
En estos días he estado revisando los esquemas para fabricar mi propia maquinita arcade de juegos de video, mi pequeño indulgente auto regalo para volver a mi pasión de juventud: Street Fighter II. Me es imposible cuantificar las horas, alegrías e historias que tuve cuando era niño y adolecente jugando con mis amigos clásicos 1943, Capitán Comando, Lobo del Aire o los Simpson, aunque hasta el día de hoy, casi me sale una lagrimita cada vez que escucho el cásico Ayuuuuuukeeeennnn!!!!.
Así que aun cuando actualmente no juego mucho video juegos (con suerte Starcraft y Call of Duty) hace rato comencé a buscar y comprar todas las piezas con calidad extra hiper súper superior para armar mi propia máquina de juegos de videos clásicos en casa y volver a compartir mi pasión de juventud, esta vez con mis hijos pequeños, de cuando el papá era un maestro con Ryu y Dhalsim.
Hasta allí todo bien, el problema es que al parecer el jugar juegos de video no es muy bien visto entre los mormones. De hecho, desde siempre ha habido prejuicios contra aquellos que jugábamos juegos de video: Que perdíamos nuestro tiempo, que nunca íbamos a llegar a ningún lado, o cosas así. En cierta forma es verdad, es innegable que cualquier actividad, si se sale de control, se puede transformar en vicio y hasta lo más virtuoso puede transformarse en dañino, pero también creo que hay mucho prejuicio especial en contra de los video juegos.
De hecho poco después de la conferencia general de abril de 2015 facebus, fuente de toda sabiduría, se llenó de citas citables en donde una de ellas era un párrafo de un discurso del Elder Kevin W. Pearson en donde denunciaba duramente a los vanos juegos de video. Hasta donde recuerdo es la llamada de atencion más directa contra los video juegos y para más inri, apareció justo en la última conferencia, aunque irónicamente al menos para mí, la leí en una publicación de Facebook. El Elder dice:
A todos los misioneros, pasados y presentes: líderes y hermanas, ustedes no pueden sencillamente volver de la misión, zambullirse en Babilonia y pasar horas interminables ganando puntos sin sentido en juegos de video vanos sin caer en un profundo adormecimiento espiritual.
Primero que nada, yo estoy de acuerdo con Elder Pearson: Cualquier persona que pase “interminables horas” en cualquier cosa “vana”, no va por el buen camino. Sin embargo creo que el Elder identifica unicamente a los video juegos en una suerte de prejuicio contra ellos, típico de gente mayor para los que los marios, sonics y otros simplemente nunca tuvieron sentido y por tanto los demoniza como “sin sentidos” y “vanos”, entendiéndose claramente que se refiere a juegos de consola tipo Xbox o PlayStation (lo típico en las edades tipo misión en estos dias).
Personalmente yo considero que el pasar interminables horas viendo deportes en tv (de hecho, el simple hecho de ver futbol), como aburrido, y por tanto, con suerte mirare uno o dos partidos al año mientras leo o miro otra cosa al mismo tiempo. Simplemente a mí no me gusta. Pero sería muy injusto que dijera que todo aquel que disfruta el futbol y pasa horas mirando, leyendo o escuchando comentarios de futbol, efectúa una actividad vana y sin sentido. Para mi sencillamente a esas personas les entretiene aquella actividad, así como a mí me entretienen otras.
Sin embargo lo que más me dio retretus es encontrarme con esa cita, claramente anti juegos de video, en un sitio social donde yo estoy convencido se pierde muchísimo más tiempo, y peor, se tienen más posibilidades de adormecimiento espiritual y de todo tipo, en comparacion a los viejos juegos de video.
Pero exceptuando contados casos, son muy pocas las alertas contra el sobre uso de los medio de comunicación social como facebuus, twitter u otros.
Veamos, porque creo que las redes sociales son “espiritualmente” más babilónicas que jugar en la Play.
