La Carta Salamandra

La Carta de la Salamandra fue uno de los cientos de documentos históricos que salieron a la luz en la década de 1980 y fue causa de mucha controversia entre miembros y no miembros de la Iglesia debido a que su contenido cuestionaba fuertemente la “versión oficial” y comúnmente aceptada de la historia de José Smith.

Una vez aparecida, la carta fue aceptada por algunos expertos en documentos y rechazada por otros. Entre los expertos que aceptaron la carta figura Kenneth W. Rendell, uno de los principales expertos en documentos históricos y detección de falsificaciones de los EEUU. A nivel de la Iglesia, la carta fue aceptada con cautela por medio de la oficina del historiador de la Iglesia señalándose de que aunque para los expertos (mormones y no mormones) no habían encontrado signos de falsificación, tampoco habían pruebas sólidas de que fuese un documento legitimo. A pesar de ello y luego de la compra y posterior donación a la Iglesia por medio de un particular y la publicación de su contenido por la Iglesia, varias personas comenzaron a dudar de su autenticidad por lo cual, Mark Hoffman, la persona que había “descubierto” el documento junto con otros de los documentos históricos mas notables, ideo una trama para deshacerse de la evidencia por medio del asesinato con bombas de personas relacionadas que estaban comenzando a sospechar de la falsificación pero que sin embargo, resulto también en la explosión de una de las bombas en su automóvil por lo cual quedo gravemente herido.

Los puntos principales de interés respecto a la Carta Salamandra, especialmente de parte de los críticos de la Iglesia, residen en el contenido mismo de la Carta, la cual aunque se ha probado falsa se sigue utilizando hasta el día de hoy como “fuente” de las ideas que relacionan a José Smith con practicas pseudo mágicas, y la acusación de la caída bajo un engaño de los lideres de la Iglesia, los cuales según algunos críticos no podrían haber sido engañados por la falsificación si ellos realmente fuesen “inspirados por Dios”.

 

La Trama de Mark Hoffman.

(Articulo tomado del blog “Un Barco Mas Grande – Grandes y pequeños traspiés de la historia).

El 15 de octubre de 1985, a las siete de la mañana, Steve Christensen, coleccionista de documentos antiguos, volaba por los aires al abrir un paquete con una bomba casera que acababa de llegar a su oficina, en Salt Lake City. Un par de horas después, Kathy Sheets, esposa del socio de Christensen, recibió un paquete bomba similar en su casa. También murió a causa de la explosión.

La empresa de Christensen y Sheets estaba en bancarrota y la policía manejó la hipótesis de que los asesinatos fueron obra de algún deudor vengativo. Pero al día siguiente, también en Salt Lake City, una tercera bomba estuvo a punto de acabar con la vida de Mark William Hofmann cuando arrancaba su coche. Hofmann, que acabó malherido, no era socio de Christensen y Sheets pero sí habían tenido una relación previa. Hofmann era un importante especialista en libros y documentos antiguos impresos en Norteamérica, y había vendido varios papeles de extraordinario valor a la Iglesia Mormona. La empresa financiera que dirigían Christensen y Sheets, CFS, había aconsejado a los lideres mormones la compra de los documentos descubiertos por Hofmann.

Sin embargo, Hofmann era conocido por asuntos mucho más importantes. Era el descubridor del documento impreso por los colonos norteamericanos más antiguo conocido: The Oath of a Freeman (El juramento del hombre libre), un juramento de los primeros ciudadanos de Massachussets. Hasta entonces, el documento más antiguo que se conservaba impreso de las colonias norteamericanas era el Bay Psalm Book, que data de 1640. Se tenía constancia de que The Oath of a Freeman había existido y que se habían hecho cincuenta copias del documento en 1639; incluso se conocía su contenido, pero se creía que todas las copias se habían perdido. El laboratorio de la Universidad de California realizó las pruebas de datación por radiocarbono a la tinta del juramento y estableció una antigüedad aproximada similar a la del Bay Psalm Book. El papel también era el correcto por lo que todo parecía indicar que el documento era auténtico y había salido de la misma imprenta que el Bay Psalm Book, pero un año antes, en 1639. La Biblioteca del Congreso compró el documento a Hofmann por un millón de dólares.

Hofmann también era famoso por haber sacado a la luz, un par de años antes, la Carta Salamandra, un importante documento que atacaba directamente al fundador de la Iglesia Mormona acusándolo de ser practicante de magias oscuras. La Carta Salamandra tenía especial valor ya que databa de la época en que fue fundada la Iglesia y supuestamente estaba escrita por un mormón arrepentido.

¿Qué había detrás de todo esto? Dos ejecutivos, coleccionistas de libros antiguos, reciben un paquete bomba cada uno, aunque es la mujer de uno de ellos la victima de la segunda bomba. Al día siguiente otra bomba está a punto de acabar con un importante especialista en textos antiguos norteamericanos que recientemente había hecho un descubrimiento enormemente importante -The Oath of a Freeman- y que, además, estaba enemistado con la Iglesia Mormona. Iglesia con a la que él mismo había vendido anteriormente documentos por el valor de decenas de miles de dólares en operaciones llevadas a cabo por los dos ejecutivos que habían recibido las bombas.

Extraños documentos centenarios, asesinatos, mormones, libros perdidos. La historia tiene los ingredientes adecuados para acabar hablando de conspiraciones, tramas ocultas y misteriosas, o conocimientos secretos que deben permanecer alejados de los ojos de los mortales. La cosas, en realidad, fueron muchísimo más mundanas.

Primeros pasos en el difícil arte del engaño

Hofmann nació en Salt Lake City en 1954. Su familia, mormona por supuesto, era extremadamente religiosa y Hofmann fue enviado como misionero a Bristol, cuando tenía diecinueve años. En Inglaterra se aficionó a los libros antiguos, sobretodo aquellos que trataban sobre la religión mormona. Los compraba en los numerosos mercadillos de objetos antiguos que existían en Bristol, así como en librerías de viejo. Pronto acumuló una importante colección.

Poco después de regresar a Estados Unidos, Hofmann mostró a un amigo un valioso ejemplar de la Biblia del Rey Jaime. En su interior había un sobre que parecía muy antiguo y que Hofmann decía haber encontrado allí. Lo abrió frente a su amigo y descubrió en su interior una carta de Martin Harris fechada en 1828. La carta tenía enorme importancia para los practicantes de la fe mormona ya que Harris fue el primer discípulo de Joseph Smith, el fundador de la Iglesia Mormona. Además, si la fecha era correcta, la carta fue escrita dos años antes de la publicación del Libro del Mormón en 1830. Los mormones examinaron el documento y declararon que era auténtico; se lo compraron a Hofmann por 20.000 dólares y un ejemplar de la primera edición del Libro del Mormón. Está fue la primera de las numerosas falsificaciones que Hofmann vendió a la Iglesia Mormona. Eran imperfectas comparadas con sus trabajos posteriores pero los mormones pagaban miles de dólares por ellas y Hofmann pudo abrir un negocio de libros antiguos. Con el tiempo perfeccionó sus falsificaciones con lo que pudo vender documentos a mayor diversidad de compradores, no solo a la Iglesia Mormona.

