguna nación o nacionalidad como ciudadanos de segunda clase.4

Muchos sostienen que un conflicto armado y sangriento es inevitable en esa parte del mundo, por lo que para que involucrarse? Si bien esto puede ser cierto, lamentablemente, hay que tener cuidado en evitar la reducción del actual conflicto a una pelea religiosa entre musulmanes y Judios o musulmanes y cristianos. Este conflicto no tiene que ver con diferencias en teología, es una moderna lucha política-nacional entre dos pueblos que afirman tener derechos a un mismo pedazo de tierra.

Es el gran conflicto final de Armagedón un conflicto religioso entre los miembros de diferentes religiones? La literatura apocalíptica de los Judios, cristianos y musulmanes comparten características importantes en este sentido. Las tres religiones cren que habrá un inminente conflicto cósmico entre las semillas escogidas de Dios y las fuerzas del mal. Los tres creen en que el mundo conspirara contra ellos individualmente y que parecera que están en el borde de la aniquilación. Los tres creen que, en el mismo momento en que parecera que van a ser destruidos, seran salvados por una figura mesiánica, el mesias, que los preservara y luchara las batallas por ellos.5 ¿Podría ser que los tres están en lo correcto? ¿Es posible que el mundo seguirá siendo cada vez más polarizado, no en terminos religiosos o incluso a lo largo de líneas políticas, sino entre los creyentes en Dios y los impios?. Que tal si talves los justos de los que se habla en este gran conflicto final son los justos y verdaderos creyentes de todas las confesiones religiosas, que estan unidos por su fe común en Dios y que se ven obligados a soportar sus cargas los unos con los otros a fin de asegurar su supervivencia común, ya que son atacados por los malvados?. Despues de todo, Sión se define en D&C 97:21 como “los puros de corazón”. Esta también profetizado que “todos los que luchan contra Sión serán destruidos” (1 Nefi 22:14). Así, en el último y terrible momento, nosotros como Santos de los Últimos Días podriamos venir junto con los puros de corazón, con independencia de su afiliación religiosa y juntos veremos con perfecta claridad la verdadera hermandad del hombre cuando nos arrodillemos a los pies de el Salvador y El declare, “Soy el que fue levantado. Soy Jesús que fue crucificado. Soy el Hijo de Dios. ” (D. y C. 45:5).[nota de admin. Esta escritura me parece que seria mejor traducida si fuese con el YO antes de los Soy, como es en el Ingles] Ese será un gran día, un día para finalmente anunciar sanación y la paz eterna para una tierra y un mundo plagado de conflictos.

Lo que los Manuscritos y los Testigos nos dicen en cuanto a la Traducción de El Libro de Mormón

Continuando con los artículos respecto a la aparición del Libro de Mormón, desde el Perú Walter Cruz nos envió un email con una traducción que el había hecho de un documento al respecto de BYU-Farms. El texto es muuuuyyyy interesante y revela mas aspectos de este proceso y como los investigadores, a partir del estudio del manuscrito original y de la primera edición del libro de mormón pueden concluir de una manera mas fuerte el hecho de que José no invento o escribió el libro sino que de alguna manera tradujo el libro de mormón desde otra fuente.


Lo que los Manuscritos y los Testigos nos dicen en cuanto a la Traducción de El Libro de Mormón

Daniel C. Peterson
Traducción libre por Walter Iván Cruz, Perú

Royal Skousen ha dedicado una década y media a un estudio intensivo del texto del Libro de Mormón, y de manera especial al manuscrito original y al del editor. Es su fuerte opinión que la evidencia del manuscrito apoya el relato tradicional del origen del Libro de Mormón, y que no apoya la idea de que José Smith elaboró por sí mismo el texto o lo copió de cualquier otro manuscrito existente. Todos los testigos creían que de alguna manera José Smith veía las palabras y se las leía a los escribas. Tomados en conjunto, estos dos hechos son altamente significativos. Examinemos brevemente algunos datos relevantes.

