Carta a un Misionero


No se puede mostrar la imagen “http://www.usna.edu/LDSSA/images/Missionaries.jpg” porque contiene errores. CARTA A UN MISIONERO

Por Wilfredo C. Román

Esta carta fue escrita a un misionero que actualmente sirve en una de las misiones en Argentina.

Tomada de Liahona. Marzo 1979.

Querido hermano:
El tiempo para salir te ha llegado, y son muchas las cosas para hacer o decir. Ahora, tu mente está un poco confusa pensando en la ropa que tienes que guardar, las direcciones que anotar, las personas que se despiden, el nerviosismo del viaje; todo eso contribuye a que sea un tanto difícil mantenerse imperturbable. Quizás desearas estar mejor preparado, conocer más el Evangelio, saber las charlas con mayor seguridad; pero en todo eso, lo mas importante es tener el deseo de servir a Dios y de compartir las buenas nuevas con los escogidos.
Tan sólo en unos días más conocerás la obra más hermosa que pueda existir sobre la tierra; podemos obtener un título universitario; podemos ser reconocidos por el mundo, conseguir conocimientos científicos, lograr bienestar; hay muchas y variadas cosas en las que podemos estar activos; pero nada de ello supera a las experiencias ganadas en el campo misional, y éstas son privativas de todo aquel que haya sido misionero. No
podemos estar completos si no somos misioneros y ésta es una responsabilidad de cada sacerdote de la iglesia.
Una misión es algo especial. Sentirás el gozo de ver bautizarse a quienes tú enseñaste, gozo al escucharles orar por primera vez, gozo al mostrarles el camino hacia la salvación y verles progresar en la iglesia. Sentirás seguridad al testificar que Dios vive y saber positivamente que El escucha nuestras oraciones. Sentirás el gozo de compartir tus horas con alguien que te apoya plenamente, a quien llegaras a amar sinceramente aun cuando no le hayas visto antes y tal vez nunca vuelvas a ver en esta tierra: “tu compañero”.
Sentirás tristeza cuando te cierren una puerta, cuando alguien no quiera saber más, cuando rechacen tu mensaje. Pero por tristes que sean esas cosas, y por preciadas otras, nada será comparable a ese tiempo en que vivirás sin preocupaciones, sólo compartiendo las verdades eternas con tus semejantes.
Nunca en tu vida tendrás igual privilegio y después de ese tiempo, nada será igual: sabrás con certeza profunda el valor de la oración, con certera convicción que Dios y Jesús viven, y entonces nada podrá cambiar tu nueva vida.
Esta empresa es la más maravillosa y valiosa que existe, a ella se pueden aplicar los pensamientos de “Un sueño imposible”: “…seguir tras una estrella, no importa cuan lejana esté, ni cuanto sacrificio cueste conseguirla…pelear con un enemigo invisible y aun cuando no le veamos saber que se podrá vencerlos…, y al fin de todo, aunque nuestro cuerpo esté llagado, nuestras fuerzas hayan acabado y nos quede el último aliento, estaremos seguros de conseguir lo que era imposible.”
“Porque, he aquí, el campo está blanco, listo para la siega; y he aquí, quien mete su hoz con su fuerza atesora para sí de modo que no perece, sino que obra la salvación de su alma.” (D. y C. 4:4.)
Lo que nosotros cosechamos es para nuestro galardón, y lo que dejemos de hacer también será para nuestra cuenta. “…el campo está blanco, listo para la siega…”
Podemos empezar a segar en cualquier lugar, y al sembrar preparamos la cosecha. Nuestra misión es un tiempo de prueba, es una vida corta, a semejanza de nuestra vida sobre la tierra; hay quienes son negligentes durante ese tiempo, y lo serán el resto de su vida; hay quienes aprenden a trabajar y nunca se les olvidará. Se aprende a tomar decisiones y esa capacidad durará toda la vida; aprenderás la humildad al orar y escuchar al Espíritu, cada cosa que hagas en tu misión se reflejará en tu futuro.
Será una época inolvidable, y aun cuando pasen los años recordarás con cariño aquello días en que no te importaron la lluvia ni el barro; no te importaron el frío del invierno, ni el calor del verano, sino que golpeabas las puertas buscando a los elegidos; y al caer la noche con los pies cansados, los zapatos sucios, la ropa empapada en sudor, o con la cara y las manos ateridas de frío, te arrodillaras ante Nuestro Dios y agradecerás por el nuevo contacto o la charla que enseñaron en la tarde; y entonces dormirás tranquilo, sabiendo que alguien vela tu descanso.
¿Y los que quedan en casa? Nos vamos y habrá ahí una silla vacía, un lecho sin ocupar, un silencio de nuestros pasos y de nuestra voz; no habrá por un tiempo otro domingo en que vallamos todos juntos a la iglesia ni otra noche de hogar con la familia completa; pero nuestras cartas contándoles lo que hacemos y lo felices que somos testificando que el evangelio está de nuevo en la tierra, reemplazarán en parte nuestra ausencia. Y no olvides que ellos esperan tus cartas alegres con tus logros; ¿puedes a caso estar triste, si trabajas en la obra del Señor?.
Ahora formas parte de un pacífico, pero fuerte ejercito, disperso sobre la tierra con el propósito de traer a cada persona al conocimiento de Cristo. ¿No es esto maravilloso? ¿no vale la pena cualquier sacrificio?.
Has sido llamado a “…dar buenas nuevas a los pobres…a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos…” (Lucas 4:18) Tu testimonio dará flores donde nadie pudo sembrar, dejará semillas que otros cosecharán y todo será para la gloria de Dios y para tu propia salvación.
El señor sabe que tienes talentos especiales; úsalos en bien de Su obra y El te bendecirá con una corona de luz y gloria.
No olvides doblar tu rodilla y con puro corazón volcar tus pensamientos y sentimientos al Señor; dondequiera que estés El estará a tu lado, nunca te abandonará si eres fiel a Sus mandamientos.