En 1985 Hofmann aseguró a un conocido que había descubierto el documento más importante de la historia de los Estados Unidos.

La falsificación perfecta

Una vez decidido el documento a falsificar, el Oath of a Freeman, lo que más le preocupaba a Hofmann era el como cubrirse las espaldas sobre su procedencia. Para ello usó un trozo de papel envejecido en el que imprimió un viejo poema. Encabezó el texto con el título The Oath of a Freeman y le puso una etiqueta de precio por 25 dólares, luego lo dejó en el cajón de las gangas de los almacenes Argosy Company. Dos días después volvió, cogió el papel así como otros cuatro documentos baratos del cajón y pidió a la cajera que le hiciera una factura detallada por la compra de los cinco artículos. En cuanto salió de la tienda se aseguró de destruir el papel con el poema sin valor. Ya tenía lo que quería: una factura probando que había encontrado The Oath of a Freeman en aquellos almacenes, entre papeles viejos, y que había pagado por él.

Ahora venía la parte difícil. Falsificar el juramento. Primero se hizo con un facsímil del Bay Psalm Book, impreso en la misma imprenta en la que se habían hecho las cincuenta copias del juramento y lo fotocopió. Recortó todas las letras y las pegó en otro folio conformando el texto de The Oath of a Freeman y rodeándolas de una cenefa de flores. Volvió a fotocopiarlo todo y acudió a un grabador para que le fabricara una plancha de zinc con todas las letras y motivos para imprimir. Luego limó y desgastó los bordes de las letras metálicas de la plancha para simular el uso prolongado que probablemente presentaban los tipos originales.

Para hacer la tinta recurrió a una mezcla de linaza similar a las usadas en las primeras imprentas. Después redujo a minúsculos fragmentos parte del cuero que encuadernaba un libro del siglo XVII y mezcló los trocitos con la tinta. Este simple truco sirvió para que las pruebas realizadas por los laboratorios de la Universidad de California establecieran que la tinta tenía la antigüedad correcta. También le añadió goma arábiga para que se agrietara como en los textos antiguos. Por último, una pizca de sosa cáustica le dio el tono marronaceo adecuado.

Ya tenía la tinta y la plancha de zinc que simularía una imprenta del siglo XVII. Solo faltaba el papel. Hofmann dejó que la hoja se enmoheciera antes de imprimirlo. Después, ya con el texto, la introdujo en una cámara de ozono para oxidarla y atenuar la tinta.

Hofmann engañó a todos los expertos que se lanzaron a examinar el documento y consiguió venderlo a la Biblioteca del Congreso por un millón de dólares.

Una cortina de humo

A pesar de que la falsificación del Hofmann había superado todos los análisis y pruebas que habían realizado los expertos, las sospechas sobre el mormón estafador llegaron del lugar más inesperado. Theodore Cannon, abogado del condado, tenía diecisiete años de experiencia como técnico de prensas de copiado. En cuanto vio el “Juramento” se dio cuenta de que había algo que olía mal en aquel documento y levantó la voz de alarma.

Hofmann, ahogado por las deudas, veía como los compradores de sus últimas ventas, incluyendo Oath of a Freeman, se negaban a pagarle hasta que el asunto se esclareciera. En ese momento, Hofmann, que hasta entonces se había comportado de forma sumamente inteligente, tomó su decisión más estúpida: crear una cortina de humo con unas serie de atentados al mismo tiempo que quitaba de en medio a posibles testigos en su contra.

Él mismo fabricó las bombas con las que pensaba llevar a cabo su plan. Eliminó a Christensen y, por error, asesino también a la mujer de Sheets con una bomba destinada a su marido. La tercera bomba sigue planteando problemas hoy en día ya que Hofmann, que actualmente cumple cadena perpetua, siempre se ha negado a decir nada sobre ese tema pese a que confesó voluntariamente los otros asesinatos y las falsificaciones. Pudiera ser que estuviera destinada a Brent Ashworth, otro coleccionista de textos antiguos que había hecho negocios con Hofmann. Otra hipótesis es que la tercera explosión fuera un intento de suicidio. Pero la teoría más probable, tanto para la policía como para los medios, es que Hofmann intentara usar esa bomba para simular un intento de asesinato en el que él era la víctima. La coartada podría haberle costado la vida y, de hecho, le causó gravísimas heridas. Puede que la vergüenza que conllevaría confesar una idea tan estúpida haya mantenido cerrada la boca de Hofmann durante años.

Días después de los asesinatos, cuando la policía ya tenía claro quien era el culpable, Theodore Cannon, el abogado impresor, descubrió finalmente el error de Hofmann. Tal como había sospechado, la clave estaba en las distancias entre las líneas. En una imprenta, los tipos móviles se enganchan en unos soportes para formar la plancha final. Estos soportes hacen que la distancia entre cada línea tenga que ser igual o mayor a la altura del mayor carácter usado. Así mismo, los motivos decorativos como el usado por Hofmann también debían estar a una distancia mínima del texto debido a los soportes adicionales que había que añadir a la plancha. Midiendo las distancias que había usado Hofmann, Cannon dedujo fácilmente que aquel texto no había salido de ninguna imprenta. Al poco tiempo, Hofmann confesó los asesinatos así como las falsificaciones vendidas a los mormones y el fraude de Oath of a Freeman. Fue condenado a pena de muerte pero finalmente fue conmutada por cadena perpetua. Hasta hoy, Hofmann ha intentado suicidarse tres veces en la cárcel.

Epilogo

Hofmann no admitió haber realizado más falsificaciones que las antes citadas a pesar de que sí que llevó a cabo bastantes más. En 1997 la casa de subastas Sotheby´s vendió a la Biblioteca Jones un poema original manuscrito de Emily Dickinson. Tiempo después se descubrió que era una falsificación de Hofmann. Nadie sabe cuantos antiguos documentos creados por Hofmann siguen en circulación.