Ante todo, la evidencia apoya fuertemente el relato tradicional que narra que el manuscrito original fue dictado oralmente. Las clases de errores que ocurren en el manuscrito son claramente los que ocurren cuando un escriba no escuchó bien, en vez de ser errores de mala lectura cuando se copia de otro manuscrito. (Por contraste, el manuscrito del impresor muestra precisamente la clase de anomalías que uno esperaría de los errores de un copista). El análisis meticuloso de Royal aún sugiere que José estuvo trabajando con más de veinte o treinta palabras a la vez.

Es aparente que José podía ver el deletreo de los nombres desde donde sea que los leía. Cuando el escriba había escrito el texto, él (o ella en el caso de Emma Smith) evidentemente lo leía en voz alta a José Smith para su corrección. De manera que el Profeta evidentemente tenía algo con él desde donde él dictaba, y con lo cual podía corregir lo que sus escribas habían escrito. Pero, ¿qué era esto? Los testigos son unánimes en cuanto a que él no tenía ningún libro, manuscrito o documento con él durante el proceso de traducción, el cual comprendía largos períodos de dictado.

En una entrevista con su hijo, José Smith III, poco antes de que ella muriese, Emma Smith insistía en que José no tenía ningún texto con él durante la obra de traducción:

    P. ¿No tenía él un libro o manuscrito desde donde a usted le leía o dictaba?

    R. Él no tenía ningún manuscrito ni libro desde donde leía.

    P. ¿No podía tenerlo sin que usted lo supiera?

    R. Si él hubiese tenido alguna cosa parecida no podría haberla ocultado de mí.

Emma Smith pudo hablar con autoridad con respecto al período durante el cual ella misma sirvió como escriba. Pero ¿qué hay sobre el período más prolongado cuando Oliverio Cowdery estaba tomando el dictado? De hecho, Emma podía hablar de una experiencia personal con respecto a ese tiempo también. Mientras estaban en Harmony, Pennsylvania – donde la mayor parte del texto de El Libro de Mormón fue escrito – Emma dijo que José y Oliverio no estaban lejos de ella:

P. ¿Dónde escribían papá y Oliverio Cowdery?

R. Oliverio Cowdery y tu padre escribían en el cuarto en donde yo estaba trabajando.

Ella dijo: “Las planchas a menudo descansaban en la mesa sin ninguna intención de ser escondidas, envueltas con un pequeño mantel de lino, que yo le había dado a él para envolverlas. Una vez sentí las planchas cuando estaban en la mesa, trazando su borde y su forma. Parecían ser apilables como papel grueso, y emitían un sonido metálico cuando se movían los bordes con el pulgar, como cuando uno pasa los dedos por los bordes de las páginas de un libro.”

No mucho después de hablar con ella, José Smith III escribió una carta en la que él resumió algunas de las respuestas que ella dio a sus preguntas. “Ella escribió para José Smith durante la obra de traducción, como también lo hicieron Rubén Hale, su hermano, y O. Cowdery; que la mayor parte de esta obra fue hecha en su presencia, y en donde ella podía ver y saber lo que se estaba haciendo; que mientras duró José Smith no tuvo ningún mss. [manuscrito] o libro de ninguna clase desde donde pudiese leer, o dictar, excepto las planchas metálicas, las cuales ella sabía que él tenía.”

Un corresponsal del Chicago Times entrevistó a David Whitmer el 14 de Octubre de 1881, y obtuvo la misma historia: “El Sr. Whitmer afirma enfáticamente, como lo hicieron Harris y Cowdery, que mientras Smith dictaba la traducción éste no tenía notas manuscritas u otros medios de conocimiento salvo la piedra vidente y los caracteres que se veían en las planchas, y que él [i.e., David Whitmer] estuvo presente y presenció como se realizaba.”