Que El te guíe y proteja. Con sincera amistad

Wilfredo

El hermano Wilfredo C. Román, pertenece al Barrio San Juan, de la Estaca de Mendoza, Argentina, y sirvió como misionero en la misión de Argentina Sur, entre los años 1969 y 1971.

Las salidas en pareja en lugar de juntarse para pasar el rato: Repaso


En mayo de 2005, cuando hablé en esta charla fogonera del SEI, me referí al hecho de salir en pareja con alguien del sexo opuesto en vez de estar juntos para pasar el rato. Eso causó tantas reacciones que creo que voy a analizar nuevamente el asunto antes de dedicarme de lleno al tema principal de esta noche.
Para beneficio de quienes no han oído acerca de ello, y para refrescar la memoria de quienes sí lo oyeron, voy a dar un breve resumen de mi mensaje anterior.
Primero: Me uní a otras personas que también habían expresado preocupación por la tendencia que tiene mucha gente joven, de más de veinte años, de posponer las responsabilidades matrimoniales y la vida familiar.
Segundo: Compartí la opinión de observadores bien informados que indican que las salidas en pareja casi han desaparecido de los campus universitarios y entre los jóvenes mayores en general, y han sido reemplazadas por algo que llaman “juntarse para pasar el rato”. Definí lo que es juntarse para pasar el rato y lo que es salir en pareja para el beneficio de quienes no comprendieran lo que significa ni lo uno ni lo otro. Una de las cartas que recibí después de mi discurso —que creo que era de una hermana de aquí de Idaho— proporcionó una definición nueva y mejor. El juntarse para pasar el rato, dijo ella, es “estar ocioso en grupo”.
Tercero: Analicé por qué el salir en pareja se había convertido en algo tan complicado y poco popular.
Luego di el siguiente consejo, que cito de ese discurso:
“Muchachos: si han regresado de la misión y todavía siguen el modelo de salidas que se les aconsejó que siguieran cuando tenían [16] años, es tiempo de que crezcan, sean valientes y busquen a alguien para conocerse mejor y salir juntos. Comiencen con diferentes salidas y con diferentes jóvenes y cuando vean que esa fase fructifica en una buena perspectiva, sigan con el cortejo y el noviazgo. Es hora de contraer matrimonio. Eso es lo que el Señor quiere para Sus hijos e hijas jóvenes mayores. Los hombres tienen la iniciativa, y deben empezar a salir en citas. Si no saben lo que es salir en pareja, quizás esta definición les ayude. La oí de mi nieta de 18 años. Una “salida en pareja” debe pasar la prueba de las tres P. (1) se planea con anticipación, (2) se paga por ella y (3) se hace en pareja.
“Jovencitas, resístanse a juntarse demasiado para pasar el rato y fomenten las salidas en pareja que sean sencillas, no costosas y frecuentes. No hagan que sea fácil para los hombres pasar el rato en lugares en los que ustedes proporcionan la comida. No apoyen a los aprovechadores. Una actividad de grupo de vez en cuando está bien, pero cuando ustedes vean muchachos cuya principal interacción con el sexo opuesto es juntarse para pasar el rato, creo que deben ponerle candado a la despensa y cerrar la puerta.
“Si lo hacen, entonces también deberían colgar un cartel que diga: “Abierto para salidas en pareja”, o algo por el estilo. Jovencitas… si persuadimos a los hombres a pedir a las jóvenes a salir en pareja más frecuentemente, debemos establecer una expectativa mutua de que salir en pareja no implica un compromiso continuo…
“Mis queridos jóvenes solteros: les aconsejamos que canalicen su asociación con el sexo opuesto siguiendo el modelo de salidas en pareja que tengan el potencial de llegar a madurar hasta el matrimonio, y no siguiendo modelos de juntarse para pasar el rato, que sólo tienen la posibilidad de llegar a desarrollarse en un deporte de equipo, tal como el vóleibol. El matrimonio no es una actividad de grupo, no por lo menos hasta que los hijos llegan en gran cantidad” (La dedicación de toda una vida [charla fogonera del SEI para jóvenes adultos, 1º de mayo de 2005], pág. 6).
Y bien, ése es el fin de las citas de mi discurso de hace dos años y medio.