El Contenido de la Carta

El contenido de la carta implicaba un aspecto mágico de la vida de José Smith, un tema que ha sido objeto de un controvertido debate entre los estudiosos de la historia de Santos de los Últimos Días. La Carta de la Salamandra fue supuestamente “escrita” por Martin Harris a William Wines Phelps, uno de los primeros conversos en el movimiento de Santos de los Últimos Días. Harris trabajo por un corto período como escribiente para la traducción del Libro de Mormon desde las planchas de oro, y ayudo en el financiamiento de la primera edición del Libro de Mormón.

La carta presenta una versión de la recuperación de las planchas de oro que contrastaba con la versión “ortodoxa” de los hechos relatados por José Smith y el movimiento Santo de los Últimos Días, versión que de ser cierta, confirmaba algunos aspectos controvertidos de la vida de Smith. Smith había sido acusado de ser “excavador de tesoros” y de haber usado una “piedra [mágica] de vidente”.

De acuerdo con esta carta, cuando José Smith desenterró las planchas una “salamandra” se le apareció, la cual se transformó en un espíritu que se negó a darle a José las planchas a menos que su hermano Alvin Smith también estuviese presente. Esto habría sido muy difícil, ya que Alvin había muerto antes del tiempo de la supuesta aparición. Esta referencia puede haber sido un intento de Hofmann para asociar la recuperación de las planchas de oro a un rumor respecto a que la tumba de Alvin Smith había sido desenterrada por la familia Smith para utilizar sus restos mortales en una ceremonia mágica.

El uso de Mark Hofmann de una salamandra se basó en leyendas existentes acerca de ciertos animales con poderes sobrenaturales. De hecho, Hofmann pudo haber sido inspirado en su historia por uno de los primeros libros anti mormones llamado “Mormonism Unvailed” (1834), el cual afirmaba que existía el rumor de que un animal tipo sapo se le había aparecido a José Smith cuando este obtuvo las planchas de oro.

Texto de la Carta de Salamandra

(ingles antiguo -y enredado- por lo cual prefiero no traducirlo)

Palmyra October 23d 1830

Dear Sir

Your letter of yesterday is received & I hasten to answer as fully as I can–Joseph Smith Jr first come to my notice in the year 1824 in the summer of that year I contracted with his father to build a fence on my property in the corse of that work I approach Joseph & ask how it is in a half day you put up what requires your father & 2 brothers a full day working together he says I have not been with out assistance but can not say more only you better find out the next day I take the older Smith by the arm & he says Joseph can see any thing he wishes by looking at a stone Joseph often sees Spirits here with great kettles of coin money it was Spirits who brought up rock because Joseph made no attempt on their money I latter dream I converse with spirits which let me count their money when I awake I have in my hand a dollar coin which I take for a sign Joseph describes what I seen in every particular says he the spirits are grieved so I through back the dollar in the fall of the year 1827 I hear Joseph found a gold bible I take Joseph aside & he says it is true I found it 4 years ago with my stone but only just got it because of the enchantment the old spirit come to me 3 times in the same dream & says dig up the gold but when I take it up the next morning the spirit transfigured himself from a white salamander in the bottom of the hole & struck me 3 times & held the treasure & would not let me have it because I lay it down to cover over the hole when the spirit says do not lay it down Joseph says when can I have it the spirit says one year from to day if you obay me look to the stone after a few days he looks the spirit says bring your brother Alvin Joseph says he is dead shall I bring what remains but the spirit is gone Joseph goes to get the gold bible but the spirit says you did not bring your brother you can not have it look to the stone Joseph looks but can not see who to bring the spirit says I tricked you again look to the stone Joseph looks & sees his wife on the 22d day of Sept 1827 they get the gold bible–I give Joseph $50 to move him down to Pa Joseph says when you visit me I will give you a sign he gives me some hiroglyphics I take then to Utica Albany & New York in the last place Dr Mitchel gives me an introduction to Professor Anthon says he they are short hand Egyption the same what was used in ancient times bring me the old book & I will translate says I it is made of precious gold & is sealed from view says he I can not read a sealed book–Joseph found some giant silver specticles with the plates he puts them in an old hat & in the darkness reads the words & in this way it is all translated & written down–about the middle of June 1829 Joseph takes me together with Oliver Cowdery & David Whitmer to have a view of the plates our names are appended to the book of Mormon which I had printed with my own money–space and time both prevent me from writing more at present if there is any thing further you wish to inquire I shall attend to it

Yours Respectfully Martin Harris

 

La autenticidad

La carta fue considerada auténtica por experimentados examinadores de documentos, un testimonio de las superiores técnicas de falsificación de Hofmann. La carta también pareció respaldar la opinión de Reed Durham, D. Michael Quinn y otros en relación a aspectos “mágicos” de las experiencias religiosas de Smith. El desencanto de Hofmann con la Iglesia puede haber jugado un papel en la selección del material usado para forjar su documento. Mientras mas sensacional y controvertido el tema, mayor había de ser su valor potencial de mercado potencial, pero además, el contenido alimentaria las sospechas sobre el origen oculto de los Santos de los Últimos Días, aliviando a Hofmann de parte de la carga de su entonces falleciente fe.

La compra del documento por la Iglesia

La carta fue ofrecido inicialmente a Don Schmidt del departamento histórico de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días el 3 de enero de 1984, por Lyn Jacobs, quien quería cambiarla por una moneda de oro mormona de 10 dólares. Jacobs dijo a Schmidt que había recibido la carta de parte de un coleccionista del este de EEUU, referido por Mark Hofmann. Más tarde ese mismo día Jacobs también se reunió con Gordon B. Hinckley, quien le dijo que “Realmente no se si nosotros [la Iglesia] la queremos”. Jacobs cambió su oferta por una copia del “Libro de los Mandamientos” (el libro original de Doctrina y Convenios). Esta oferta también fue rechazada. Jacobs también sugirió que Brent Ashworth podría tener un interés en ella, aunque Hofmann ya le había mostrado una transcripción que este había considerado falsa. Personal del departamento histórico de la Iglesia creyeron que el contenido de la carta parecía demasiado similar al relato de “Mormonism Unvailed” por lo cual lo comunicaron a Hinckley, quien finalmente decidió no recomendar a la Primera Presidencia el comprar el documento. La carta también fue ofrecida a otras partes interesadas, incluyendo a prominentes críticos del mormonismo como Jerald y Sandra Tanner, quienes también expresaron sus dudas sobre su autenticidad. De esta forma nunca se alcanzo un acuerdo con la Iglesia para su compra por lo cual Hofmann finalmente vendió la carta a Steven F. Christensen el 6 de enero de 1984 por US$ 40,000.