De manera similar, el St. Louis Republican, basado en una entrevista a mediados de Julio de 1884, informó que “Papá Whitmer, quien estuvo presente muy frecuentemente durante la escritura del manuscrito [i.e., de el Libro de Mormón], afirma que José Smith no tenía ningún libro o manuscrito frente a él del cual éste pudiera leer como se afirma que lo hizo, habiendo tenido él (Whitmer) la oportunidad de saber si Smith tenía el romance de Salomón Spaulding, [i.e., una novela] o el de cualquier otra persona, como para leer de éste.”

David Whitmer repitió insistentemente que el proceso de traducción ocurrió a plena vista de los familiares y amigos de José Smith. (La imagen común de una cortina que colgaba entre el Profeta y sus escribas, vista algunas veces en ilustraciones de la historia del Libro de Mormón, está basada en una mala interpretación. Sí existió una cortina, al menos en las últimas etapas del proceso de traducción, sin embargo, esa cortina no estaba suspendida entre el traductor y el escriba sino cerca de la puerta delantera de la casa de Peter Whitmer, con el fin de prevenir que los caminantes y mirones interfieran con la obra.)

Una evidencia adicional que demuestra que, sea lo que estuviera pasando, José Smith no estaba simplemente leyendo de un manuscrito, proviene de un episodio relatado por David Whitmer a William H. Kelley y a G. A. Blakeslee en enero de 1882:

    Él no podía traducir a menos que fuese humilde y poseyese los sentimientos correctos hacia todos. Se los ilustraré para que vean. Una mañana cuando él estaba alistándose para continuar con la traducción, algo estuvo mal con la casa y él se molesto por esto; era algo que Emma, su esposa, había hecho. Oliverio y yo subimos las escaleras y José se nos unió rápidamente para continuar con la traducción, pero él no pudo hacer nada. No pudo traducir ni una simple sílaba. Él bajó las escaleras y fue a un jardín en donde oró al Señor; estuvo fuera por casi una hora, y cuando volvió a la casa le pidió perdón a Emma y entonces subió las escaleras a dónde estábamos y la traducción continuó sin problemas. Él no podía hacer nada a menos que fuese humilde y fiel.

Whitmer le contó la misma historia a un corresponsal del Omaha Herald durante una entrevista el 10 de octubre de 1886. En lo que tal vez es un lenguaje sobredimensionado, el reportero del Herald resumió el acontecimiento de la siguiente manera:

    Él [José Smith] fue de nuevo a orar a la arboleda, y esta vez se fue por una hora completa. Sus amigos llegaron a estar bastante preocupados, y estaban a punto de organizar una búsqueda, cuando José entró pálido a la habitación, habiendo padecido un severo castigo de las manos del Señor. Fue directamente a su esposa en humildad, pidiendo y obteniendo su perdón, volvió a la obra, y con mucho gozo para él mismo y para los ansiosos amigos que lo rodeaban, la piedra volvió a mostrar las letras de fuego.

Parecería ser de esta anécdota que José Smith necesitaba estar espiritual o emocionalmente preparado para que continuase el proceso de traducción, algo que hubiese sido completamente innecesario si simplemente él lo hubiese leído de un manuscrito preparado. En este punto un escéptico podría tal vez sugerir que las distracciones emocionales interferían con la habilidad de José Smith para recordar un texto que él había memorizado la noche anterior para dictárselo a sus inocentes secretarios, o que los devaneos personales lo distraían como para poder improvisar un texto original que pueda ser escrito como si le hubiese ocurrido a él. Pero tales potenciales contra-explicaciones sufren de serios defectos: Si fuera remotamente posible imaginar a José Smith o a cualquier otra persona memorizar o componer casi 5000 palabras diarias, día tras día, semana tras semana, en la producción de un libro complejo y voluminoso es una pregunta que los lectores pueden meditar por sí mismos. También uno podría preguntarle al mismo escéptico por qué José simplemente no escribió el libro por sí mismo si estaba en verdad fingiendo la recepción del texto por revelación.