Tiempo: La verdad a pesar de todo, yo juego actualmente muy poco, pero cuando jugaba, podía pasar fácilmente una hora o dos jugando al día, luego de volver de la Universidad. Básicamente el tiempo que todo el resto veía televisión, yo jugaba DooM o Warcraft. Pero eso era todo. Han visto como está la gente ahora pegada a Facebook?. No contentas de estar varias horas en la noche pegadas a quien le hace likes o cosas así, no se puede estar en una reunión sin varias personas que no prestan atención por estar pegadas al teléfono o peor aún, cuando uno va a comer ya ni se conversa porque la gente come mirando la pantalla como zombies. En mis tiempos, los jugadores gastábamos unas horas jugando, pero eso era todo, los adictos a las redes sociales simplemente están pegados todo el día. Aunque discutible, yo creo que este es un punto para los juegos de computadora o consola. De todas formas, si se trata de juegos móviles, la cosa cambia completamente, aunque deben saber que los gamers no consideramos ni a Candy Crush ni a Angry Birds juegos de verdad.
Capilla. No puedes jugar Fifa en plena sacramental, miren cuantos están pegados a su wassapp o Facebook en las mismas. Punto a favor de los video juegos.
Violencia. A pesar de lo que dicen toda la gente que no sabe, los estudios han demostrado que no hay una relación plausible entre violencia de video juegos y violencia real. Yo mismo, que era fanático de cortar demonios con una motosierra en DooM o hacer Headshots en Unreal, soy de lo más pacífico en persona. Sin embargo no podemos negar la realidad, los video juegos posiblemente pierdan en este punto.
Ley de Castidad. Son contadísimos los casos en los cuales un gamer se involucra con una gamer. Y si ocurre, posiblemente todo es happy y todo eso (aunque son casos muy muy contados). En cambio en las redes sociales, los mensajes con contenido sexual, y por qué no decirlo, los principios que conducen al adulterio, fornicación y destrucción de parejas y familias, son pan de cada día. Punto para los juegos de video.
Amor Fraternal. A pesar de que la gran mayoría de los video juegos se trata de competición y peleas, estos son hechas en forma de equipos y se toma de una manera muy deportiva. Es muy común que la mayoría de las personas que juegan, aun cuando sean unos contra otros, en la vida real sean muy amigos y cultiven buenas relaciones. En cambio Facebook…. Que este me borro de amigo, que esta persona no me saludo, viste como esa persona sale en esa foto?, que fíjate que ropa tiene!, etc. etc. He visto gente ponerse histérica porque alguien le hizo un comentario o porque no le “taggeo” en una foto o no le puso un like, y luego dejar de hablarse por semanas….
Amor propio. En un video juego, a nadie le interesa, ni nadie coloca “aquí, enviándome amor con mi amado” (el cual si podemos ver por Facebook ya que se responden, está en la silla del lado, WHY MY LORD!!!! WHY!!!!!), o “te dejare porque mi vida vale más” (wtf!), o el típico “aquí pues, en el concierto/lugar/playa coloque lo que quiera”. Quizás jugando video juegos seas igual de patético (y gordo con senos), pero, créeme, eso quedara en tu espacio privado. Así que Punto para los video juegos.
En resumen, Elder Pearson, estoy de acuerdo con usted: Toda actividad vana por horas interminables, es malo, pero por favor, no muestre la hilacha atacando solo a los video juegos por que posiblemente a usted no le gustan. Si quiere hacerlo, está bien, pero hay varias cosas comunes más que nos alejan mucho, pero mucho más de la espiritualidad.
De hecho, si fuera por mi (y pudiera meterme con el libre albedrío de la gente), simplemente prohibiría el uso de redes sociales para los SUD. A lo Te y Cafe nomas: Por que yo lo digo!. De todas formas la iglesia ya ha dado algunos mensajes mencionando los peligros de la adicion a las redes sociales, aunque nada tan directo como el mensaje anterior. Posiblemente despues agregue esos comentarios.
Asi que yo personalmente, seguiré construyendo mi maquinita que espero estrenar para la navidad de este año como mi auto regalo. Posiblemente tendré que leer más las escrituras para “compensar” y que nadie me diga nada si me ven jugando Street Fighter, pero de todas formas, jugando o no, creo que es mucho mejor el divertirse “sabiamente” en las clasicas arcades (o incluso en las modernas consolas) que seguir pegado a esas impresionantemente adictivas, pero en mi opinión, mucho mas malas que buenas, redes sociales.
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