Christensen quería tratar de autenticar la carta y luego donarlo a la Iglesia SUD. Un año más tarde, Hinckley aun tenia dudas acerca de la carta. En un comunicado de prensa de la Iglesia el 28 de abril 1985, declaró: “Nadie, por supuesto, puede estar seguro de que Martin Harris escribió el documento. Sin embargo, en este momento aceptamos el juicio del examinador de que no hay ninguna indicación de que se trate de una falsificación. [pero] Esto no excluye la posibilidad de que pudo haber sido hecha en un tiempo en que la Iglesia tenía muchos enemigos ”.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días dio a conocer públicamente el contenido de la Carta de la Salamandra en abril de 1985. Al mismo tiempo la Iglesia hizo publica una carta para el sistema educativo de la Iglesia, en la cual sugería que los maestros no debían fomentar el debate sobre la Carta de la Salamandra, sino que con mucho tacto responder a las preguntas genuinas sobre el tema. FARMS (un grupo de investigación compuesto por estudiosos SUD, pero que en ese momento no tenía ninguna conexión formal con la Iglesia SUD) publico varios artículos en las que examinaba la Carta de Salamandra, como por ejemplo un articulo titulado “¿Por qué una persona de 1830 podría conectar un ángel con una salamandra?”

Lista oficial de los documentos falsos.

Como resultado de la confesión del asesino convicto y falsificador Mark William Hofmann, numerosos documentos históricos han sido declarados falsos. Los anuncios y los textos de algunos de estos documentos fueron publicados en periódicos de la Iglesia, y los documentos se han utilizado de buena fe desde 1980 en los manuales y han sido marco de debates entre los líderes, maestros y miembros de la Iglesia. Los siguientes documentos y sus contenidos fraudulentos no deben ser utilizados, a pesar de que puede haber aparecido en anteriores publicaciones de la Iglesia [tras su aparición]:

  1. La transcripción de Charles Anthon, supuestamente copiando caracteres egipcios reformados por José Smith del Libro de Mormón, de las planchas de Oro en 1828. (Aparecido en Ensign, Jun. 1980, Dec. 1983.)
  2. La bendición de José Smith III, falsamente representada como la bendición patriarcal dado por el profeta José Smith el 17 de enero de 1844 a su hijo, José Smith III, en el sentido de que este hijo seria designado como su sucesor. (Aparecido en Ensign, Mayo 1981.)
  3. La carta de Lucy Mack Smith, el 23 de enero de 1829, falsamente escrita por la madre de José Smith. Presenta detalles que supuestamente provenían de las 116 páginas del manuscrito perdido del Libro de Mormón, incluyendo la idea de que Ismael, cuyas hijas se casaron con los hijos de Lehi y Sariah, era el hermano de Saríah. (Aparecido en Ensign, Oct. 1982, Dec. 1983)
  4. La carta de Martin Harris, del 13 de enero 1873 a Walter Conrad, supuestamente de puño y letra del hijo de Martin, Martin Harris, Jr., y firmado por Martin Harris, quien habría tenido ochenta y nueve años de edad en ese entonces. Este texto fraudulento reafirma el testimonio de Martin Harris como uno de los Tres Testigos del Libro de Mormón. (Ver Ensign, Nov. 1982, Dec. 1983.)
  5. La carta de David Whitmer del 2 de abril 1873 a Walter Conrad, aparentemente escrito por otro de los Tres Testigos del Libro de Mormón, y que de manera fraudulenta reafirma el testimonio de David Whitmer. (Ver Ensign, Dec. 1983.)
  6. Dos páginas del manuscrito original del Libro de Mormón, que abarca Helamán 14:20 al 15:12, así como las partes de Mosíah 2:6-7 y 2:17-18, supuestamente escritas por Oliver Cowdery directamente de como José Smith lo dictó de la traducción. (Ver Ensign, Oct. 1983, Dec. 1983.)
  7. El contrato de EB Grandin, del 17 de agosto de 1829, falsamente pretendió ser un acuerdo financiero entre la imprenta de Egbert B. Grandin y José Smith para la primera edición del Libro de Mormón. (Ver Ensign, Dec. 1983.)
  8. Para “José Smith, Jr.,”, una copia de la firma del profeta en una primera edición del Libro de Mormón. Si bien la firma es una falsificación Mark Hoffman, una carta de José Smith mencionada en el mismo artículo es de otra fuente y se considera auténtica. (Ver Ensign, Setiembre. 1985.)
  9. La carta de Martin Harris (popularmente conocida como la Carta de la Salamandra blanca), supuestamente escrita en 1830 por Martin Harris con William W. Phelps. Esta carta contiene una relación ficticia de los problemas encontrados por José Smith al obtener las planchas de oro.
  10. La carta Josías Stowell, supuestamente escrita por José Smith en 1825. Contiene información que indica José Smith estaba involucrado en la magia popular. Antes de ser etiquetados de una falsificación, esta carta se creía que era el escrito más antiguo que se conservaba del Profeta.

Mark Hoffman también afirmó estar en el proceso de comprar una colección de escritos de William E. McLellin, uno de los miembros originales del Consejo de los Doce, quien más tarde apostató y perdió su membresía en la Iglesia, pero que nunca se retractó de su testimonio del Libro de Mormón.  Aunque los documentos escritos por William E. McLellin pudiesen existir, Hofmann ha confesado que su propia “colección” no era verdadera.

Hofmann fue también la fuente de un rumor ampliamente difundido en relación con una historia temprana de Oliver Cowdery, documento supuestamente en propiedad de la Iglesia. Este documento no existente, falsamente acredita al hermano de José Smith, Alvin, en el papel para obtener las planchas de oro.

En agosto de 2010, casi treinta años después de que Hofmann cometiese sus falsificaciones, se descubrió otro documento que resulto ser una de sus obras. Una declaración jurada hecha en 1924 por William Edwards con respecto a su participación en la Masacre de Mountain Meadows cuando tenia quince años de edad. Dos expertos que fueron consultados por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días declararon que el documento es una falsificación. Como se puede ver, los documentos comprados por la Iglesia fueron publicados en la Ensign aún cuando no fueron favorables para la Iglesia y fueron motivo de burla y ataques a la iglesia hasta que se descubrió que eran un fraude.

Las criticas y la actuación de los lideres de la Iglesia.

Luego de los asesinatos, captura de Hoffmann y prueba de las falsificaciones se critico a los lideres de la Iglesia, especialmente a Gordon B. Hinckley, de haber sido “engañados” y de ser “incapaces de discernir las malas intenciones de un hombre como Hofmann”. Hinckley más adelante señalo: “Yo le acepte para venir a mi oficina en base a confianza … Admito francamente que Hofmann nos engaño. El también engaño a expertos desde Nueva York a Utah, sin embargo … no me avergüenzo de de admitir que fuimos victimas [de un fraude]. No es la primera vez que la Iglesia se encuentra en esta situación. José Smith fue víctima una y otra vez. El Salvador fue víctima. Siento tener que decir que a veces esto sucede ”.