Una anécdota relatada por Martín Harris a Edward Stevenson dar evidencia contra el que la traducción sea un simple dictado de un texto memorizado o la lectura mecánica de un manuscrito ordinario introducido subrepticiamente en la habitación. Al hablar Harris de los primeros días de la obra, antes de la llegada de Oliverio Cowdery, cuando él servía como escriba, “dijo que el Profeta poseía una piedra vidente, mediante la cual él era capaz de traducir, así como también por el Urim y Tumim, y que por conveniencia él usaba la piedra vidente.” La piedra vidente era colocada en un sombrero para oscurecer la luz circundante y hacer legibles las palabras escritas en ella. Al contrario, por supuesto, el escriba necesitaba luz para poder escribir el texto. Esta situación, aunada al hecho de no existir una cortina divisoria, puede haber hecho muy difícil, si no imposible, que José escondiese un manuscrito, o libros, o las planchas mismas. El relato de Stevenson continúa:

    Con la ayuda de la piedra vidente aparecían las oraciones y eran leídas por José y escritas por Martín, y cuando terminaba de escribir él decía: “Escrito”, y si estaba correctamente escrito, la oración desaparecía y aparecía otra en su lugar, pero si no estaba escrita correctamente esta permanecía hasta que se corrigiese, de manera que la traducción era tal como fue grabada en las planchas, precisamente en el lenguaje que se usaba entonces. Martín dijo que después de continuar con la traducción cuando ellos se cansaban, bajaban al río y se ejercitaban tirando piedras, etc. En una ocasión mientras lo hacían, Martín encontró una piedra que se asemejaba mucho a la que se usaba para traducir, y al reasumir la obra de traducción, Martín reemplazó la piedra vidente con la que había encontrado. Él dijo que el Profeta permaneció en silencio, y se esforzaba de manera inusual por ver en la obscuridad, sin que aparecieran trazos de las habituales oraciones. Muy sorprendido, José exclamó: “¡Martín! ¿Qué es lo que pasa? ¡Todo está tan obscuro como en Egipto!” El rostro de Martín lo delató, y el Profeta le preguntó por qué lo había hecho, a lo que Martín respondió que para tapar la boca de los necios que le habían dicho que el Profeta se había aprendido todas esas oraciones y que solo las estaba repitiendo, etc.

Además, resulta claro por medio de un cuidadoso análisis del manuscrito original que José no sabía de antemano lo que el texto iba a decir. Los cortes de capítulos y las divisiones de los libros aparentemente lo sorprendían. Evidentemente él veía alguna indicación de un corte en el texto, y, cada vez que ocurría, le decía al escriba que escribiese “Capítulo” y más tarde se agregaban los números. Por ejemplo, en lo que ahora reconocemos como el final de 1 Nefi, el manuscrito original primero indica que iba a empezar un nuevo capítulo (En las divisiones de capítulos original el texto que continuaba estaba marcado como “Capítulo VIII.) Cuando José y Oliverio subsecuentemente descubrieron que en vez de eso estaban ante el inicio de un libro completamente distinto, 2 Nefi, la especificación original de capítulo fue tachada y colocada después del título del nuevo libro. Esto es muy instructivo. Indica que José podía solo ver el final de una sección pero que no sabía si la siguiente sección sería otra porción del mismo libro o, por el contrario, el comienzo de un libro enteramente nuevo.