¿Qué sucedió después? Recibí algunas cartas de agradecimiento, la mayoría de chicas. “Usted tiene razón”, dijeron muchas. Algunas de ellas estuvieron de acuerdo en lo que una de ellas llamó “la lamentable situación de las salidas en pareja… en el mundo de solteros en general”. Algunos hombres se quejaron de que las mujeres los había rechazado cuando les pidieron salir con ellos o de que era la mujer la que no estaba dispuesta a adquirir compromisos familiares.
Una carta decía que “muchos jóvenes adultos solteros de la Iglesia se sentían frustrados con la cultura de ‘juntarse para pasar el rato’… pero se sentían incapaces de cambiar por sí solos todo el sistema”. Esa hermana me agradeció por poner en cada uno de nosotros “la responsabilidad personal de actuar”, y añadió que había encontrado algunas formas en las que ella podía “evitar fomentar el juntarse para pasar el rato y, en cambio, promover la cultura de salir en pareja”. Como ejemplo, otra carta (una de mis preferidas) tenía la fotografía de un cartel que había en la puerta de su apartamento que decía: “¡Se abrirá para salidas en pareja!”.
Otra mujer me contó que su hermana se casó con un hombre que conoció en una de esas reuniones para pasar el rato. Ninguno de los dos había salido mucho en pareja, por lo que ninguno de los dos había aprendido a estar en pareja en un ambiente social. Ahora el matrimonio se encontraba en problemas ya que cada cual seguía juntándose para pasar el rato en forma separada, él con sus amigos y ella con las suyas.
El tiempo no me permite seguir repasando más de esas cartas, pero voy a hablar de una más porque posiblemente represente experiencias típicas. Esta carta me llegó alrededor de un año después de mi discurso. La firmaba una pareja que me agradecía por su feliz matrimonio. Me contaron que ambos habían estado cursando estudios de posgrado y que se habían hecho amigos en un barrio de solteros. Él le pidió a ella si quería salir en pareja para divertirse y conocerse, pero después de pensarlo por algunos días ella le contestó que no estaba interesada.
Pasaron algunos meses y fue entonces que mi discurso de la charla fogonera proporcionó algunos ímpetus necesarios. Ellos escribieron: “Durante la charla fogonera, usted indicó que ‘parte de ello implica el evitar dar la impresión de que una salida en pareja es algo muy serio. Si persuadimos a los jóvenes a salir en pareja más frecuentemente, debemos establecer una expectativa mutua de que salir en pareja no implica un compromiso continuo’.
“Inmediatamente después de la charla fogonera”, continúa la carta: “[ella] se acercó a [él] y le preguntó si podían hablar”. Le dijo que había reconsiderado la idea de salir en pareja y que si él todavía estaba interesado en hacerlo, ella estaba dispuesta. “Todavía nos faltaba mucho para conocernos”, escribieron, “y había muchas cosas que teníamos que cambiar. Nos casamos en mayo del año siguiente en el Templo de Washington, D.C. Su claro y directo consejo nos ayudó a darnos cuenta de que el salir en pareja es una oportunidad de conocerse mejor y no de crear un compromiso inmediato que lleve a una relación por largo tiempo o al matrimonio”. ¡Así es!
Como dije en mi discurso: “Las salidas en pareja, sencillas y frecuentes, permiten tanto al hombre como a la mujer conocer a más personas y por lo tanto evaluar más a fondo a los futuros pretendientes. Las salidas chapadas a la antigua eran un magnífico modo de llegar a conocer a alguien del sexo opuesto, ya que fomentaban la conversación y permitían ver cómo uno trataba a los demás y cómo lo trataban a uno en situaciones en que sólo estaban los dos. Daban también la oportunidad de aprender a iniciar y sostener una relación madura. Nada de eso sucede cuando se juntan para pasar el rato” (La dedicación de toda una vida, pág. 5).
Élder Dallin H. Oaks
Del Quórum de los Doce Apóstoles
Copiado desde http://asbarrioellibertador.blogspot.com/

La batalla del Capitan Moroni

Este fin de semana estaba estudiando y medio aburrido me puse a mirar que nuevas cosas habian en Veoh, aprovechando de que aca me puedo conectar. Bueno, habian montones de videos y peliculas nuevas, documentales, discursos, mensajes, etc. Asi que de a poco comenzare a subir a youtube mensajes, discursos y cosas asi que he encontrado (antes que pregunten, no con peliculas comerciales) y que creo que son buenas para compartir en familia.