Para el tiempo de los sucesos narrados, Gordon B. Hinckley, servia como apóstol de la Primera Presidencia, actuando como líder “de facto” debido a que el presidente de la Iglesia, Spencer W. Kimball, se encontraba fuertemente enfermo. Hinckley fue uno de los muchos, incluidos expertos e historiadores en documentos del FBI, que fueron engañados por Hofmann. Algunos de esos documentos ponían en tela de juicio algunas opiniones SUD sobre José Smith y de su rol acercándose mas a las opiniones de los críticos de la Iglesia.

En 1980, el Presidente Hinckley conoció a Mark Hofmann, entonces un estudiante universitario que dijo haber encontrado en una vieja Biblia un papel que parecía ser el manuscrito original con los caracteres copiados por José Smith de las planchas de oro y dados a Martin Harris para su examen por Charles Anthon. Aunque ahora se sabe que era fraudulento, al igual que muchos otros documentos de Hofmann, eran una falsificación plenamente convincente.

Poco después, Hofmann afirmó haber encontrado un registro de la bendición de José Smith a su hijo, José Smith III, en la cual bendijo al niño a los 11 años de edad para ser el “sucesor en la Presidencia del Sumo Sacerdocio”, lo que algunos interpretaron en el sentido de que el hijo sería el siguiente profeta. Esta carta parecía reforzar los argumentos de la Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (una rama mas pequeña del movimiento Santo de los Últimos días que afirma que los descendientes de José Smith debe ser herederos legítimos al Oficio de Presidente y que rechaza la obra del templo y gran parte de lo que hacen diferente a la Iglesia de Jesucristo SUD de los protestantes). La bendición de José Smith III, parecía poner en entredicho las doctrinas SUD de la sucesión de la cabeza de la Iglesia, pero el presidente Hinckley mantuvo firmemente que estos principios eran revelados y correctos y como un gesto de buena voluntad, aquel documento problemático, en lugar de haber sido ocultado o destruido, se le dio públicamente a la Iglesia Reorganizada.

De todo el grupo de documentos recibidos por medio de Hofmann, posiblemente la revelación mas problemática fuese la Carta de la Salamandra, conocida por Gordon B. Hinckley el 3 de enero de 1984. Aunque complicada, la carta también podría ser interpretada en términos de la cultura estadounidense de la frontera [por su ficción] y por las formas figurativas de su expresión, pero los enemigos de la Iglesia, alegaban que refutaba toda la historia “oficial” del Libro de Mormón. Esto y la mayor parte de la problemática de otros documentos de Hofmann se hicieron públicos, aunque no necesariamente con gran entusiasmo. El Presidente Hinckley afirmo que “No tenemos nada que ocultar”. El documento era una falsificación, pero parecía ser auténtico. La explicación del Presidente Hinckley que acompañó a la impresión de la carta completa en el Church News (Abril de 1985, el mismo mes que la Iglesia adquirió oficialmente la carta por medio de una donación) decía: “Nadie, por supuesto, puede estar seguro de que [realmente] Martin Harris escribió el documento. Sin embargo, en este momento aceptamos el juicio del examinador, de que no hay ninguna indicación de que se trate de una falsificación. Esto no excluye la posibilidad de que pudo haber sido hecha en un momento en que la Iglesia tenía muchos enemigos. Es, sin embargo, un interesante documento de esos tiempos”.

El Presidente Hinckley afirmó que la carta no socava la Iglesia o la historia de la Iglesia. Se mantuvo confiado y firme en su postura, a pesar del fuerte asalto de los medios de comunicación y de los críticos de la Iglesia. Él dijo que la Iglesia “sobrellevará cada tormenta que golpeé en su contra. Durará más que todos los críticos que se levanten para burlarse de él. Lleva el nombre de Aquel que es, sí, el Señor Jesucristo” (Church News, 30 de junio de 1985). Esas fueron palabras proféticas.

El 15 de octubre de 1985, dos personas mormonas en Salt Lake fueron asesinados por bombas separadas. Al día siguiente, una bomba explotó en el coche de Mark Hofmann, cerca de la sede de la Iglesia mientras él estaba en el vehículo. Hofmann no murió. Hofmann había sido herido por una de sus propias bombas, una bomba destinada a otra persona o a servirle como coartada como parte de un plan desesperado para salvar su cuello, para cubrir sus huellas, y seguir perpetrando fraudes. La explosión accidental de la bomba de Hofmann en su coche, resultó ser la clave para revelar la verdad detrás del fraude Hofmann. En febrero de 1986 fue acusado de 28 cargos criminales, incluyendo dos cargos de asesinato. Un amplio trabajo de investigación fue necesaria para establecer el caso contra Hofmann y para demostrar que él había falsificado los documentos. Una de las claves fue un científico forense, al descubrir por una técnica de visualización ultravioleta que ayudó a detectar los indicios de falsificación en el trabajo de Hofmann, que era generalmente demasiado sofisticado para los métodos conocidos previamente aplicados. Once meses después de ser acusado, el caso contra Hofmann se había transformado en muy fuerte y Hofmann se declaró culpable de asesinato en segundo grado. También se jactó de engañar a líderes de la Iglesia con sus documentos falsos, incluyendo la Carta de Salamandra, la bendición de José Smith III, y la transcripción de Anthon . A Hofmann le hubiera gustado derribar a la Iglesia (mientras hacía un montón de dinero a costa de esta), pero sus planes no llegaron a nada.

Los efectos duraderos de las falsificaciones

Más de veinte años después, los efectos de la carta aún persisten. La carta ha sido referenciada en las investigaciones tanto de mormones como de los críticos del mormonismo por igual. Las publicaciones resultantes y sus conclusiones basadas en la presunción de que la carta era auténtica todavía están disponibles y pueden influir en las opiniones de aquellos que buscan información sobre “profunda doctrina mormona” o en búsqueda de pruebas en apoyo de una visión histórica naturalista o mágica del mormonismo o José Smith. Además, Hofmann produjo y vendió varios otros documentos relacionados con acontecimientos importantes en la historia de Santos de los Últimos Días, que fueron falsos

Grant Palmer, autor de un libro critico de la historia del origen del mormonismo afirma que su obra fue influenciada en parte por su aceptación original de la Carta de la Salamandra como válida y que apoyaba sus teorías respecto a la “mentalidad mística” de José Smith.