Inclusive, había partes del texto que él no entendía. Su esposa Emma recordaba de las primeras etapas de la traducción: “Cuando llegaba a los nombres propios que él no podía pronunciar, o a palabras largas, las deletreaba”, y evidentemente ella mencionó su experiencia a David Whitmer o a cualquier otra persona que supiese de este fenómeno de manera independiente. Whitmer le contó a E. C. Briggs y a Rodolfo Etzenhouser en 1884 que “cuando José no podía pronunciar las palabras las decía letra por letra.” Briggs también recordó una entrevista de 1856 en la que Emma Smith “hizo hincapié en la limitada educación de su esposo mientras él traducía el Libro de Mormón, cuando ella era su escriba, ‘Él no podía pronunciar la palabra Saríah.’ Y en una ocasión cuando estaba traduciendo, cuando se mencionaron los muros de Jerusalén, él se detuvo y dijo: ‘Emma, ¿Jerusalén tenía muros que la rodeaban? Cuando le dije que así era me respondió: ‘Oh, pensé que había sido engañado.’” Como se resumió del testimonio de David Whitmer en 1885 en el Chicago Tribune, éste confirmó la experiencia de Emma: “Al traducir los caracteres, Smith, quien era iletrado y muy poco versado en la historia bíblica, a menudo era compelido a deletrear las palabras, no sabiendo la pronunciación correcta, y el Sr. Whitmer recuerda el hecho de que en ese tiempo Smith ni siquiera sabía que Jerusalén era una ciudad amurallada.” (El uso del término iletrado es potencialmente engañoso puesto que José Smith era letrado, según el uso actual de la palabra, ya que él podía leer y escribir. Pero José no era una persona instruida; no era un hombre de letras. Según esto, en un sentido de la palabra, él era iletrado.)

En la noticia de la muerte de David Whitmer, e indudablemente basados en sus entrevistas anteriores a él, el número del Chicago Times del 24 de enero de 1888 volvió a hacer alusión a las dificultades que tenía José Smith con el texto que dictaba: “Smith, siendo iletrado, a menudo tropezaba con palabras grandes, las que el maestro de la villa [Oliverio Cowdery] se las pronunciaba, de tal manera que la obra prosiguiera.”

Así vemos que José Smith parecía haber estado leyendo desde algo, pero que no tenía ningún libro, manuscrito o documento con él. Parece ser que era un texto nuevo y extraño para él, y que requería cierto enfoque emocional o mental antes de poder leerlo. Todo esto es completamente consistente con las afirmaciones de José Smith, de que él estaba dictando el texto por revelación mediante un instrumento interpretativo, y no concuerda con las afirmaciones de que él había creado el texto previamente, o que estaba leyendo de una copia fraudulenta de algún manuscrito perteneciente a otra persona. Para hacer plausible esta última teoría tendríamos que rechazar el testimonio unánime de los testigos visuales en el proceso e ignorar la evidencia del mismo manuscrito original.

Trajes de Baño


Por lo menos en el hemisferio sur, el día de hoy es el primer día del verano 2011-12 por lo cual oficialmente comienza la temporada de vacaciones y playas.

 

Hace unos días estaba mirando una revista mormona gringa en la cual mostraban los modelos “aceptables” de trajes de baño para mujeres. Al ser un mercado más grande, los miembros de la Iglesia en EEUU tienen inclusive tiendas especializadas en ropa “modesta” que van mas allá del clásico traje de baño de una sola pieza que universalmente es
considerado como el “traje de baño apropiado” por la generalidad de la gente de la Iglesia. Presentaban el clásico “una pieza”, unos mononos una pieza “vintage” y también un nuevo modelo llamado “Tankini” , el cual barbi y yo encontramos muy lindo pero que entre los gringos muchos encontraban que era “no aceptable” debido a que mostraba el ombligo, y ustedes ya saben, mirar ombligos es pecado….

Estos modelos estaban bien bonitos, un vintage y un tankini, para que entiendan de que hablo (ya saben, una imagen vale mas que mil palabras)


Un traje “una pieza”, en teoria las maestras de mmmjj no podrian decirle nada a Pam….

Por suerte hubo consenso de que no es necesario el utilizar burkinis o alguna suerte de ropa ultraconservadora a lo musulmán,  pero también hay varias opiniones de hasta donde el traje de baño es “aceptable”. Para nosotros los hombres la vida (como siempre) es más sencilla: Con unas bermudas estamos ok, además que hay que tener algo de “personalidad” como para bañarse con zungas o cosas así (aunque nunca faltan los ex-misioneros medio falladitos, pero ese es otro tema) pero para las mujeres
es todo un tema.

