Por H. Wallace Goddard. Traducido por Luis Juarez.
Los humanos tendemos a etiquetar. Cuando conocemos a una nueva persona, de inmediato (y la mayoría de las veces inconscientemente) comenzamos a clasificar en alguna categoría a esa persona: Con educación o no? Religioso o no?. Agradable a no?. Atractiva o no? Decente o no?. Elocuente o no?. Tu manera de etiquetar a la gente puede ser diferente a la mía, pero parece que todas las personas etiquetan a la gente de acuerdo con los criterios que ellos consideran importantes.
A menudo Jesús fue criticado por no utilizar los filtros adecuados: “He aquí un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores” (Mateo 11:19, énfasis agregado). ¿Él no tenía normas? Simón el Fariseo estaba seguro que Su habilidad [de Jesus] para discernir a sus seguidores le restaba credibilidad como profeta (Lucas 7:39). Jesús fue amable y dio mucha ayuda a los adúlteros, cobradores de impuestos, los ciegos y leprosos. La pregunta aquí seria por que el más Santo entre nosotros no tenía tanta exigencia. Continue reading
Ultimos Comentarios