La Carta de la Salamandra también influyó en el contenido de la película “The God Makers II”, un supuesto “desenmascaramiento” del mormonismo. La película sugiere que José Smith había tenido que desenterrar el cuerpo de su hermano Alvin y llevar una parte de el al cerro Cumorah con el fin de obtener las planchas de oro de la cual se decía que el Libro de Mormón había sido traducido. [13] Jerald y Sandra Tanner rechazan esta idea y determinaron que la única fuente conocida de esta historia había sido la Carta de la Salamandra.

Bonus Track – Referencias en la cultura popular del caso Salamandra

El episodio “The Saint” de la tercera temporada de la serie “La Ley y Orden” se basó en el caso de la Carta de la Salamandra. En el episodio, un experto llamado James Bennett crea varios documentos en un intento de arruinar la “Fundación del Hermano Jerome”, llamada así por causa de una figura religiosa en proceso de canonización. Para ocultar su falsificación, Bennett asesina a una anciana por medio de una explosión.

El episodio “Hollywood AD”, de la séptima temporada de Los Expedientes Secretos X, también se basó en el caso de la Carta de la Salamandra.

Un programa de radio llamado “La Carta de la Salamandra” escrito por Dylan Ritson y dirigida por Ned Chaillet fue transmitida por BBC Radio 4 el 15 de enero de 2005.

Algunas Conclusiones Finales respecto al Caso Salamandra

La virtualmente policiaca historia de las falsificaciones de Mark Hofmann y la carta salamandra pueden entregarnos varias lecciones bastante interesantes, las cuales seran mencionadas sin orden de importancia.

La creencia de la infalibilidad Profética.

Posiblemente debido al común background religioso cultural influido por las creencias católicas respecto a la “Infalibilidad Papal” o simplemente debido a que las personas tendemos a divinizar a nuestros lideres religiosos, ocurre que muchos creen a pies juntillas en que el profeta jamás se puede equivocar, lo cual ciertamente es real, pero para los casos en los cuales se esta actuando precisamente como Profeta, que es un tema que muchos olvidan y que de hecho se usa comúnmente para tratar de desacreditar el llamamiento del profeta y la validez de sus palabras.

En este caso varios lideres y expertos de la Iglesia, en especial Gordon B. Hinckley fueron (pero no completamente) engañados por las falsificaciones de Hofmann, sin embargo ellos no fueron mas engañados que muchos otros expertos en el área. La acusación de que un líder de alto nivel de la Iglesia, en este caso, un apóstol que estaba de hecho actuando como la cara visible de la Iglesia no podría ser engañado de ser un líder “inspirado por Dios” no tiene justificación ni lógica ni por el estudio de las escrituras. La Biblia y las Escrituras Modernas mencionan en varias ocasiones Profetas que fueron engañados (Moisés, Josue, José Smith) o que directamente no hicieron lo correcto o que simplemente se equivocaron (Jonás, Pedro, José Smith nuevamente), por lo cual es por lo menos sorprendente que existan críticos que juzguen a los lideres de la Iglesia de estos tiempos y no apliquen el mismo criterio a los profetas Bíblicos.

De hecho, en este ultimo punto es donde se pueden obtener las lecciones mas interesantes del tema: la tergiversación de las historias que envuelven a la Iglesia con el fin de deslizar todo tipo de criticas e inclusive mentiras en el clásico goebbeliano de “miente miente, que algo siempre queda”, buscando que sea lo que sea quede cuestionando la historia de la Iglesia.

Algunas de las mentiras (o incluso confusiones que son sostenidas entre miembros de la Iglesia) mas comunes respecto al caso Hofmann y que salen a la luz cuando el caso es mostrado por los críticos de la Iglesia son los siguientes:

La Iglesia gasto ciento de miles de dólares en los documentos.

A pesar de que es verdad de que la Iglesia si ha gastado dinero en obtener documentos históricos, esto ha sido un comportamiento sostenido por la Iglesia desde siempre basado en el mandamiento de guardar los registros de todo lo ocurrido en Sión (DyC 69:8; 85:1-2), lo cual incluye tanto documentos históricos de la Iglesia como inclusive contra ella, es decir, todo lo relacionado con la organizacion.

Por otro lado, los montos transados han sido mucho menores a los expresados por los críticos y en ningún caso llegaban a los “cientos de miles de dólares” (por lo menos, por articulo comprado) como algunos han señalado. De hecho en el caso de la Carta Salamandra, cuando esta fue ofrecida a la Iglesia se pidió su canje por una moneda de oro de 10 dólares “mormona”, la cual tenia un valor estimado de entre 60 a 100 mil dólares y que era propiedad del museo de la Iglesia. Dado que se considero que el documento lo estaban vendiendo “muy caro” fue que se pidió autorización al Presidente Hinckley quien finalmente desestimo su compra por parte de la Iglesia bajo el argumento de que aunque era un documento valioso, era muy caro para que la Iglesia considerase su adquisición.

Es decir, a pesar de que existió una presión para que la Iglesia comprase el comprometedor documento el presidente Hinckley decidió que no iba a comprar la carta, lo cual nos deja listo para el tercer mito de la historia de Hoffman.

El intento de ocultamiento de la Iglesia

Los críticos de la Iglesia tienen un tercer caballito de batalla para atacar respecto a este tema y en mi opinión, es la idea que requiere mas imaginación: La acusación de la conspiración mormona para ocultar los documentos que atacan la imagen e historia de la Iglesia.

Es notable pensar que si la Iglesia realmente hubiese querido comprar y ocultar la historia que supuestamente desmitificaba el testimonio de José Smith, entonces no hubiese rechazado en por lo menos un par de ocasiones la compra de estos complicados documentos. Al contrario, los documentos una vez que llegaron a manos de la Iglesia vía donación fueron casi de inmediato publicados y compartidos con el publico en general, a pesar de que potencialmente podrían aportar dudas fuertes respecto a nuestras creencias.

Por ejemplo, en el caso de la Carta Salamandra, luego de ser comprada y donada a la Iglesia, la carta fue publicada en forma integra en la Church News a menos de un mes después de recibida la donación.

Así también ocurrió con el resto de documentos que la Iglesia compro o recibió por otros medios los cuales los críticos acusan de “haber sido comprados para luego ser eliminadas” pero que sin embargo, aparecieron publicadas en distintas revistas de la Iglesia por lo cual luego de establecerse que en realidad eran falsificaciones de Hofmann, se tuvo que publicar una aclaración en la Ensign explicando las muchas cartas que habían sido publicadas, y que eran falsas.