Con la barbi me puse a conversar de esto y me comentaba que era todo un tema cuando se salía de paseo con las mujeres jóvenes o en los típicos paseos de adultos solteros. Debido a que en nuestro país no hay muchas opciones para traje de baño de una pieza, muchas jóvenes optaban por el clásico de bañarse con polera, aunque mi opinión es que generalmente quienes hacían eso era más que nada porque estaban pasaditas de peso que por modestia (esto de la modestia es una buena escusa para muchas para no cuidarse), sin embargo Barbará era tajante al explicar que una chica podía usar un traje de una pieza, ultra vintage y todo eso, pero dependiendo como lo usara podría resultar tanto o mas incitador que un monokini para el sexo opuesto (o no Pamela?), lo cual está totalmente de acuerdo con la “norma” que aparece en la Fortaleza de la Juventud, la cual habla de la ropa demasiado ajustada o que deja ver mucho, lo cual puede ocurrir con cualquier ropa, dependiendo como se use. Además me explicaba que aunque no era la idea de que las chicas usaran trajes demasiado llamativos, en su opinión, era mucho peor para la espiritualidad cuando otros “hermanos” y “hermanas” comenzaban a murmurar a las espaldas de estas chicas y empezaban a juzgarlas por cómo iban a la playa, consiguiendo que inclusive algunas se alejaran de la Iglesia por cosas tan básicas como esta. En ese aspecto, le encontré toda la razón…

La verdad me doy cuenta que es bien complicado el tema para las mujeres. Uno como hombre, ni se complica la vida, pero para ellas es todo un tema. Y ustedes, que traje de baño usan?. Que piensan “hay que usar”? y cuáles son sus estrategias para tratar con el tema?.

Asi empieza

Por Axel

Estaba sentado  estudiando uno de los últimos ramos de mi carrera cuando decidí abrir Facebook para revisar si tenía algún mensaje (escusa típica para evadir el estudio, es un resquicio). Al percatarme que no tenía nada en mi bandeja de entrada me puse a chismear (es Chile se usa para decir que uno estuvo husmeando) las publicaciones de los varios seres humanos en mi lista de mas falso que “amigos” de Facebook y me encontré con la publicación de una imagen en donde etiquetaron a un amigo.

Aquí la foto:

 

Al ver la foto mis ojos se fijaron en determinas frases, a saber, “receta de la coca cola”, “alcohol”, “cafeína”, “coca”, y para terminar, la que me dejo mirando a júpiter, “CONCLUSION: TOMAR COCA COLA ES FALTAR A LA PALABRA DE SABIDURIA”. Automáticamente  pensé que el que hizo eso, es el típico ser humano que toma algo como verdad sin ni siquiera tener una prueba cierta, un documento fidedigno, que nos pueda llevar a presentar un postulado o concluir una verdad.

Cosas tan pequeñas como estas confunden a los que están recién aprendiendo el evangelio, da pie a confusión a aquellos que se sienten débiles en la fe (porque satanás  usa como argumento este tipo de cosas para que piense que es un gran pecador), entrega una herramienta poderosa para que satanás entre en la mente de muchos, confundiendo, haciendo que otros se irriten, causando enemistad. Incluso provoca que quien lo publico, pierda su credibilidad.

Ojala tengamos mas cuidado con lo que publicamos en internet, particularmente en aquello que diga relación con la iglesia, porque es mucho lo que está en juego.

El dia largamente esperado ha llegado.

La restriccion habia durado casi 150 años. Aun cuando la iglesia desde siempre lucho por la igualdad de los derechos civiles entre todas las razas y fue una de las pocas iglesias que, exceptuando el tema del sacerdocio y lo que de ahi deriva, no hizo ninguna excepcion mas entre blancos y negros (por ejemplo, no habian iglesias solo negros e iglesias solo blancos, solo habian capillas, y no se tienen estadisticas de cuantos negros habian en la iglesia en esos años por el simple hecho que a todos los contaban como igual), sin embargo, la iglesia y los miembros tenian que cargar una pesada carga y estigma de racismo sobre sus espaldas.