Una de las que mas me llamo la atencion fue ver la batalla del Capitan Moroni contra Zerehmnia. Conocia ese video, claro, es uno de los tipicos de seminarios, pero nunca me habia dado cuenta (bueno, en ese tiempo no sabia la verdad) que el que actua como “Capitan Moroni” es un joven, pero igualmente pelucon, Will Swenson, el protagonista de Sons of Provo, Singles Ward y The R.M.

Jejejej, interesante no?

Ok, el video para que lo disfruten, en youtube. Como nota, si alguen quiere descargarlo de youtube, siempre esta http://vixy.net para hacerlo.

La Obediencia

Me llamo José Ramírez, soy de Maracaibo, Venezuela, soy fiel lector de su página, en una ocasión, preparando una clase acerca de la Obediencia, escribí estas reflexiones, si ustedes consideran que deben
ser publicadas, háganlo. Estos 11 años que he estado en la Iglesia me han enseñado muchas cosas. Espero que sea de su agrado….

La Obediencia es más que un mandamiento mecánico (1 Samuel 15:22)
Por Jose Ramirez.
A veces nos preguntamos: ¿Señor, donde estás?, ¿porqué no me bendices?

He aquí algunas de las razones…

No pagamos los Diezmos y las Ofrendas, pero la renta del teléfono de 2.000 minutos libres siempre está al día.

Llegamos tarde a la Reunión Sacramental, pero al día siguiente estamos en nuestros empleos puntuales y dispuestos a trabajar.

Si se nos pide un favor o una asignación en la Iglesia (la cual solamente nos va a requerir unas horas) nos rehusamos y le dejamos la tarea a otro. Sin embargo, si estamos dispuestos a trabajar horas
extras y muchas veces los domingos para compensar la semana.

Hacemos el mejor trabajo para ganar la confianza de nuestros patronos, pero no hacemos lo mismo con nuestros llamamientos.

No buscamos los registros de Historia Familiar porque nos parece aburrido hacerlo; pero muchas veces, pasamos horas y horas chateando en Internet, enviando mensajes de textos o viendo televisión, buscando y haciendo cosas que, en el 85% de los casos no debemos ver y no nos convienen.

Tenemos nuestros gárments rotos y deformes, pero entramos a una tienda y nos gastamos gran cantidad de dinero comprando ropa íntima, que si bien, son de buenos diseños, no nos va a llevar a la exaltación.

Recorremos todo el país (y en ello me incluyo yo), pero hacemos un sacrificio personal de entrar a la Casa del Señor.

Cuando se trata de entonar el Himno Nacional o los Himnos de la Iglesia, lo hacemos como si sintiéramos vergüenza. Pero si hay un concierto de Winsin y Yandel, Don Omar, Daddy Yanke o cualquier cantante de ése género reconocido, somos capaces de dejar los pulmones vacíos con tan solo sentirnos parte de ellos.

Somos expertos consejeros en belleza, salud, farándula y muchas veces chismes, pero somos incapaces de predicar el Evangelio a las demás personas.

Criticamos al Obispo y/o Presidente de Estaca, pero no somos lo suficientemente creativos para aligerar sus cargas.

Somos buenos prometedores, le decimos a todo el mundo que pertenecemos a la verdadera Iglesia de Jesucristo, pero cuando nos toca arrancar, parece que el motor o el sistema operativo no funcionaran.

Cuando necesitamos de las Ofrendas de Ayuno, ahí estamos nosotros, pero no estamos dispuestos a vender nuestro televisor de pantalla plana, o nuestro DVD Sony y mucho menos cancelar la suscripción de Directv que tenemos.

Gastamos tiempo haciendo cosas que no nos van a ayudar en nada, y un día pasados los 50 años nos preguntamos: ¿Qué he hecho durante todo este tiempo?

Compramos todos los días el periódico y revistas de todas clases, pero no estamos suscritos a la Liahona.

Hacemos un recuento de todos los sucesos del mundo, analizamos y sacamos conclusiones, pero no hacemos lo mismo con las escrituras.

Mientras que los textos universitarios los usamos todos los días para buscar respuestas, nuestras escrituras se llena de polvo y con ansias de ser leídas.

Paseamos por cuanta cantidad de Centros Comerciales y diferentes puntos de la ciudad conocemos, pero fracasamos como Maestros Orientadores.