Algunas de esas cartas ni siquiera las conservo la Iglesia tal como el documento de la Bendición de José Smith a su hijo, que podría tomarse como una fuerte prueba de que la Iglesia Reorganizada era la verdadera sucesora en vez de nuestra Iglesia, la cual no fue comprada en primera instancia (nuevamente, se considero muy cara la oferta) para luego de ser comprada, publicada al publico en general y finalmente donada a la Iglesia Reorganizada.

De todas formas, Hofmann como un ultimo “favor” a la Iglesia, lanzo la historia de que la Iglesia había ocultado una carta de Oliver Cowdery, lo cual ha sido mencionada repetidamente por los críticos de la Iglesia como una prueba de que se habría tratado de ocultar información. Pero, ¿como poder probar que la Iglesia no tiene un documento, si nunca ha tenido ese documento?. Al final ese punto no es el importante para los críticos, ni siquiera el que Hofmann no halla presentado alguna prueba de lo que ha dicho, la idea para ellos es perpetuar el mito del ocultamiento mormon.

Los críticos tomándose la atribución del descubrimiento del fraude

Finalmente, lo que me parece incluso algo gracioso respecto al tema, es como los críticos de la Iglesia, los cuales también fueron engañados en primera instancia por Hofmann y popularizaron sus historias, luego de descubrirse el engaño tomaron la posición de “nosotros ya lo sabíamos” e incluso se mostraron como parte de quienes descubrieron a Hofmann (a pesar de que su caída se debió en gran parte debido a su error al explotarle sus propias bombas en su automóvil).

Es cierto que hubo contrarios a la Iglesia que presentaron dudas a las cartas de Hofmann pero no es menos cierto que incluso en la Iglesia fueron cuidadosos al respecto, con el mismo presidente Hinckley mencionando explícitamente que a pesar de que los expertos no habían encontrado pruebas de falsificación, tampoco habían concluido de que eran documentos 100% seguros de lo que decían ser.

En ese aspecto me pareció bastante adecuado la neutral historia publicada como “La Trama Hofmann” y basada en libros que se escribieron al respecto en la cual se menciona que el documento que sirvió para desenmascarar a Hofmann no fue precisamente la Carta de la Salamandra o algún otro documento religioso, sino el “Juramento de un Hombre Libre” que Hofmann trato de vender a la Biblioteca del Congreso de los EEUU y que fue descubierto como un posible fraude por un abogado con una amplia experiencia en impresiones siendo la punta del iceberg que desenmaraño la madeja hecha por Hofmann.

Finalmente, la ultima lección de este episodio es como a pesar del genio y de lo hecho por Hofmann se volvieron a cumplir las palabras de José Smith en la carta de Wentworth:

El estandarte de la verdad ha sido erigido; ninguna mano profana puede detener la obra en su progreso, persecuciones pueden surgir, el populacho se puede combinar, ejércitos se pueden juntar, la calumnia puede difamar, pero la verdad de Dios continuará adelante audaz, noble e independiente, hasta que haya penetrado todo continente, visitado todo clima, recorrido cada país, y sonado en cada oído, hasta que los propósitos del Dios se hayan cumplido y el Gran Jehová haya dicho que la obra está cumplida.

 

Una dura manera de aprender la lección por Mark Hofmann, bombas de por medio, de que la verdad de Dios continuara adelante, audaz, noble e independiente … hasta que los propósitos de Dios se hayan cumplido. Así que los anti mormones, pueden seguir intentándolo, inventar cualquier historia, tergiversar como quieran la verdad pero ya sabemos, por esta y otras historias, de que finalmente todo su esfuerzo será en vano.

26 Responses

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  1. 1

    Leyendo el articulo de la salamandra ,me doy cuanta cuan importante es tener un firme testimonio,de la verdad y sobre todo de la vision del profeta Jose Smith,cuando fui misionero mi parte favorita fue la primera vision, el enseñar y testificar de su verdad,han echo que en varias oportunidades lideres de iglesia prostestantes al recibir mi testimonio,han dicho que mi fe y testimonio en ,la primera vision son reales..y se que son verdades que solo el espiritu santo pueden afirmar en el corazon de las personas que buscan la verdad.

  2. 2

    No se para “que tanto brinco estando el suelo tan Parejo”…..Les vieron la cara y punto y su tan cacaraqueada “Inspiracion” y “discernimiento” “Brillo por su ausencia”, bueno asi pienso yo.

    1. 2.1

      Kalel, no creo que haya “brillado por su ausencia” el discernimiento y la inspiración, fijate que el apóstol Gordon B. Hinckley decidió no comprar algunos de esos documentos, seguramente sintió “algo” que le decía no, además del alto precio que la Iglesia bien podría comprar pero para qué? mejor invertir en ayudas de bienestar como lo está haciendo actualmente. Además, una vez que otros compradores donaron a la Iglesia dichos documentos, ésta la hace pública y una vez más se confirma la veracidad de la Iglesia al ver todo este fraude de un grandísimo apóstata de la Iglesia. Punto.

  3. 3

    […] […]

  4. 4

    Muy interesante, me llamo mucho la atención, el hombre siempre a sido engañado por el mismo hombre, si le diéramos más importancia a la Biblia, la mente humana es mentirosa y traicionera, la mente de Dios es pura y limpia.

    1. 4.1

      Yes,la mejor respuesta.

  5. 5

    La verdad nos hara libre jesus cristo es la salvacion

  6. 6

    Me encanta la manera en que Hinckley manejo este asunto como apesar de que este documento no favorecia a la Iglesia se publico la carta. Los criticos del mormonismo siempre encontraran algo nuevo con que criticar a la Iglesia pero no importa el evengelio restaurado de Jesucristo no sera quitado jamas de la faz de la tierra.

  7. 7

    Que inteligente ese hombre! que bien que se burlo de ese ser asqueroso e inexistente llamado Dios agggggggggggggggg

    1. 7.1

      Si, tremendamente “inteligente”. Asesino a dos personas, el mismo resulto gravemente herido, y desde hace casi 20 años cumple una condena de por vida en la carcel.

      Yeah, que bien que se burlo…

      1. 7.1.1

        Coincido con que no era muy inteligente sino INGENUO jaja por eso le pasó lo que le pasó, nada ni nadie puede querer destruir ni dañar estas empresas “LAVA CEREBROS” que son las religiones y la Iglesia de los Santos de los últimos días no es una excepción cualquiera que lo intente resulta preso, difamado, muerto etc.

        1. Ajajajjjaa. No sera que le pusiste musho color?

        2. Es un error generalizar cuando no conocemos la labor de una organización… porotrolado OJO que el sistema educativo y los medios de comunicación son excelentes lavando cerebros solo que la mayoria ni cuenta nos damos.