Fue un tiempo de Fe y pruebas. A pesar de que la gran mayoria de los miembros estaba de acuerdo con dar el sacerdocio a todos los hombres, la fe siempre fue fuerte en apoyar a los lideres puestos por Dios. No hubo discencion en la Iglesia, los miembros no se dividieron en grupos, no se levanto la voz contra los ungidos, solo soportaron la carga.

Los lideres de la Iglesia aguardaron. A pesar de la presion se mantuvieron firmes esperando la revelacion casi todos esperaban venir. Era cuestion de tiempo para que todas las bendiciones se derramaran sobre los hombres. Con la luz que habia en ese momento, incluso algunos lideres dieron una opinion que ahora nos cuesta comprender, sin embargo, el dia llego y todo lo anterior fue borrado. “Él ha escuchado nuestras oraciones y ha confirmado por revelación que ha llegado el día prometido por tan largo tiempo en el que todo varón que sea fiel y digno miembro de la Iglesia puede recibir el santo sacerdocio,”. A partir de ese momento, todo cambio. Gordon B. Hinckley señala que todos los que estuvieron involucrados en ese proceso “no volvieron a ser los mismos. La Iglesia no volvio a ser la misma”. Bruce R. McConkie, quien anteriormente habia escrito justificando la restriccion y señalando que la gente de color tendria que esperar hasta el milenio, humildemente señalo que todo lo anterior habia cambiado y habia que dejarlo pasar, no importando quien lo hubiese dicho, nueva luz habia llegado a los hombres.

En deseret news me he emocionado un poco leyendo los testimonios de la gente que vivio ese momento. Cuentan como al recibir se sintio como un dia de alegria generalizada. La prueba estaba superada, todos podian recibir las bendiciones. Hombres cuentan cuando conduciendo escucharon por la radio el anuncio del 7 de junio, se apearon al camino, detuvieron su automovil y oraron dando gracias a Dios. En muchas partes, miembros de la iglesia y misioneros hicieron ayunos en ambiente de fiesta y alegria (joy) por el anuncio. Finalmente, habia llegado.

El dia de mañana (en 2008) la iglesia tiene preparado un espectaculo especial no-titulado “Hossana, el dia ha llegado” en celebracion a los 30 años de la declaracion. Es una celebracion mundial, aunque me parece que no sera retransmitido en forma oficial. Sin embargo, InfoSud ya esta preparado para grabar y compartir el mensaje de este espectaculo especial en este dia de alegria en una transmision compartida (jejejej) con este sitio.

Mis palabras finales son que hace años tuve la duda y me dedique a estudiar para saber que paso. Hay una enorme cantidad de material al respecto, lamentablemente casi todo en ingles. Me sirvio mucho, por que como pocos, este tema involucro casi toda la historia de la iglesia, sentimientos de hombres, revelaciones de Dios y todo un transfondo etico, social y cultural. Por muchas cosas, este ha sido uno de los tiempos mas valiosos estudiando ya que me permitio comprender muchas cosas que antes no entendia: La revelacion continua, la importancia del profeta actual, el proceso de canonizacion de las escrituras, que nuestros lideres, son seres humanos y actuan como tales, etc. Mi testimonio de la obra fue mas grande despues de estudiar este tema, por eso, a aquellos (y se que los hay) que tienen dudas, que no entienden que ocurrio y eso causa conflictos en su corazon, les invito a no tener miedo y dar el salto que nos permitira llegar a comprender mas el tema, les aseguro que a pesar de todo este proceso, tan triste a veces, llegaran a tener, principalmente la conclusion de que: Todo lo que ocurrio y el proceso envuelto es un testimonio mas de que esta es la Iglesia del Señor y todo lo que ocurrio, testifica de que El es el que dirige esta Iglesia.

Como ultimo aporte al tema, la traduccion del testimonio de uno de los grandes apostoles, LeGrand Richards, en una entrevista dada a los pocos dias de la revelacion en las oficinas de la Iglesia. Por supuesto, en Leer Mas.

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