Esa es la conclusión de Steven L. Peck, profesor asociado de biología en BYU a propósito de un programa llamado “el Seminario de Darwin” que se esta realizando en este momento en la Universidad “oficial” de la Iglesia. El tema principal ha sido la discusión del libro “La idea primordial de Darwin: De por que los Ultra Darwinistas y los Creacionistas podrían estar ambos equivocados”, libro escrito por un teólogo católico de la Universidad de Nottingham, en Inglaterra y en la cual se critica la posición de los evolucionistas ateos en su carituralizacion de las creencias religiosas y por otro lado los “ultra religiosos” fundamentalistas los cuales se basan en lo que llama la “pseudociencia” del movimiento del diseño inteligente al que se refiere como un “desastre religioso y espiritual” (además de científico>).
En el seminario se han reunido mas de 30 profesores de BYU de áreas tan diversas como humanidades, lingüística, psicología, física, filosofía, geología, antropología, biología y por supuesto, miembros de la facultad de estudios religiosos de la BYU. Se ha tratado de que ninguna área domine a la otra y se ha tratado de discutir nuevamente acerca de la obra de Darwin y su capacidad de poder ser compatible tanto con religión como con ciencia. Al respecto, hace cosa de un mes se publico el libro “[dejad] Que la tierra produzca – Evolución y Escrituras” escrito por Howard C Stutz , antiguo profesor de biología de BYU, con doctorado en genética de Berkeley y con servicio entre otros de obispo, sumo y patriarca quien explica que la evolución orgánica no solo es compatible con el evangelio según las escrituras sino que se encuentra en el corazón mismo de estas. (si alguien le interesa un review, puedo compartir las ideas mas interesantes).
De todas formas uno de los puntos mas, en mi opinión, interesantes del nuevo seminario respecto a la evolución en la BYU (el cual hay que aclarar, no es pro evolución, sino que es de discusión respecto a su compatibilidad con la fe a propósito de un libro que toca el tema de no irse a los extremos) es la declaración hecha por Peck de que
“entre la mayoría [de los profesores] existía la percepción de que se están perdiendo jóvenes debido al tema de la evolución y que es necesario dar una respuesta SUD amigable a evolución. La posición literalista de las escrituras que fue influida de los cristianos fundamentalistas en los 50s y que ha llegado a dominar las ideas respecto a la evolución dentro de la iglesia se esta volviendo insostenible en vista a los [continuos] descubrimientos de la biología moderna. La mayor parte [de los profesores de la BYU] consideran que es tiempo de pensar, y pensar mucho, acerca de descubrir como vamos a refinar nuestro discurso para permitir posiciones que permitan a los estudiantes abarcar tanto la Fe como la Ciencia en forma completa – sin comprometer ni la una ni la otra. En relación a lo mismo, también aparece la idea de que necesitamos comunicar a los educadores religiosos de que la guerra entre Darwin y nuestra Fe fue innecesaria y que su continuidad solo será destructiva para la fe de algunos de los Santos.
Asimismo los profesores concluyeron que:
Llegamos a pocas conclusiones en firme, pero al final todos fuimos concientes de que la evolución no representa una amenaza para nuestra fe. Así mismo llegamos a la conclusión de que entendemos muy poco acerca de cosas como la Creación y la Caída y que debemos buscar nuevas interpretaciones mas allá de los fundamentalismos y literalismos que fueron populares en los 50s y que se repudian [hoy en día]. también nos dimos cuenta de que el mormonismo y la evolución son compatibles en forma sorprendente -quizás mas que cualquier otra religión-. Que no creemos en la creación “ex nihilo”, que creemos que esta tierra y sus habitantes serán salvados y de hecho es nuestro lugar de destino final, todos hablamos de tener esperanza de que ambos [conceptos] serán complementarios. Hubo puntos de fricción, por supuesto. Hay problemas que tendrán que ser resueltos por aun mas revelación, lecturas mas profundas o mas abiertas de las escrituras, y una humildad de entender que cualquier interpretación de nuestras escrituras es tentativa y sujeta a una mayor revelación de los profetas o del libro de la naturaleza [nt: se refiere a lo que se puede "leer" de la naturaleza por medio de la ciencia]“
Como señalaba Steven L. Peck, es una “Época Emocionante para ser Mormon Evolucionista”.
nota: aunque algunos se puedan confundir, no soy “pro” evolucionista, aunque en mi opinion algo de cierto tiene, creo de que aun hay muchos vacios como para que pase de “teoria” a “ley” probada y sacramentada. Sin embargo, si soy un anti interpretaciones-dogmaticas-literales, asi que generalmente por eso publico estos articulos: mi contribucion contra el dogmatismo fundamentalista sin raciocinio.
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