        3. No le haces honor a tu nombre…

    2. 7.2

      Síiii!!! “Tan inteligente” como el comentario de Antonya aggggggggggg……

  8. 8

    felicitaciones. interesante y bien detallado relato acerca de la carta salamandra. yo no sabia de esta historia hasta que hace unos días mi esposa me comento que vio en la televisión una serie que hablaba exactamente de esto y que a la ves difamaba y desprestigiaba el nombre de la iglesia, esto me llevo a buscar e investigar dicho programa hasta que di con este articulo. ahora despues de leer dicho articulo se como explicarle lo que realmente sucedió en esta historia.
    PD: Admi tengo una consulta. donde puedo encontrar la revista ensing de mayo de 1981? tengo unos amigos reorganizados que siempre me dicen que ellos son la verdadera iglesia porque tienen la famosa carta de la bendicion que mencionaste :La bendición de José Smith III, falsamente representada como la bendición patriarcal dado por el profeta José Smith el 17 de enero de 1844 a su hijo, José Smith III, en el sentido de que este hijo seria designado como su sucesor. (Aparecido en Ensign, Mayo 1981.)…….me parece interesante saber exactamente que decia dicha carta que ellos en la actualidad afirman tener y afirman que es genuina y original. muchas gracias de antemano.

  9. 9

    Hola Admin. Podrías dar referencias de una fuente imparcial, me refiero a que todas tus conclusiones solo hacen referencia a una revista mormona “ensing”. Leo tus artículos y me agradaría que apoyaras mas tus apreciaciones en fuentes y artículos en los que el lector pueda – IR Y VER- por si mismo. Ya que si no das soportes, pues simplemente escribes apreciaciones tuyas de lo que o has leído o te han contado. Mi punto es: Da fuentes especificas, links, libros, bibliografías etc

    1. 9.1

      Creo que has dado en el clavo. Este blog se basa en apreciaciones del Admin. Nunca ha pretendido ser un lugar de investigación sobre el mormonismo. El Admin lanza su apreciación sobre un tema y los demás discutimos y entramos en unna plática informal sobre nuestros pntos de vista y de ahí se hace un buen debate como si fuera una tertulia.

      Hay muchos sitios en internet donde puedes saciar tu sed de concimiento como FARMS, FAIRLDS, y uno que otr sitio en español, pero no hay muchos.

      En otras palabras si investigas cual es el propósito de este sitio verás que no pretende ser un sitio de investigación. En esto radica su éxito…

    2. 9.2

      mejor dicho no se puede, ahora resulta que el admin debe ser el maestro de dominical mas docto de los latinos ,jajaja

    3. 9.3

      Hola Admin.

      Holis 🙂

      Podrías dar referencias de una fuente imparcial, me refiero a que todas tus conclusiones solo hacen referencia a una revista mormona “ensing”.

      Primero, ninguna fuente es “imparcial”, pensar eso es ser iluso.
      Por otro lado, hay una referencia gigante al blog de donde saque mucha informacion (un barco mas grande).
      Lo de Ensign en ningun caso es una referencia (yo no lei las ensign o lo use de fuente). Si lo lees correctamente, te daras cuenta que es un puntero para encontrar los documentos que se citan, nada mas.

      Leo tus artículos y me agradaría que apoyaras mas tus apreciaciones en fuentes y artículos en los que el lector pueda – IR Y VER- por si mismo.

      Ohhhh, te refieres a como investigacion academica???. Me encantaria, pero la verdad, eso esta fuera del alcance de este sitio.

      Ya que si no das soportes, pues simplemente escribes apreciaciones tuyas de lo que o has leído o te han contado

      Correcto!!!!. Y si te fijas, pues nunca he dicho que este no sea “solo un blog personal”, que no es ni doctrinal, ni de escuela dominical, ni nada de eso.

      Voy a tener que agregar tambien que tampoco es un centro de estudio ni de investigacion.

      . Mi punto es: Da fuentes especificas, links, libros, bibliografías etc

      Mi punto es: yo ya he dicho y he explicado cual es alcance del sitio. Si tu no las tenias claras (a pesar de que estan puestas a todo color en “acerca de”) eso creo que es mas tema tuyo que mio.

      Saluditos 🙂

    4. 9.4

      Otro más que lee y entiende lo mínimo… Jhon Botía.

      Admin: Ahora Todas las citas y referencias tienen que señalar (Ensign, 19… ) jajaja

  10. 10

    Pues afortunadamente salieron las cosas mal para este maniático mormon, que quiso asesinar a mas personas inocentes (aunque hay que reconocer que tenia talento) para tapar su mentira. Se rumora inclusive que una de sus futuras víctimas seria Gordon B. Hinckley.

    Aunque aclarando que Jose Smith si utilizaba su famosa piedra del vidente para buscar tesoros, eso ya se hiso oficial por la la Iglesia, andaba metido en algunas cosas ‘misticas’ segun parece.

  11. 11

    yo supe de esta historia antes de ser miembro de la Iglesia en un programa de los noventa llamado “crimenes del siglo” pero lejos de tomar una postura critica a la Iglesia me atrajo mas la atencion, ademas esto seguramente sucedio para un proposito sabio en el cual Dios quiere darnos una leccion, vamos por algo paso lo que paso, y curisamente despues de este acontecimiento, la Iglesia lejos de debilitarse crecio mucho mas en su membresia, en numero de templos y de misioneros y se fortalecio. Interezante no creen???…

  12. 12

    Todo comienza asi, dando forma, hasta q logra completarse, ahora tenemos mas conocimiento,por q hemos pasado por mas experiencias y mas orden , mas direccion, yo se q estamos en el evangelio verdadero, lo creo, lo siento y lo vivo y lo comparto. DIOS es el q esta en total control de nuestra iglesia, comunicacion directa con el profeta y sus apostoles………..esta es la verdad

  13. 13

    Lo Que Me Mantiene Firme Es Algo Que Recuerdo Siempre de Jose Smith “La Diferencia Entre La Iglesia Mormona y Todo Lo Demas Es El Espiritu Santo”

  14. 14

    Gracias por el articulo Hno. Admin. 🙂 Muy bueno, por cierto. Fué un tema muy controvertido en su momento y muy triste para aquellos hnos-as que se dejaron afectar por esta carta. Para los demás, una buena lección a tener en cuenta. Esta no será, ni la primera ni la última “carta salamandra” que se cruzará en nuestro camino. Hay que tener las ideas claras y saber en lo que se cree y así, tener un testimonio propio y fundamentado.
    Felicidades por tu blog.

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