Muchas veces dejamos en manos del “destino” o “las circunstancias” las cosas que debemos hacer, pero no somos capaces de depositar nuestra fe en el Señor y actuar.

Creemos en el Plan de Salvación, tenemos un fuerte testimonio del Templo y sus ordenanzas, pero cuando nos toca sellarnos, esa doctrina se nos olvida.

Sentimos un fuerte deseo de poder servir en una Misión, ayudar a los demás y bautizar amuchas personas, pero a la edad de 19 años, esos deseos se desvanecen y no sentimos indecisos de que hacer.

Anteponemos todos nuestros proyectos para nuestro propio beneficio, pero no movemos un dedo a favor de la Iglesia y la dejamos decaer como si no tuviera dolientes.

Si el Señor en este momento llegase ¿seríamos dignos de entrar en su presencia?

Ya es hora de que reflexionemos y tomemos conciencia de nuestros actos, nos estamos alejando física y espiritualmente del Señor y no nos estamos dando cuenta…

Henry Eyring – Verdad

http://www.universetoday.com/am/uploads/2005-0922firststars.jpg

Durante todo el día, en un ferozmente caliente viernes de septiembre de 1919, me encontre cargando heno en Pima, Arizona. El siguente lunes dejaria mi hogar para comenzar mis clases en la Universidad de Arizona, en donde iria a estudiar ingeniería en minas. Esa noche mi padre, como suelen hacerlo los padres, consideró que le gustaría tener una última conversación con su hijo. Quería estar seguro de que yo iba a querer permanecer en el camino recto y angosto. Él me dijo, “Henry, por que no vienes y te sientas. Quisiera hablar contigo”.

Bueno, podria continuar en lo del heno en otro momento. Así que fui y me sente junto a el.

“Nosotros somos buenos amigos, no es cierto?”.

Si le dije, creo que lo somos.

“Henry, hemos cabalgado juntos todo este campo, y hemos cultivado juntos la tierra. Creo que nos entendemos el uno al otro. Bueno, yo quiero decirte esto a ti: Estoy convencido de que el Señor usó el profeta José Smith para restaurar Su Iglesia. Para mí, eso es una realidad. No tengo ninguna duda al respecto. Ahora bien, hay un montón de otros asuntos que son mucho menos claros para mí. Pero en esta Iglesia tu no tienes que creer en ninguna cosa que no sea cierta. Ahora tu vas a ir a la Universidad de Arizona y aprende todo lo que puedas, y cualquier cosa que sea verdadera es parte del evangelio. El Señor realmente hace funcionar este universo. Y quiero decirte una cosa mas: Si vas a la Universidad y no realizas cosas profranas, si vives de una manera que te sientas comodo en la compañia de buena gente y si vas a la iglesia y haces las otras cosas que hemos hecho siempre, yo no tengo porque preocuparme de que tu te alejes del Señor.”

Este ha sido probablemente el mejor consejo que alguna vez he recibido. Me ha simplificado la vida. Todo lo que tengo que hacer es vivir la vida en una forma sana, que de todos modos es lo mejor para mi, y mantenerme muy ocupado en la busqueda de la verdad donde quiera que pueda. Tengo la sospecha de que ustedes podrian disfrutar esta formula tambien.

Una cosa importante acerca de un científico es la siguiente: El simplemente esperara de que prevalezca la verdad porque es la verdad. Él no trabaja mucho con las reacciones del corazón. En la ciencia, las cosas son, y asi son y no es algo por lo cual uno se podria molestar. Si una cosa está mal, nada podra salvarlo, y si algo esta bien, eso simplemente saldra bien.

Asi mismo es con el evangelio. Una vez tuve el privilegio de asistir a una conferencia de jóvenes y responder a las preguntas de los jóvenes ahi reunidos. Un joven me preguntó: “En la escuela secundaria se nos enseñan cosas como los hombres prehistoricos anteriores a Adan, pero escuchamos otra cosa en la Iglesia. ¿Qué debemos hacer al respecto?”

Creo que le di la respuesta correcta. Le dije:”En esta Iglesia, sólo tienes que creer en la verdad. Siempre busca qué es la verdad!”.

Esta Iglesia no esta preocupado por esta pregunta u otras cuestiones similares, porque la Iglesia se ha comprometido sólo con la verdad. No quiero decir que las personas en la Iglesia siempre saben toda la verdad, pero tenemos la humildad de decir a veces que no sabemos todas las respuestas acerca de estas cosas.

Algunos me han preguntado, “¿Existe algún conflicto entre la ciencia y la religión?” No hay conflicto en la mente de Dios, pero a menudo hay conflictos en las mentes de los hombres. A través de las eternidades, vamos a estar más y más cerca de entender la mente de Dios, entonces todos los conflictos desapareceran.

Estoy feliz de representar a un pueblo que, a lo largo de su historia, ha fomentado el aprendizaje y el estudio en todos los ámbitos de esta honorable tarea, un pueblo que tiene entre sus enseñanzas de las Escrituras nobles conceptos tales como los siguientes: “La gloria de Dios es la inteligencia, o, en otras palabras, luz y verdad.” (D&C 93:36.) “Es imposible que un hombre se salve en la ignorancia.” (D&C 131:6.) “Cualquier principio de inteligencia que alcancemos en esta vida, se levantara con nosotros en la resurrección.” (D&C 130:18).

A nosotros ha llegado la siguente instruccion, la cual consideramos un mandamiento divino: “Enseñaos diligentemente, y mi gracia os acompañará, para que seáis más perfectamente instruidos en teoría, en principio, en doctrina, en la ley del evangelio, en todas las cosas que pertenecen al reino de Dios, que os conviene comprender; de cosas tanto en el cielo como en la tierra, y debajo de la tierra; cosas que han sido, que son y que pronto han de acontecer; cosas que existen en el país, cosas que existen en el extranjero; las guerras y perplejidades de las naciones, y los juicios que se ciernen sobre el país; y también el conocimiento de los países y de los reinos,
“.(D&C 88:78-79.)

Este es el espíritu de la verdadera religión, una honesta busqueda del conocimiento de todas las cosas en los cielos y en la tierra.


Henry Eyring.
Reflecciones de un Cientifico.
Traduccion libre.

Encontrando Respuestas a las preguntas del Evangelio

http://www.meridianmagazine.com/books/images/b%20mcconkie%20cover%20image.jpg

Bruce R. es considerado por muchos el gran erudito. De hecho, durante su vida, fue un gran profesor y al mismo tiempo la primera persona en la cual el tipico miembro de la iglesia pensaba para hacerle una pregunta. Evidentemente, el nivel y cantidad de preguntas hacia que fuese simplemente imposible para el pensar en responder todo, por lo cual en 1980 el escribio una carta dirigida a todos los “Honestos Buscadores de la Verdad” en la cual el compartio 12 puntos sacado desde su notable experiencia para entender y buscar la verdad del evangelio y poder resolver por uno mismo las preguntas que de vez en cuando nos llegan a la mente y corazon.

Que puedo decir yo?. Que he gozado como chino leyendo a Elder McConkie. Desconocia este mensaje pero por lejos ha sido uno de los mejores que he tenido la oportunidad de leer de una autoridad general. Muy sencillo, claro, y sumamente aplicado, algo que deberia leer todo miembro y no solo aquellos que esten buscando algunas respuestas a preguntas del evangelio.

Muchas gracias a Alex Valdebenito por compartime el libro donde aparecio este mensaje.

Que puedan disfrutarlo y sobre todo, aplicar en su vida la amplia experiencia que Elder McConkie quiso compartir con todos nosotros, honestos buscadores de la verdad.

Continue reading »

Mensajes Mormones – 1979,2008 (from NewEra)

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/thumb/3/38/MormonAdFamilyPhoto.jpg/180px-MormonAdFamilyPhoto.jpgMormonAD, o “mensajes mormones” es una tradiccion en las revistas de la Iglesia que se remonta a los años 70s y que ha aparecido desde entonces en cada edicion de la revista de la juventud de la Iglesia (solo publicada en estados unidos y en ingles) New Era. Sin embargo, como muchos recordaran, debido a su popularidad y a lo universal de sus mensajes, rapidamente fueron adaptadas a otras revistas como la por nosotros conocida Liahona.

Ya ni me acuerdo como llegue a ellos, pero ahora lo comparto con ustedes, la coleccion completa de “MormonAds” (Ad viene de Advertisement, comerciales en ingles) que han aparecido en la revista desde el año 79 (probablemente la primera, pero no estoy seguro) hasta enero de este año.

Que lo disfruten.

MormonAd.zip

Poder y Autoridad.

 “Mas esto no es todo; Se habían dedicado a mucha oración y ayuno; por tanto, tenían el espíritu de profecía y el espíritu de revelación, y cuando enseñaban, lo hacían con poder y autoridad de Dios”.

Una escritura sencilla, ubicada en el capitulo 17 de Alma, encierra en su contenido una de las verdades más poderosas de toda la restauración: El Poder y la Autoridad.

Recuerdo que antes de partir a mi misión me “preparé” estudiando la Biblia y las demás escrituras que usaría para convencer a la gente a la que me enviasen y argumentar nuestra “verdad”. Iba convencido de que iba a grandes debates donde, gracias a mi intelecto, conocimiento y capacidad de argumentación, podría llevar un montón de gente al evangelio verdadero de Cristo. Hoy en día, cuando recuerdo esto, me da hasta vergüenza pensar en mi ingenuidad y desconocimiento de “como era la cosa”: Poder y Autoridad…

Tuve suerte. Mi primer compañero, con quien estuve sólo un mes (el mes más importante de toda mi vida), entre risas y testimonio me enseñó que el camino iba por otro lado.

Aún recuerdo las primeras charlas en las que estuve presente -por un raro motivo, serví como misionero un mes, para después entrar al CCM y sólo luego de ello ir a mi misión asignada- y cómo me sentía en esas charlas. Cuando mi compañero mostraba la imagen de la primera visión, la relataba y luego testificaba. Les prometo que podía ver físicamente salir luz del rostro de ese joven que llegó desde Argentina para enseñar a mis compatriotas y a mí.

Creo que ni siquiera en esos dos años de fe y servicio dejé de ser analítico para pensar; pero al tiempo me di cuenta de que ocurría algo extraño cuando mis compañeros testificaban. Ellos no necesitaban probar lo que decían; no usaban las cientos de escrituras bíblicas que yo tenía preparadas para cada caso, ellos simplemente hablaban con un poder y una autoridad de los que anteriormente jamás me había dado cuenta. Un poco mas de tiempo después, también me di cuenta que esa manera era impresionantemente más eficaz para enseñar. Hubo instantes en los cuales pude realmente sentir que ya no me comunicaba, sino que la inteligencia fluía entre yo y quienes enseñaba. Realmente comencé a experimentar cosas que no conocía y que luego, al leer las escrituras, podía reconocer como cosas que estaba viviendo. Llegué a ser verdaderamente un embajador de Jesucristo; investido de su Poder y su Autoridad, y no en forma metafórica, sino que absolutamente real.

La GEE relaciona ambos términos, el Poder y la Autoridad, diciendo que: “El tener Poder sobre algo es tener la capacidad para controlarlo o mandarlo”. Doctrina y Convenios nos aclara aún más que “el poder está en ellos” para “consagrarse a una causa buena”. . . y efectuar mucha justicia” (DyC 58:27-28). El Poder no aparece como un derecho, sino que es una consecuencia directa de la pureza, rectitud y la fe: “. . .purificad vuestro corazón delante de mí, y entonces íd por todo el mundo y predicad mi evangelio a toda criatura que no lo haya recibido.” (DyC 112:28).

Los hijos de Mosiah también aprendieron esta lección. Cuando se encontraron con su amigo Alma hijo, él comenta que “se habían fortalecido en el conocimiento de la verdad; porque eran hombres de sano entendimiento y habían escudriñado diligentemente las Escrituras para conocer la palabra de Dios. Mas esto no era todo, se habían dedicado a mucha oración y ayuno por tanto… cuando enseñaban, lo hacían con poder y autoridad de Dios.”

Vemos claramente en este versículo cuál fue el precio que tuvieron que pagar un grupo de misioneros para ser efectivamente investidos de Poder. La Biblia es clara al respecto: “Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.

Y entonces, es ahí donde estaba el truco: Obtener la compañía del Espíritu Santo, la fuente final de nuestro Poder y nuestra Autoridad.

Para finalizar, puedo recordar al profeta Jose Smith. En una ocasión un periodista no miembro de la iglesia le preguntó cuál era la diferencia entre su religión y el resto de las religiones que habían en el mundo, -cuando yo leía eso, pensé rápidamente: Podría haber hablado de los grados de gloria… de la exaltación… del conocimiento de Dios como un personaje exaltado… de tantas cosas-, sin embargo, Jose mencionó sólo una: “Gozamos de la compañía del Espíritu Santo”….

Sólo ahora vengo a comprender lo que él le dijo a ese periodista, algo muy sencillo, casi nimio; pero que como en las parábolas del Salvador, cuando uno comienza a entender, se maravilla ante la profundidad de lo que El estaba diciendo.

Testifico que ésta es la Iglesia del Salvador, que Su autoridad y Su poder están presentes hoy en día en la tierra, y que si pagamos el precio que se nos pide para ser dignos de ello, podemos ser llenos de poder y autoridad de lo alto para bendecir a nuestros demás hermanos. Lo sé, porque lo he vivido.

En el nombre de Jesucristo, Amén.

Sobre eso de amar al projimo….

http://images.easyart.com/i/prints/rw/en_easyart/lg/1/0/Christ-And-The-Rich-Young-Ruler-Heinrich-Hofmann-10731.jpg

Hace mucho, muchisimo tiempo tengo esta inquietud. A pesar de que en cumorah me gusta escribir de temas no muy comunes, la verdad, es que a mi no me gusta la “doctrina” ni la “doctrina profunda”. De hecho, ni me gustan los mandamientos ni nada de eso, a veces me da pena por que conozco y practico mucho los mandamientos, pero se me pasan los mas importantes, colo el mosquito y se me pasa el camello.

A que me refiero?. Hagan el siguente ejercicio, yo lo he observado una y otra vez. Haganle a alguen (o haganse ustedes mismos) la pregunta de que cosas tenemos que hacer los miembros de la Iglesia para volver a vivir con Dios. Estoy seguro que la lista sera algo asi como la siguente: Ir a la Iglesia, hacer las oraciones, leer el libro de mormon, pagar los diezmos, ley de castidad, obedecer la palabra de sabiduria, ser honrados, ir al templo, sellarse, cumplir con nuestros llamamientos, hacer las visitas de maestros orientadores/maestras visitantes, la noche de hogar, etc. Alguen puede agregar algunos mas?. Hagan la prueba, y en el 85% de los casos les recitaran esa lista, quizas incluso con el mismo orden. No esta mal, de hecho, todos tenemos que hacer esas cosas, son parte de nuestra “doctrina” y creencias, sin embargo, por algun motivo, solo cuando se nos acaban esa primera lista, nos acordamos de otros: Ejercer la Fe, Ser limpios de Corazon, y sobre todo, el mandamiento que es tan importante como el primero: Amar a tu Projimo como a ti mismo.

No tengo idea por que se nos hace mas facil seguir los mandamientos “de la ley”, antes que el gran mandamiento, que junto con el “Amaras a Dios” realmente forman la base de toda la ley. Para mi es 1000 veces mas facil pagar mi diezmo que el amar como deberia a todo el mundo. En la iglesia, llega a ser algo patetico algunas veces por el poco amor sincero que hay de vez en cuando. Que decir de las innumerables ocasiones en que estamos mas preocupados de “seguir la letra de la ley” antes de dar, o siquiera mostrar, un poco de amor o respeto para con nuestros semejantes. En cumorah hay casos tipicos. Discutiendo doctrina del evangelio, a veces nos exaltamos. Es increible! que es mas importante ante los ojos del Salvador?. Discutir y ver quien tiene mas conocimiento o simplemente comportarnos como el Señor dijo?

A veces me pongo pesimista. Muchos creen que la gente no se va a salvar por que no pago su diezmo, por que no cumplió con su llamamiento o por que toma coca cola. Yo creo que en realidad vamos a tener mas problemas por que no amamos a nuestros hermanos en forma sincera como se nos ha pedido. En mi mision, aprendi que el Amor es un Don. Creo que los niños tienen ese don. La Mica ama a todo el mundo, pero en algun momento lo perdemos. Yo no soy el ejemplo de amor para nada, no lo era en mi mision hasta que comprendi que no estaba para “guardar los mandamientos” o para bautizar a millones sino que para amar a mi prójimo. No tenia idea como se hacia eso hasta cuando entendi gracias a las escrituras que el Amor era un Don de Dios, y por lo tanto, como un Don, era algo que podia pedir y solicitar a Dios. Recuerdo que una de las mayores lecciones de mi mision fue ver el milagro de ver como hice la prueba, ejercí la fe y pedí por ese concepto loco llamado “amor al projimo” y como comence a amar a la gente a la que servi como nunca antes lo habia hecho. Es penoso pensar que hace mucho tiempo que investigo del evangelio, sigo los mandamientos, trato de hacer lo correcto, pero hace mucho que no me detengo a orar para nuevamente pedir por volver a tener amor.

Parafraseando a Pablo, Aunque yo tuviese todo el conocimiento en las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Y aunque tuviera el don de la profecía (revelacion, inspiracion, autoridad y todas esas cosas que los mormones siempre decimos) y conociera todos los misterios y toda la ciencia (y toda la doctrina y toda la historia y todas las respuestas y todas las escrituras y todo eso) aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas (de no tomar cafe, de pagar diezmos, de ir a los consejos de barrio, de hacer las visitas, de esto y esto otro), si no tengo amor, no soy nada.

En realidad, me siento un poco triste. Tengo que hacer grandes cambios en mi vida, por que siento que la campana nuevamente me esta tocando sobre la cabeza por que no cumplo el gran mandamiento, tan grande que esta a la par con el primero, el amar a mi semejante como a mi mismo.

Muchas gracias a Jeannette por enviarme algunas reflexiones al respecto. El articulo de ella (por que en realidad, este articulo era de ella) en leer mas.

Continue reading »

Septiembre en Agosto

Comenzamos con los adelantos del mes de Septiembre.

Este nuevo Mensaje Mormon esta disponible en la categoria de Download (de infosud.info) da un click sobre ella.

Por ahora el sitio de Infosud NO Funciona con MS-Internet Explorer 🙁